30/09/2020
San Isidro reformula cuatro permisos en dos modernos barcos

La compañía chubutense incorpora los buques Merluan y Barlovento en reemplazo de los permisos del Cristina Antonia, el Carmen A, el Ceferino Namuncurá y el San Giuseppe II. La inversión supera los 300 millones de pesos.

Revista Puerto - BP Merluan y Barlovento
Por Nelson Saldivia

El Grupo San Isidro incorpora a su flota dos nuevos barcos construidos con mano de obra argentina que operarán desde el puerto de la capital de Chubut. La reformulación del proyecto pesquero presentado por empresas que integran el grupo ante el Consejo Federal Pesquero (CFP) incluye la incorporación de los recientemente botados Merluan y Barlovento que vienen a reemplazar a cuatro permisos de pesca pertenecientes a los barcos Cristina Antonia (MN 01824), Carmen A (MN 02045), Ceferino Namuncurá (MN 01608) y San Giuseppe II (MN 02335).

“Salen cuatro permisos y entran dos barcos. Y dos de los que salen vienen pescando entre los dos más de 2.000 toneladas por año”, explican desde la compañía a REVISTA PUERTO al sintetizar el proceso de reformulación planteado donde además de los dos barcos de Rawson se reformulan otros dos permisos de pesca adquiridos por el grupo.

Uno de los flamantes costeros, el Barlovento, San Isidro lo construyó asociado a la firma Congeladores Patagónicos de capitales españoles con la que vienen trabajando en forma asociativa desde ya hace algunos años en la faz productiva y comercial.

“Es una sociedad que nos viene dando muy buenos resultados y entendemos que es el camino, la parte productiva y comercial trabajarla en forma asociativa”, significaron desde la conducción del grupo empresario.

Incorporación de tecnología

Desde la empresa Semaloma S.A., propietaria de los buques Merluan y Barlovento, precisaron que el diseño y construcción de estos barcos se hizo con cuatro objetivos marcados, que son la seguridad en la navegación, la eficiencia energética, la calidad del producto y la capacidad de pesca.

Las embarcaciones cuentan con tecnología que permite un mejor tratamiento del pescado a bordo para que llegue en óptimas condiciones a las plantas de procesamiento.

“En cuanto a la seguridad en la navegación cabe resaltar dos diferencias claves con la mayoría de los barcos de esta eslora que operan hoy en día y es que, cumpliendo las normas internacionales de seguridad en la navegación, ningún camarote está situado por debajo de la línea de flotación del barco, con lo que en caso de emergencia todas las salidas están situadas arriba de la cubierta principal y son de fácil acceso en cualquier situación”, describen.

También cabe destacar como algo no frecuente en barcos de este porte “la existencia de tanques de combustible en los dobles fondos del barco, permitiendo esto que el centro de gravedad del barco esté situado más bajo y aumente considerablemente la estabilidad del barco, que en barcos de este tipo que realizan la virada de los aparejos por el costado y van equipados con tangones es de suma importancia”, subrayaron.

En lo que a la propulsión se refiere están equipados “con un motor Caterpillar de última generación con una relación potencia-consumo optima y con todos los sistemas de filtrado de gases haciendo esto que la emisión cumpla con todas las normativas existentes en la materia”.

“También van equipados con dos grupos auxiliares de los que depende tanto la alimentación eléctrica para todos los componentes del buque como el movimiento de las bombas hidráulicas necesarias para el funcionamiento de la maquinilla de pesca, siendo esta también de última generación y diseñada a medida de estos prototipos”, precisaron sobre la tecnología incorporada.

Con fábrica de hielo

Ya en relación con la capacidad del barco es importante decir que además de la bodega para el almacenamiento de la captura, que como es lógico va equipada con sistema de frío que permite el mantenimiento de las capturas a temperaturas óptimas hasta la llegada a puerto, “el barco dispone de un espacio para la instalación de una máquina de hielo que fabrica el mismo con agua de mar y el almacenamiento de ese hielo y también al no llevar camarotes por debajo de la línea de flotación, los llamados sollados, nos permitió contar con un  pañol para el almacenamiento de cajones, de esta forma no van estibados sobre cubierta y así además de aumentar la comodidad de los procesos, contribuye a la estabilidad del barco”, pusieron de relieve al describir las modernas embarcaciones.

Diseño de proa

Por último, “cabe destacar el diseño de las líneas de agua del barco, que resaltan en la forma de la proa, consiguiendo con ello una menor resistencia en la navegación ligada esta tanto a la eficiencia energética del barco como a la comodidad y adecuado descanso de las tripulaciones además de las capacidades de explotación del mismo”, concluyeron.