14/09/2020
El silencio del capitán del San Jorge Mártir generó una ola de contagios

El buque de Pascual Baldino ingresó al puerto de Mar del Plata la semana pasada sin reportar novedades. Pero traía al primer pescador con síntomas de Covid. Tras los hisopados se confirmaron catorce casos. Como no hubo protocolo los tripulantes fueron a sus casas. Consorcio informó del caso a Prefectura.

Revista Puerto - BP Tifon
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

Prefectura analiza por estas horas sancionar al capitán del buque pesquero San Jorge Mártir que la semana pasada ingresó a puerto Mar del Plata sin reportar ninguna novedad pero traía a bordo al primer pescador con síntomas compatibles con coronavirus.

El buque llegó al puerto a las 8:22 del lunes 7 de septiembre, según los registros del propio Consorcio Portuario. Había zarpado el 1 de septiembre y según confiaron fuentes de la propia tripulación llegó completo de merluza tras completar casi 7 mil cajones en dos días de pesca.

Fuentes sindicales reconocieron al poco tiempo de llegar que el primer pescador tenía fiebre. Pero en los días siguientes el buque no apareció en un informe interno que elaboró el propio Consorcio Portuario y que sí tenía los casos del Santa Bárbara y el Tifón.

“No lo tenemos porque el capitán no denunció la existencia de ningún tripulante con síntomas. Por eso no se activó tampoco el protocolo sanitario que se dispone para estos casos. Ambulancia y traslado de la tripulación a un hotel para realizarse el hisopado y luego cumplir el aislamiento obligatorio”, contaron allegados a Gabriel Felizia.

Las mismas fuentes sindicales consultadas confirmaron que de los veinte tripulantes que embarcaron en el San Jorge Mártir, catorce habían dado positivo y seis negativos. Pero al no activarse el protocolo cada tripulante luego de desembarcar se fue a su domicilio, con lo cual los contactos estrechos se pudieron haber multiplicado.

El capitán del buque sería Carlos Salas, según aseguraron miembros de la tripulación contagiados sin síntomas graves. El buque pertenece a Pascual Baldino y según denunciaron los trabajadores la ART todavía no se había comunicado con los trabajadores contagiados.

REVISTA PUERTO consultó el viernes con la delegación local de Prefectura para saber si habían abierto un expediente por la conducta desaprensiva del capitán. “Es el Consorcio Portuario la autoridad sanitaria por la Resolución 60 del Ministerio de Transporte que faculta la tarea en la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables”, avisaron en Prefectura.

En el Consorcio el mismo viernes elevaron una nota a la Prefectura informando de la situación en el San Jorge Mártir y los catorce casos positivos detectados tras los hisopados correspondientes.  A partir de este aviso formal, Prefectura determinará si corresponde o no sanción para el capitán.

El caso del buque de Baldino ocurre mientras los gremios marítimos trabajan para mejorar los protocolos sanitarios, fundamentalmente, para que las empresas realicen los hisopados de la tripulación de manera obligatoria antes de zarpar.

El San Jorge Mártir forma parte de la flota fresquera de altura de mayores dimensiones que opera en el puerto marplatense, junto con los buques Santa Bárbara, Mellino VI, Marcala, Virgen María, entre otros. Esta flota ha venido funcionando sin hisopados previos.

Justamente el Virgen María llegó ayer domingo a Mar del Plata con un tripulante con síntomas. En este caso se activó el protocolo y los veinte tripulantes fueron trasladados al Hotel Manila luego de ser revisados por un médico en el muelle.

Jorge Frías, secretario General de la Asociación Argentina de Capitanes, no participa de la mesa de trabajo virtual con los otros gremios. Pero informó que enviaron una nota a las cámaras armadoras locales proponiendo pagar el hisopado de los capitanes.

En paralelo, el dirigente propuso coordinar el horario de bajada tres horas después de que el buque sea totalmente pertrechado para la marea, tiempo en que nadie podrá subir a la nave para “prevenir contagios”, dijo el dirigente sindical.

Si Frías verdaderamente está preocupado en prevenir contagios de Covid-19, podría comenzar con algo más sencillo: capacitar a sus afiliados para que cuando tengan un tripulante con síntomas den aviso a la Prefectura y se active el correspondiente protocolo.

Posiblemente es algo que a Frías le cuesta comprender, pero no puede claudicar en esta tarea. Tiene que seguir intentándolo, repetirlo hasta el cansancio para que sus afiliados lo entiendan: por sobre los intereses de los armadores esta la salud de los trabajadores.