02/10/2020
Prevén una operatoria complicada en la temporada de Rawson

La experiencia de lo acontecido en la flota langostinera en aguas nacionales con contagios masivos de coronavirus enciende alertas en la flota de Rawson. Preparan un “burbuja de aislamiento” en proximidad del puerto.

Revista Puerto - Langostino - 02
Por Nelson Saldivia

No hay fecha definida para el inicio de la temporada de langostino en aguas de Chubut, ya que dependerá del cierre de aguas nacionales y se prevé hacer un paréntesis entre ambas zafras, para que la totalidad de los tripulantes que inicien la pesquería en la jurisdicción provincial tengan realizados los PCR que descarten estar contagiados de coronavirus.

La unilateral medida adoptada este jueves por el SOMU y que fue abiertamente rechazada por el resto de los gremios de la actividad pesquera abre también interrogantes sobre su correlato en el puerto de Rawson, si se produjeran contagios en embarcaciones, lo cual, y en base al tipo de tarea que se realiza en los barcos amarillos y artesanales, es imposible cumplir con medidas de distanciamiento.

En las últimas semanas se realizaron múltiples reuniones entre representantes del sector privado con los gremios y las autoridades sanitarias de la provincia para definir protocolos preventivos para el desarrollo de la actividad zafrera. Los tripulantes de los barcos costeros deberán contar inexorablemente con testeos negativos para subir a bordo de los buques antes de zarpar.

Completada la marea y al retornar a puerto para el desembarque de las capturas, al tomar amarras en el muelle, la tripulación no podrá descender, ni tomar contacto con ninguno de los trabajadores que operarán en la descarga de pescado. Así podrá zarpar nuevamente sin haber mantenido contacto con nadie en tierra.

En caso de que por algún motivo o razón los tripulantes debieran descender o ir a su casa deberán comenzar el proceso desde el inicio, es decir, practicarse el testeo PCR, tener el resultado negativo, y durante ese lapso permanecer en la “burbuja de aislamiento”.

Además, en los muelles de Rawson habrá vehículos que se dedicarán a la desinfección de las embarcaciones antes de cada zarpada y por el contacto que habrá con trabajadores de la estiba en el arribo de cada marea.

“La intención es tener un lugar de aislamiento preventivo en el puerto de Rawson para que la gente se baje de la embarcación se le haga el hisopado y esperen en ese centro de aislamiento preventivo hasta tener el resultado. Una vez que lo tiene que podría demorar 12 horas o también 48 o 72 si es que están más saturados los laboratorios, tenemos que prever un lugar con las comodidades como camas, una cocina y algún elemento de distracción”, explicó el secretario de Pesca, Adrián Awstin al detallar parte de las medidas que se fueron evaluando en la previa del inicio de la temporada.

También se analiza la posibilidad que haya contagios masivos a bordo; en tal caso, se estipuló que los pacientes puedan transitar los 10 o 15 días de aislamiento obligatorio en el predio del denominado Retiro Espiritual, en una chacra en las afueras de la capital provincial, para los casos que no requieran asistenta hospitalaria, claro está.

Dentro de la actividad pesquera de Rawson saben a ciencia cierta que están expuestos y no están exentos de poder contraer el virus, pero procuran reforzar los protocolos que se adoptaron en la pesca de aguas nacionales, que a la luz de los hechos, han tenido resultados de poca efectividad. Se trata de operatoria de flotas de características diferentes, y se requiere de medidas particulares, por lo que se trabaja contrarreloj para procurar, al menos, minimizar los riesgos de contagio.