18/11/2020
Datos oficiales de actividad pesquera

El Informe de Coyuntura de la Subsecretaría de Pesca analiza los desembarques de octubre y las exportaciones de septiembre de todas las especies de interés comercial. Tanto en capturas como en ventas el calamar, las rayas y el abadejo crecieron mientras la merluza y el langostino cayeron.

Revista Puerto - Actividad pesquera - 01
Por Karina Fernández Fotos de archivo

El informe que elaboran desde la Subsecretaría de Pesca muestra para los desembarques de enero a octubre una caída de apenas el 2% respecto de igual período del año anterior. Pero la cifra no representa cabalmente lo que ha ocurrido durante este 2020, dado que mientras las capturas, las ventas y el precio del calamar subieron, las otras dos principales especies, el langostino y la merluza, sufrieron fuertes bajas en todos los aspectos. Los fresqueros fueron los que capturaron el mayor volumen de pescado y Mar del Plata fue el puerto que más creció en desembarques respecto del 2019, un milagro en pandemia. Otros puertos no corrieron la misma suerte, como San Antonio Oeste y Este, que fueron directamente eliminados de la estadística 2020 ante el irrelevante nivel de desembarques que tuvieron. Un dato llamativo es el aumento en las capturas y ventas de especies que se encuentran protegidas biológicamente.

Según los datos oficiales al 31 de octubre de 2020 se llevan desembarcadas 662.192 toneladas, lo que representa una caída de apenas dos puntos respecto del año anterior. Pero cuando comenzamos a ver en detalle cómo se ha comportado cada especie puede comprobarse que el calamar es el único recurso de que se extraen grandes volúmenes que ha crecido.

Además del calamar que creció un 76% con casi 169 mil toneladas descargadas en 2020, cerca de 20 mil toneladas fueron aportadas por los barcos arrastreros. En el otro extremo se ubican el langostino que registró una baja del 22%, con desembarques por 143.400 toneladas; y la merluza hubbsi que, con 215.700 toneladas desembarcadas redujo sus capturas un 19% respecto del año pasado.

En cuanto al resto de las especies se observa que en la merluza negra la caída de los desembarques fue del 7% con casi 10 mil toneladas desembarcadas y en la centolla la baja fue del 6% con casi 1.500 toneladas.

Otras especies, en cambio, han mostrado mejores resultados que los del año pasado. La anchoíta no logró un nivel de captura como el de 2018 pero mejoró en un 178% al descargar respecto de 2019 con 5.800 toneladas declaradas. La caballa, con unas 12 mil toneladas, ha tenido el mejor de sus últimos tres años creciendo un 131%. La polaca también tuvo un año con capturas 144% mayores, con 7.750 toneladas descargadas.

Llama la atención que recursos sobre los que existen fuertes medidas restrictivas para protegerlos también hayan aumentado los desembarques, como en el caso de las rayas que creció un 8% con 11 mil toneladas descargas; la vieira, que aumentó en un 43% con casi 4 mil toneladas declaradas o el abadejo, que con 2.600 toneladas ha aumentado los desembarques en un 49%.

La flota y los puertos

Los fresqueros han sido el estrato de flota que ha registrado los mayores niveles de capturas con más de 168 mil toneladas, seguido por los poteros con 148 mil toneladas y en tercer lugar los congeladores arrastreros que registraron desembarques por casi 132 mil toneladas. Los costeros superaron en desembarques a los tangoneros, registrando los primeros casi 93 mil y los segundos 54 mil toneladas. Los de rada o ría aportan poco más de 28 mil toneladas.

La actividad de los puertos muestra a Mar del Plata como puntero indiscutido en desembarques siendo el 2020 el mejor de los últimos tres años con 338 mil toneladas. Lo sigue Puerto Madryn con 116 mil toneladas, que mantuvo el nivel de desembarques del año pasado;  y en tercer lugar, Puerto Deseado con 45 mil toneladas tuvo el peor de los últimos tres años. Rawson es la estación marítima que sigue en la lista con 44 mil toneladas, cifra similar a la de 2019. Ushuaia con casi 37 mil toneladas se mantuvo también en los niveles de desembarques de año pasado y lo mismo ocurrió con Camarones que registró 12 mil toneladas. Pero Caleta Olivia y Comodoro Rivadavia bajaron en 10 mil toneladas aproximadamente el nivel de desembarques. Los puertos de Río Negro, este año, ni siquiera figuran en la estadística.

