16/11/2020
Langostino todo el año

ALFA está pidiendo que se les permita operar en el AIER desde la milla 12 a la 30 desde noviembre a marzo, como lo hace la flota de Rawson en aguas provinciales de la milla 0 a la 12. Al mismo tiempo lanzaron una serie de denuncias sobre funcionarios y piden al CFP que se apliquen sanciones a los barcos que excedieron su cupo. En Chubut desestiman las denuncias.

Revista Puerto - Langostino
Por Karina Fernández Fotos de archivo

Desde 2019 la Asociación de Langostineros Fresqueros de Argentina (ALFA) viene insistiendo ante las autoridades pesqueras en que se les permita pescar dentro del Área Interjurisdiccional de Esfuerzo Restringido (AIER) dentro de la Veda de Merluza desde la milla 12 hasta la 30. Este año presentaron dos notas que fueron escalando en reclamos hacia el incumplimiento de la normativa por parte de las autoridades. En la última nota presentada al Consejo Federal Pesquero no solo piden se les permita pescar en el AIER, sino que reclaman enfáticamente que se aplique la ley de igual forma sobre todos; y que se prohíba el despacho a la pesca y se apliquen sanciones a los barcos de Rawson que han sobrepasado su cupo. En ese contexto denuncian el incumplimiento de las autoridades chubutenses de la Ley de Pesca. El presidente de la asociación, Daniel Coluccio, dice que ALFA no busca un enfrentamiento sino consensuar un plan de manejo. Desde Chubut desestiman las denuncias y destacan la imposibilidad de pactar con este sector por su falta de apego a los compromisos asumidos.

En el marco de la Emergencia Pesquera decretada en 1999 se tomaron una serie de medidas de manejo tendientes a proteger la merluza que había sido diezmada durante la década del noventa. Algunas de las medidas tuvieron fines biológicos y otras se dieron en el marco de una disputa por la merluza ante su inminente cuotificación. En ese contexto, se decidió establecer un área de esfuerzo restringido a la que solo podían acceder los barcos entre abril y julio de 2004; así nació la zona conocida como AIER.

Esta norma tendría vigencia hasta que se aplicara el régimen de cuotas, lo que ocurrió a fines de 2009. La resolución que permitía el ingreso de los barcos en ese período perdió vigencia, desde la Nación no se volvió a legislar al respecto y desde entonces no se ha pescado merluza allí. La flota chubutense tiene acceso a las 12 millas provinciales para pescar langostino desde noviembre a marzo de cada año. En 2019 operaron un total de 84 barcos, de los cuales 35 tienen menos de 10 metros.

Desde ALFA plantean que, al no estar vigente la norma, ningún barco puede pescar en esa zona y que si pueden los de Rawson, también pueden ellos. “Que se proceda a la apertura y cierre de la pesca en aguas nacionales a partir de la milla 12 a la 30, adyacentes a la jurisdicción provincial, dentro del Área de Veda de Merluza en cumplimiento de la ley vigente”, dicen; y aseguran que esta solicitud “reconoce sólidos fundamentos históricos y biológicos de la pesquería, analizados y fundados, que justifican la decisión que peticionan”, aunque no incluyen referencia a ningún informe científico del INIDEP.

“Si el INIDEP considera que existen condiciones de pesca hasta la milla 12, por qué no puedo pescarlo de la milla 12 a la 30, el langostino es el mismo, no cambia en la milla 13”, dice Coluccio. Seguramente el INIDEP podrá argumentar fácilmente si es recomendable o no que la flota tangonera opere durante seis meses en esa franja de protección y si tiene impacto o no sobre la merluza la pesca de los fresqueros de Rawson en las primeras 12 millas.

En la nota, desde ALFA realizan además un llamado de atención sobre las autoridades de la provincia de Buenos Aires, señalando que no han defendido los intereses de sus representados; y aseguran que si se les permitiera pescar en el AIER podrían contribuir a bajar el índice de desempleo de la ciudad de Mar del Plata que hoy se ubica en el 26 por ciento.

