05/11/2020
“Loba Pesquera sigue siendo dueña de sus bienes”

Lo afirmó Mariana Tonto de Bessone, la jueza a cargo del concurso. Consideró que la empresa, con limitaciones, sigue administrando su patrimonio. La titular del Juzgado 10 explicó por qué revocó la venta a ABH Pesquera y contó que ya habían cobrado casi cien trabajadores.

Revista Puerto - Mar del Plata - Loba Pesquera
Por Roberto Garrone

El futuro del buque pesquero Sirius, su permiso de pesca y la cuota de merluza siguen generando polémica tras la decisión de la jueza que entiende en su concurso de revocar la venta del bien a ABH Pesquera, medida que fue criticada por marineros del buque, quienes se manifestaron el martes frente al Juzgado.

Mariana Tonto de Bessone, la magistrada a cargo del Juzgado 10 en lo Civil y Comercial,  argumentó la resolución que tomó en referencia al principal activo de la concursada. “Dijeron que había dejado gente en la calle y no es cierto; cuando Loba Pesquera se concursó ya los habían despedido”, aclara la magistrada en diálogo con REVISTA PUERTO.

Sobre el motivo de la revocación de la venta a ABH Pesquera, Tonto de Bessone explicó que se basó en que la empresa había “revertido su situación, con la aparición de un nuevo accionista que inyectó fondos y se comenzaron a pagar los pronto pago de los trabajadores. Su principal deudor es la AFIP y se adhirieron a una moratoria”.

En ese sentido la jueza dijo haber concordado con el dictamen de la Sindicatura en el sentido de que “si bien con limitaciones la concursada sigue administrando su patrimonio y ante el evidente cambio de circunstancias al momento en que se autorizó la venta a ABH Pesquera, es que considero procedente el pedido de la concursada de dejar sin efecto la venta oportunamente decretada”.

La magistrada destacó que Loba Pesquera haya acordado acuerdos con acreedores laborales durante septiembre que luego fueron homologados, efectuó, transfirió fondos en favor de los prontopagables, como así también, los nuevos acuerdos pendientes de homologación.

“Estos actos evidencian la voluntad de Loba Pesquera de cumplir con las condiciones exigidas por el juzgado”, subrayó la Jueza, en tanto recalcó que el pago a los acreedores laborales constituye la finalidad esencial del concurso; el límite último que le suministra el Derecho Concursal al deudor imposibilitado de afrontar su pasivo, de evitar su quiebra; estadio en el que pierden el derecho de administración y disposición de sus bienes, que aún conserva.

“Esto sigue siendo un concurso y no una quiebra. La empresa sigue siendo dueña de sus bienes y está en su derecho de no querer vender a partir de que la situación se revirtió”, amplió la magistrada.

Loba ahora tiene como presidente a Antonio “Toro” Baldino, quien según la Jueza presentó un plan de reactivación, acordó con casi cien trabajadores a quienes se les depositó en sus propias cuentas bancarias.

“Hay tres marineros del Sirius que ya acordaron y cobraron la deuda mientras que otros tres no se presentaron a verificar”, aseguró. Consultada sobre el monto del dinero abonado por el concurso, aseveró que son las “sumas que se determinó que corresponde pagar”.

Este medio se comunicó con un par de trabajadores de Loba que aceptaron la propuesta presentada por la empresa. “Es un 50 por ciento de lo que nos correspondía, a valores de dos años y medio atrás y en cinco cuotas”.

El 50 por ciento es lo que establece el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, ante la falta o disminución de tareas. Loba Pesquera se amparó en ese artículo al momento de despedir a su personal. Algunos trabajadores pidieron eso de entrada en la verificación de créditos y van por más en sede laboral. A otros les ofrecieron menos dinero y terminaron arreglando por ese 50 por ciento.

“Cinco cuotas es casi contado frente a lo que hubieran tardado si tenían que esperar a que se liberaran los fondos luego de la escrituración del barco y demás requisitos de traspaso del permiso de pesca. Mínimo un año más deberían haber esperado”, puntualizó la magistrada.