08/10/2020
Radiografía de exportaciones y desembarques pesqueros

CAPECA elaboró su informe mensual de exportaciones de agosto y desembarques de septiembre de principales especies comerciales. En estos nueve meses cayeron ambos índices, el langostino y la merluza empañan el excelente año del calamar. Mar del Plata la única ganadora de 2020.

Revista Puerto - Exportaciones pesqueras - 02

Tanto las exportaciones como los desembarques de merluza cayeron, las de langostino se derrumbaron por la falta de interés sobre el entero y el calamar tuvo un año que será inolvidable por volúmenes de captura y de venta acompañados por una recuperación del precio. El análisis de ventas por destino muestra cambios ante los cuales deberá esperarse para saber si solo pueden adjudicarse al sismo provocado por la pandemia o se consolidarán como nuevos mercados para los productos argentinos. El minucioso análisis que realiza Fabián Pettigrew sobre los desembarques permite conocer no solo cuál ha sido el nivel de actividad de cada puerto, sino también de cada provincia y qué tipo de especies ha recibido, pudiéndose leer entre líneas las causas y los efectos. El análisis indica que Mar del Plata ha sido la que mejor ha transitado el 2020, mejorando incluso los niveles del año pasado. Por el contrario, el resto de los puertos redujeron el nivel de descarga, siendo Puerto Deseado el que recibió el mayor impacto, sin mencionar a los puertos de Río Negro que estuvieron prácticamente inactivos. La pandemia, los conflictos gremiales, el aumento o disminución del empleo en tierra se ven reflejados en los números. También se observa que a pesar del fuerte impulso del calamar, los desembarques totales cayeron.

Las exportaciones de merluza han caído en el período que abarca del 1 enero al 31 de agosto para sus dos principales productos. En el caso de los filets la baja fue del 18% en volumen y del 28% en divisas; en total se exportaron 35 mil toneladas por 97 millones de dólares, sufriendo una caída en el precio promedio del 11,5%. Brasil, el principal mercado, requirió un 17,5% menos de producto que el año pasado y se redujo la recaudación un 27%. A España, el segundo mercado en importancia, se exportó un 8% menos y en divisas la caída fue del 10%. El mercado que más cayó fue el polaco: se vendió un 53,5% menos que en 2019 y se recaudó un 58% menos.

Para la merluza congelada en presentaciones que exceptúan el filet, la caída no fue tan pronunciada. Se vendieron poco menos de 24 mil toneladas por 34 millones de dólares, lo que representa una baja del 7%y del 15% respectivamente, como consecuencia de una caída del precio promedio del 9%. Rusia es el principal mercado y a diferencia de lo que ocurrió con la mayoría de los demás países, aumentó la demanda en comparación con el año pasado un 30% aunque en divisas un 21%, como consecuencia de la baja en el valor. España, en cambio, compró un 14% menos y la recaudación bajó un 20,5%.

En el caso del langostino, ha sido el entero el que ha sufrido gravemente los avatares del Covid-19 al verse afectados el turismo, la gastronomía y el catering, colocando las ventas un 56% por debajo de 2019 en volumen y un 62% en divisas, dado que el precio en promedio cayó un 14%. En total se exportaron 25 mil toneladas por 127 millones de dólares. España, su principal mercado, compró un 62,5% menos con un precio promedio de 4.960 dólares la tonelada, lo que dejó a la recaudación un 68% por debajo en comparación con el año pasado.

Con volúmenes mucho más reducidos, se encuentra Italia como el segundo mercado en importancia y tercero Japón, en los que las ventas cayeron un 34% y un 19% respectivamente, aunque en estos casos el precio se situó por encima de los 5 mil dólares. China pasó de ocupar el segundo lugar al cuarto en 2020, dado que las ventas se redujeron un 68%, pasando de 9 mil toneladas a menos de 3 mil y con un valor por debajo de los 5 mil dólares.

Para las colas de langostino el negocio funcionó mejor hasta el 31 de agosto: se vendió en volumen un 5% más que en 2019 pero eso no se vio reflejado en el ingreso de divisas, que cayó un 2,5% como consecuencia de una baja del precio promedio del 7%. En total se exportaron 38 mil toneladas por 276 millones de dólares a un valor promedio de 7.200 dólares la tonelada.

China se mantuvo como el principal comprador, aumentando incluso el volumen de compra un 20% pero un 11% más barato que en 2019, pagando 6.600 dólares la tonelada. Perú, el otro mercado que requiere el producto para su procesamiento, aumentó la demanda un 88% desplazando a España del segundo lugar en la lista de los principales mercados. La madre patria compró un 5% menos y si bien pagó menos que el año pasado, el valor promedio estuvo en los 7.500 dólares.

La vedette del 2020, el calamar, creció en volumen de ventas un 66% y en recaudación un 79% dado que como venimos señalando en anteriores artículos, el precio promedio acompañó con un aumento del 7,4%. Se vendieron en total 138 mil toneladas por 367 millones de dólares; el precio más alto que se pagó fue de 3.335 dólares en España y el más bajo de 2.561 en China.