“Años de políticas públicas de desaliento, han conducido a la casi desaparición o extinción de la industria del procesamiento de pescados y mariscos en la provincia de Buenos Aires”, le dicen a la ministra Seain y le informan que gracias al incentivo que dieron las provincias patagónicas y al “gran desinterés de la Provincia de Buenos Aires, se perdieron numerosas oportunidades en el seno del Consejo Federal Pesquero”.

Pero a pesar del escenario desalentador presentado, desde ALFA consideran que es posible recuperarse. “La industria no necesita pedir subsidios, además el país no tiene recursos económicos para regalar, entonces el camino es: Tener pesca para pescar y traer materia prima fresca a tierra”, sostienen; y agregan que “no hay industria sostenible y posible sin pescado, por lo tanto, es crucial que recursos como Abadejo, Rayas y Langostino sean sincerados y capturados a la brevedad”. Resulta extraño que hayan incluido dos especies protegidas y en riesgo como “motor de la recuperación”.

“Se pude hacer sustentable la pesquería de langostino y valiosa, certificada, pero ello podrá hacerse de un solo modo, con un adecuado Plan de Manejo que no puede basarse en una violación sistemática de la ley”, dicen desde ALFA y avanzan en la denuncia sobre funcionarios y amadores de la flota amarilla de Rawson.

Solicitan un informe de la Dirección de Pesca sobre el nivel de captura de los barcos que han pescado en el AIER en los últimos 15 años y al CFP que “determine qué buques pueden participar de la temporada 2020 porque ello constituye su obligación legal”. Aseguran que existe evidencia de que “algunos buques no pueden participar” y de comprobarlo les dicen a las autoridades que a todo el que haya excedido su cupo lo “deben infraccionar”.

Por otra parte indican que existe una continua violación a las normas “llevada adelante por la propia legislatura provincial (inclusión de buques a la zona conocida como AIER después de 2004 sin tener la más mínima autoridad para hacerlo) y por la Secretaría de Pesca de Chubut, incorporando buques so pretexto de una pesca experimental de Variado Costero Patagónico (VACOPAS) hace 15 años, en violación a la normativa nacional vigente, incluso en un área ajena a su dominio y jurisdicción”.

A modo de conclusión y exigiendo igualdad ante la ley señalan que “los números (de captura y facturación) de la pesca ilegal de langostino, y la política llevada a cabo en pos de cubrir o priorizar la ilegalidad, indican con pruebas contundentes que algunos parecieran ir en sentido contrario” a la Ley Federal de Pesca.

Desde la administración chubutense han desestimado las denuncias y recuerdan que el artículo 3 de la Ley de Pesca les otorga a las provincias autonomía sobre la milla cero y la 12 para explorar, explotar y administrar los recursos mientras que la Nación tiene dominio a partir de la milla 12, como lo establece el artículo 4 de la misma ley.  Por otra parte recuerdan que la ley provincial no exige permiso nacional para operar en aguas de su jurisdicción y que no existen cupos en Chubut, con lo cual las denuncias caerían en abstracto.

La autorización de capturar langostino en el área de esfuerzo restringido para todos los buques tangoneros es el reclamo que motivó la presentación de estas notas; pero la inclusión del reclamo de revisión de lo actuado por las autoridades de Chubut, como así también el historial de capturas de los barcos de la flota amarilla de Rawson, abre la puerta a una discusión mucho más profunda, sobre la que existen intereses en pugna.

Entre las autoridades provinciales se percibe la presentación de ALFA como una jugada artera que rompe el acuerdo de palabra y de no agresión al que se habían comprometido ante el representante en el CFP Adrián Awstin y el subsecretario Carlos Liberman, meses atrás.

“Nosotros no podemos acceder al AIER por la existencia de un lobby porque fue concebido para proteger a la merluza, no al langostino. Somos muy respetuosos de conservar la pesquería y si se determina que debe conservarse como una zona de reproductores nosotros mismos lo impulsaremos. Estamos todos en el mismo sector y pretendemos que todos podamos ser exitosos, solo hemos planteado un problema que nos viene afectando y pretendemos poder sentarnos todos en la mesa para discutir un plan de manejo que incluya a todos y se ajuste a la normativa”, concluyó Daniel Coluccio.