06/10/2020
Diagnóstico de la situación de la caballa al sur del 39° S

Científicos del Proyecto de Especies Pelágicas del INIDEP llevaron a cabo un informe en el que consideran que el recurso se encuentra estable y que la explotación del mismo está por debajo de su potencial. Sugirieron para este año una captura de 29 mil toneladas.

Revista Puerto - Caballa - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

“El diagnóstico efectuado permite observar que la situación del stock sureño continua estable y que la explotación del mismo se encuentra por debajo de su potencial, sugiriendo para este 2020 una captura biológicamente aceptable de 29 mil toneladas”.

El párrafo forma parte del Informe Técnico 29/20 que presenta un diagnóstico de la población de caballa al sur del 39° Sur, y oficia de resumen del documento elaborado por los investigadores del INIDEP Claudio Buratti, Paula Orlando y David Garciarena, integrantes del Proyecto Pelágicas.

La caballa es uno de los principales recursos pelágicos de la plataforma continental argentina donde se han establecido dos stocks poblacionales separados entre sí por la latitud 39° Sur. La actividad comercial en ambos stocks es estacional. En el efectivo sur la flota pesquera realiza sus capturas entre agosto y octubre, principalmente en cercanías de la isobata de 50 metros en el área denominada El Rincón.

Para realizar el diagnóstico de la situación de la caballa los investigadores aplicaron un modelo de producción estructurado por edades que describió la dinámica de la población entre los años 1990 y 2019. El ajuste del mismo se efectuó con valores de abundancia de edades 3 a 10 y de edad 2 derivados de campañas de investigación acústica, rendimientos anuales y proporciones por edad en las capturas.

En el período analizado la biomasa de todos los grupos de edad al 15 de agosto habría variado entre 62.282 toneladas y 185.833 toneladas, y un promedio de 132.224 toneladas. La de reproductores, al 15 de noviembre, entre 55.068 toneladas y 157.338 toneladas, con un promedio de 106.952 toneladas, reporta el documento al que tuvo acceso REVISTA PUERTO.

Los investigadores reflejaron en el diagnóstico que “las proyecciones se realizaron a partir del valor de la biomasa total estimada a inicio del último año con pesca (110 mil toneladas) con una desviación estándar de casi 20 mil toneladas. Los rendimientos pronosticados para el 2020 variaron entre 17 mil y 37 mil toneladas de acuerdo con la tasa de explotación investigada”.

Los desembarques de caballa del efectivo sur son irregulares. El año pasado fueron 5.494 toneladas y se mostraron lejos de los niveles de descargas de principios de la década pasada cuando se llegaron a desembarcar 26 mil toneladas. Pero en 2018 habían sido muy escasas, menos de 900 toneladas. Hasta el 30 de septiembre pasado se llevaban declaradas 7.831 toneladas.

El año pasado un 78% de las capturas correspondió a la flota fresquera y el 21% a la congeladora. Apenas el 1% correspondió a la flota costera. La principal área explotada comprendió los rectángulos 4060, 4061 y 4161.

La mayoría de los ejemplares desembarcados fueron adultos aunque en 2019 la longitud media de las caballas provenientes de los desembarques resultó la menor de la serie histórica con datos de longitudes de 26,8 centímetros.

El año pasado también mostró otras variantes. Si bien la mayoría de las capturas ocurrieron en el último cuatrimestre, octubre tuvo un mayor protagonismo que septiembre cuando ese mes era el que históricamente encabezaba los desembarques anuales.

Los estudios de diagnóstico permitieron, además, de obtener un nuevo índice de abundancia relativa, avanzar en la caracterización y asignación de los recursos acústicos de la caballa y el jurel. Como la incertidumbre continúa siendo elevada, los científicos sugirieron realizar una campaña con el BIP Angelescu o con el Mar Argentino, que cuentan con traductores que operan en multifrecuencia y permiten una discriminación más precisa de la respuesta acústica de las especies mencionadas.

Los investigadores solicitaron poder operar con una red de media agua a fin de evaluar si existen diferencias en el poder de captura de esa red y la red de arrastre de fondo utilizada en los últimos cruceros.