Exportaciones

La cifra total de exportaciones fue de 379.180 toneladas por 1.278 millones de dólares, un alza en volumen del 5% pero una baja en recaudación del 7,4% que se explica por la caída en las ventas de productos de mayor valor como el langostino entero y un descenso generalizado de los precios. Salvo el calamar, el abadejo y las rayas, las ventas de todas las especies registraron bajas.

El calamar creció en ventas un 71% en toneladas y un 83% en recaudación, dado que a diferencia de lo que pasó con la mayoría de las especies el precio aumentó un 7%. El 93% se vendió entero a un precio casi 10% más alto que el año pasado. De productos elaborados solo se vendió un 7%  del total, lo que muestra un bajo reprocesamiento, quizás incluso por debajo de lo obligatorio. Es difícil saberlo porque la Autoridad Pesquera se resiste a hacer públicos los datos.

Sería una pena que no se cumpliera con las obligaciones contraídas, no solo por la mano de obra que no es ocupada sino también por la diferencia de valor que existe entre un producto y otro. Las vainas, por ejemplo, duplican el valor del entero, al igual que los tentáculos.

La raya, que integra la lista de especies protegidas internacionalmente, aumentó sus ventas 17% en volumen y 34% en dólares, dado que se produjo un aumento del precio promedio del 15%. La raya hocicuda fue la que más creció en volumen de ventas.

En el caso del abadejo, especie protegida por riesgo de sobreexplotación, aumentó las ventas un 42% en toneladas pero se vendió a un valor 12% más bajo; por lo tanto el aumento de la recaudación fue del 25%.

Las ventas de merluza hubbsi cayeron un 14% en volumen y un 25% en recaudación, dado que el precio promedio sufrió una baja del 13%. El impacto más fuerte se sintió en los filets, que cayeron un 11% en toneladas vendidas y un 22% en recaudación, porque el precio bajo 12,5%. En el caso de entero o H&G se vendió un 6% menos en volumen y la recaudación cayó un 15% porque el precio bajó un 9%.

De langostino se exportó un 23% menos en volumen y se recaudó un 26% menos por la caída del precio promedio del 3,4% en las cifras generales.  Pero la discriminación por tipo de producto muestra que el langostino entero fue el único que soportó el peso, se vendió un 43% menos en toneladas y se recaudó un 48% menos porque el precio cayó en promedio un 8%. La venta de colas y otras presentaciones que realizan mayormente los fresqueros, aumentó en volumen de ventas un 10% y si bien el precio cayó casi un 8%, a fuerza de volumen se logró aumentar la recaudación casi un 2%.

Las ventas de merluza de cola cayeron un 44% en volumen y un 48,5% en dólares también por una caída en el precio, en este caso del 8% comparado siempre con los valores de 2019. El precio de la merluza negra bajó un 15%; por lo tanto la caída en volumen del 10% representó en la recaudación una baja del 24%. En el caso de la centolla,  volumen de ventas y recaudación cayeron de forma similar, alrededor de un 18%, dado que el precio solo cayó poco más de un punto.

Los mercados

China este año no compró prácticamente langostino pero se proveyó de gran parte del calamar que salió del Mar Argentino y por eso se mantuvo en el primer lugar en la lista de los principales mercados, con 97 mil toneladas por 318 millones de dólares. España, que se provee en Argentina de especies con mayor valor y a pesar de haber comprado mucho menos que en otro años, se mantiene en el segundo lugar con 46 mil toneladas por 205 millones de dólares.

Esta situación se repite entre diferentes mercados que han demandado en volumen más que otros pero en divisas se colocaron muy por debajo. Estados Unidos que quedó en tercer lugar, requirió solo poco menos de 17 mil toneladas y pagó 107 millones de dólares, mientras que Corea Republicana compró 24 mil toneladas pero desembolsó 70 millones de dólares, ubicándose en el quinto puesto.

En el cuarto quedó Italia con 15 mil toneladas por las que pagó 74 millones de dólares y en el sexto Japón que con el mismo volumen pagó 63 millones de dólares. Brasil quedó en el séptimo lugar entre los principales mercados de la pesca argentina, casi con los mismos valores y volúmenes que se comercializaron con Rusia.

Por último, el informe se refiere a las importaciones, que han registrado un aumento de un solo punto y con una inversión 14% menor, debido a la baja en el precio, especialmente de las preparaciones en conserva y los pescados frescos que son los principales productos requeridos por los argentinos. Las latas de atún de Ecuador y el salmón chileno ubican a estos países como los principales mercados de origen.