23/12/2020
El incumplimiento del régimen de cuotificación es una política de Estado

Se llevan ocho años quebrantando la ley, permitiendo que las empresas no exploten su cuota individual de captura de merluza hubbsi sin ver afectada su tenencia. Ahora el sector comienza a reclamarlo como un derecho adquirido. En el medio se perdieron miles de puestos de trabajo.

Revista Puerto - Merluza - 02

El empleo en tierra que genera la merluza no es prioridad para este gobierno ni para el anterior.

Por Karina Fernández Fotos de archivo

Las empresas que explotan merluza de cola solicitaron en la reunión de Comisión de Seguimiento de la especie, que se les permita quedar eximidos de la penalización por falta de explotación. como ocurre con la merluza hubbsi desde 2012 con el aval de todas las gestiones pesqueras kirchneristas y macristas. Poner a disposición del Estado la cuota individual de captura de hubbsi para evitar sanciones a su falta de explotación, nació como una resolución transitoria para dar solución a una situación extraordinaria, pero al renovarse automáticamente sin justificativo, se transformó en una política de Estado que ahora otros sectores reclaman para sí.

Para agosto de 2012 la flota fresquera no había podido pescar durante 81 días por un paro del SiMaPe y por tanto le había resultado imposible capturar el ciento por ciento de su cuota. Por aplicación del Régimen de Cuotificación las empresas debían perder una parte de la cuota por no explotarla, pero como habían sido empujados a esa situación por el sindicato marplatense, desde la autoridad de aplicación se decidió, con buen criterio, eximirlas de esa penalidad por única vez. El problema fue que, sin excusa, volvieron a repetirlo cada año desde 2012 hasta la fecha.

El paro del SiMaPe hirió de muerte el empleo en tierra de Mar del Plata. Ese año muchos trabajadores perdieron sus precarios empleos al cerrarse pseudocooperativas, y gracias a que las autoridades renovaron automáticamente aquella resolución transitoria, los puestos de trabajo nunca más se recuperaron.

La abundancia de langostino comenzó a ser cada vez más atractiva y comenzaron a colocarle tangones a la flota fresquera; las reformulaciones fueron la vía administrativa por la que se accedió al recurso y la merluza dejó de ser el principal producto. Ese ha sido el único motivo real por el cual las empresas no han capturado su cuota y los gobiernos lo han fomentado.

La modalidad de devolución de cuota se extendió también a otras especies, aunque no de forma sistemática como ocurrió con la merluza hubbsi. Pero ahora las empresas tenedoras de cuotas de merluza de cola, por ejemplo, piden a las autoridades que el sistema de extinción de cuota sea parejo para todos.

“Las empresas reiteraron la solicitud de que la normativa sea revisada, resaltando la relevancia de contar con previsibilidad y con un sistema para la devolución de cuota desde principio de año, semejante al de la pesquería de merluza hubbsi”, se indica textualmente en la última acta del Consejo Federal Pesquero.

Se han cumplido doce años desde que se estableció el Régimen Federal de Cuotificación y ocho años de incumplimiento. Los mercados del mundo requieren cada vez más certificaciones y Argentina, de seguir en este camino, se verá impedida de lograr hasta la más básica, la certificación de manejo sustentable.  Parece haber llegado el momento de discutir qué se piensa hacer con este tema.

Recién este año un representante del CFP cuestionó la metodología. Jorge Bridi, de Río Negro, lo hizo sobre la merluza de cola, pero no se refirió en igual sentido a la merluza hubbsi hasta el momento. El problema quedó planteado y veremos si en el Consejo están dispuestos a trabajar para darle una solución en 2021.