Justamente el gigante asiático fue por lejos el mayor comprador, ya que con 72 mil toneladas aumentó la demanda un 46% en volumen. España, que aumentó en la misma proporción, no mantuvo aquí tampoco el segundo puesto, dado que fue desplazado este año por Corea del Sur que con 17 mil toneladas, requirió un 204% más que en 2019. Otro país que creció en similar magnitud fue Tailandia, pasando de 2.500 toneladas a 9 mil este año.

La merluza negra entera eviscerada aumentó las ventas en volumen un 16% pero bajó en recaudación un 2% dado que el precio promedio cayó un 16%. De este producto se vendieron 1.600 toneladas por 30 millones y medio de dólares. Estados Unidos fue el principal mercado de destino y el que pagó el mejor precio promedio, a razón de 20.000 dólares la tonelada.

También para la centolla, Estados Unidos fue el principal comprador y el que pagó el mejor precio, creciendo la demanda para este producto un 13% en comparación con el año anterior. En total del crustáceo se vendieron poco más de mil toneladas por 19 millones de dólares, lo que representa una baja del 16% tanto en toneladas como en divisas. El precio promedio se mantuvo estable en 17 mil dólares la tonelada.

El informe de desembarques que elabora CAPECA es más completo aún que el que brinda la propia Subsecretaría de Pesca. Los datos suministrados indican que las capturas, en comparación con igual período de 2019, se redujeron para la merluza hubbsi un 24,5% con 180 mil toneladas descargadas y para el langostino un 21,6% con 127 mil toneladas.

En el caso de la merluza de cola, las 21 mil toneladas declaradas implicaron una caída del 31% y para la centolla sus 1.400 toneladas una baja del 6%. En cambio la merluza negra con 2.500 toneladas aumentó los desembarques un 9,7% y el calamar con 169 mil toneladas un 75,8%. De este conjunto de especies, en total, se descargaron 500.785 toneladas, un 5,6% menos que en 2019. Ni siquiera la extraordinaria abundancia del illex pudo evitar una caída en el promedio general.

El puerto que acaparó los desembarques de merluza hubbsi fue Mar del Plata con 132 mil toneladas pero se mantuvo un 21% por debajo de los niveles de 2019. El puerto que menos descargas registró fue San Antonio Oeste: solo 97 toneladas fueron a parar al puerto rionegrino que ha tenido su peor año en materia pesquera. En el Puerto del Este los desembarques llegaron a 574 toneladas, un 90% menos que el año pasado.

Puerto Madryn, en cambio, mejoró su participación en un 17% siendo el único destino que pudo exhibir cifras positivas en los desembarques de hubbsi. En Comodoro Rivadavia cayeron un 31%; en Caleta Paula un 13% y en Puerto Deseado un 79%.

La especie que hizo la diferencia este año en Mar del Plata fue el calamar, donde se descargaron casi 108 mil toneladas (casi dos terceras partes del total capturado) generando un aumento en los desembarques del 213% en comparación con 2019. En cambio en Puerto Deseado, que el año pasado acaparó la mayor parte de los desembarcos, este año solo se bajaron 37 mil toneladas; fue el único puerto que a pesar de la abundancia redujo el volumen de descargas, colocándose un 10% por debajo.

En el otro extremo, el langostino tuvo una reducción en el volumen de descargas en todos los puertos, siendo nuevamente Puerto Deseado el que recibió el mayor impacto, cayendo los desembarques un 50% en comparación con 2019. El puerto de Mar del Plata fue el que sufrió menos: allí los desembarques cayeron un 15% y Puerto Madryn, a pesar de haber reducido el volumen de descargas en un 22,5%, fue la estación marítima que recibió con 47 mil toneladas la mayoría de los desembarques. Rawson, que tuvo su mayor actividad antes de la declaración de la pandemia, se mantuvo estable respecto del año pasado, recibiendo 41 mil toneladas.

Para el conjunto de especies que analiza este informe, el puerto con mayor nivel de desembarques fue Mar del Plata, seguido por Puerto Madryn, Rawson, Puerto Deseado y finalmente Ushuaia.

El dato que incorpora CAPECA de la participación en los desembarques por provincia, ubica a Buenos Aires en el primer lugar con 325 mil toneladas, lo que implica un aumento del 12% comparado con 2019. Es la única provincia que mejoró, dado que en Chubut las 171 mil toneladas descargadas representan una caída del 7,6% y en Santa Cruz las 60.500 toneladas declaradas una baja del 29%. En Tierra del Fuego, los desembarques cayeron un 13% y en Río Negro la caída fue del 86%.

En el análisis por tipo de flota se observa que todos disminuyeron sus capturas, siendo los costeros los menos afectados con una reducción del 5%, seguidos por los fresqueros de altura que cayeron un 7% y finalmente la flota de rada o ría que redujo su actividad un 13%. En el caso de los congeladores, el mayor impacto lo sufrieron los tangoneros con una caída del 49,5% y en segundo lugar los arrastreros, que cayeron un 13%. Los únicos que salieron airosos en todos los campos este año fueron los poteros, que en desembarques aumentaron 91%.