24/03/2021
Langostino argentino también se reprocesará en Paraguay

La firma WOFCO que ya lo hace en China y Marruecos construirá una nueva fábrica con capacidad para 10 mil toneladas anuales. Es una inversión de 12 millones de dólares que generará 200 puestos de trabajo. Ya cuenta con la materia prima que aporta Conarpesa.

Revista Puerto - Calamar argentino envasado

El langostino argentino y el calamar son reprocesados en otras latitudes que ofrecen ventajas comparativas, no solo por el costo laboral e impositivo, sino por el nivel de productividad. China y Perú han sido los principales destinos de las colas de langostino en los últimos años, incluso en 2020 cuando la demanda bajó drásticamente. Ahora Paraguay espera convertirse en una nueva opción para un grupo empresario que compra nuestro langostino pero prefiere invertir en otro país de Latinoamérica para reprocesarlo.

La empresa española Worldwide Fishing Company (WOFCO) planea construir una planta procesadora con capacidad para reprocesar 10 mil toneladas anuales en Paraguay, según reveló el portal Undercurrent News. Se trata de una inversión de entre 10 y 12 millones de dólares.

La nueva fábrica se construirá en Puerto Fénix de Asunción y planean tenerla operativa a partir del próximo año. Esta firma generará 200 puestos de trabajo para reprocesar langostino argentino, generando productos de valor agregado. Además, esperan ampliar la oferta al langostino vannamei de cultivo y al calamar illex.

Desde WOFCO, que elabora productos de fácil pelado, señalan que el langostino cocido ganó popularidad durante 2020, tanto en Estados Unidos como en Europa, y ante una tendencia que esperan perdure, se aventuran a ampliar sus posibilidades de reprocesamiento para seguir agregando valor a nuestro langostino.

Conarpesa es una de las firmas argentinas que provee materia prima a WOFCO siendo su principal cliente, según reveló su propietario Fernando Álvarez Castellanos a este medio. Hasta ahora la firma procesaba el langostino argentino en China y Marruecos pero ha decidido poner un pie en la región y en lugar de hacerlo en Argentina, de donde proviene la materia prima que procesa, ha decidido hacerlo en Paraguay.

Es evidente que nuestro territorio no es una opción para el reprocesamiento del langostino y esto puede deberse a múltiples factores que debieran ser analizados por las autoridades y los gremios junto al sector empresario.

El costo impositivo, convenios laborales y baja productividad serían los principales inconvenientes para atraer inversores, pero también para que las empresas nacionales piensen en modificar su sistema productivo. De hecho, directivos de WOFCO han señalado que varias empresas argentinas se han mostradas interesadas en procesar sus capturas en la futura planta paraguaya.

Pedro Gordillo, director General de Ardapez, empresa del Grupo Arbumasa, señaló en la entrevista publicada ayer por este medio la necesidad de generar un acuerdo específico para el procesamiento de langostino en tierra y de esta forma poder empezar a pensar en generar nuevos puestos de trabajo registrado en Mar del Plata, una de las ciudades con los índices de desocupación más altos del país.

“Si querés impulsar una actividad que le genere divisas al país y trabajo a la gente el empresario debe tener utilidades. Si no la empresa no lo hace, no invierte y no podés obligarla a que lo haga. Tenés que darle la oportunidad de que tenga un negocio y derrame”, señaló Gordillo en concordancia con muchos empresarios del sector.

Tanto para atraer inversiones como para poder permitirse el pensar en la ampliación de la plantilla de obreros del pescado; para dejar de ser solo exportadores de materia prima y producir valor agregado, generando un mejor y mayor aprovechamiento de los recursos, tal como se pretendió en la Ley Federal de Pesca, parece necesario rediscutir las reglas de juego.