26/08/2020
Pedido de desalojo, denuncias penales por corte de ruta y amenazas

Así terminó la jornada de ayer en Puerto Deseado. Los estibadores que amenazaron con obstaculizar las exportaciones pesqueras acataron la conciliación obligatoria pero otro grupo cortó la ruta impidiendo el paso de camiones relacionados con la actividad pesquera. El sector empresario recurrió a la justicia.

Revista Puerto - Puerto Deseado - 02
Por Karina Fernández

En la tarde de lunes el Sindicato Unido de Estibadores Portuarios Patagónico comunicó a la empresa Murchison que a partir de las 7 horas de ayer darían inicio a una medida de fuerza que impediría la carga de contenedores con productos pesqueros de las empresas  Vieira Argentina, Argenova, Pesquera Deseado, Pesquera Veraz y Pesquera Santa Cruz. La empresa de logística recurrió al Ministerio de Trabajo y antes de que terminara el día se había dictado la conciliación obligatoria. En el día de ayer, los contenedores comenzaron a ser cargados por el personal de estiba pero al mismo tiempo otro grupo, disconforme con el levantamiento del paro, cortaba la Ruta Provincial 281, única vía de acceso a Puerto Deseado desde la Ruta 3.  En el corte dos periodistas fueron agredidos y este hecho se suma a las amenazas que recibió el gerente local de Argenova, situación que ya fue denunciada penalmente. Los empresarios, comprobando que la justicia no actuaba de oficio, solicitaron el desalojo de la ruta y presentarán una denuncia penal.

Tanto los estibadores de Puerto Deseado como los funcionarios y políticos de Santa Cruz pretenden que la actividad en los puertos no decaiga a niveles inferiores a los actuales, toda vez que, aseguran, se pone en riesgo la continuidad laboral de unas 2000 personas, según declaraciones que han realizado en los medios locales.

Este año los puertos santacruceños mantuvieron un nivel de actividad razonable gracias a las abundantes capturas de calamar pero aun así los desembarques fueron menores a los del año pasado. Mientras que para el 31 de julio de 2019 se habían descargado más de 67 mil toneladas, este año se descargaron poco más de 51 mil toneladas.

Si se compara la actividad de los últimos dos meses con igual período de 2019, se observa que en julio del año pasado se bajaron en los puertos santacruceños de Caleta Paula y Puerto Deseado 8 mil toneladas mientras que para el mismo mes de este año fueron apenas 1.398 toneladas. Para agosto, las cifras son preliminares porque los datos disponibles de 2020 llegan al día 19 pero de todas formas parece difícil que las casi 3 mil toneladas descargadas puedan duplicarse de acá a fin de mes para alcanzar los niveles de 2019.

Es evidente la baja en la actividad que se ha producido, lo cual se explica en parte por la lejanía del recurso, en este momento a dos días de navegación del puerto santacruceño más cercano; pero también por una menor actividad de la flota pesquera y un aumento de costos que las empresas buscan evitar en tiempos de baja rentabilidad.

Desde el sector político buscan, al igual que los estibadores, que las empresas se comprometan a que al menos el 50 por ciento de los buques que operan habitualmente desde puertos de Santa Cruz descarguen durante la temporada en alguno de sus puertos. Lo han manifestado en medios de comunicación y han lanzado propuestas de incentivo como condicionar el acceso a cupos provinciales.

Las empresas dicen comprender la situación y han informado que mantendrán las descargas de algunos de sus barcos, aunque difícilmente puedan llegar a cubrir los volúmenes que se pretenden. Pero hasta ahora no hay nada acordado y los intentos de bloquear la actividad, sumado a escalada de violencia en los reclamos torna más difícil  el arribo a un acuerdo.

Ayer dos trabajadores de prensa fueron agredidos cuando intentaban reflejar el corte de la Ruta 281; según denunciaron desde el Multimedio Vía Patagónica, fueron apedreados.  Este hecho se suma a las amenazas públicas que recibió el gerente de la filial de Argenova en Puerto Deseado, por las cuaesl ya se ha realizado una denuncia penal.

“Se va armar un lío grande, y si hay menos barcos nos vamos a cagar de hambre porque la zafra será corta, entonces las armadoras que lo piensen bien sino se van a tener que ir todos los gerentes de aquí de Puerto Deseado”, dijo el estibador identificado como Carlos Blat en una radio local tras haber amenazado con ir a la casa de los gerentes si no llevaban los barcos a descargar al puerto local, según consta en la denuncia penal presentada ayer ante la justicia por el director de Argenova, Mauro Zamboni.

El intento de obstaculizar la exportación, el corte de ruta para impedir el ingreso de camiones relacionados con la actividad pesquera y las amenazas que recibieron los gerentes de las empresas pesqueras locales, terminaron por convencer al sector empresario de realizar una presentación en la justicia.

Los directivos de las pesqueras, tras una reunión celebrada de forma virtual y constatando que la justicia no actuaba de oficio, decidieron poner en conocimiento de los hechos al fiscal y solicitar el desalojo. Al cierre de esta edición se reunía la documentación para realizar la correspondiente denuncia penal.