15/04/2021
Acuerdo del SOMU con cámaras de barcos congeladores

Firmaron ayer la actualización salarial en los básicos que lleva el sueldo del jefe de planta de 24 mil a 28.300 pesos a septiembre y 34 mil pesos desde octubre hasta marzo de 2022. Alcanza a los arrastreros, tangoneros, centolleros y los que pescan vieira. El 25% de la producción se pagará como suma no remunerativa. Fijaron valor por día para los contactos estrechos.

Revista Puerto - Acuerdo entre SOMU y congeladores - 02
Por Roberto Garrone

Las cámaras empresarias de barcos congeladores arrastreros, tangoneros, centolleros y que pescan vieira nucleados en CAPIP, CAPECA y CEPA, acordaron este miércoles con el Sindicato Obrero Marítimos Unidos (SOMU) la actualización salarial para los trabajadores comprendidos en el CCT 486/07 de CAPIP, CCT 729/15 de CAPECA y CCT 579/10 de CEPA, desde el 1 de abril 2021 hasta el 30 de marzo de 2022.

Las partes acuerdan elevar el salario básico de navegación de la categoría de Marinero de Planta desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre del 2021 a la suma de 28.300 mil pesos. A partir del 1 de octubre de 2021 y hasta el 30 de marzo de 2022 cobrarán 32 mil pesos.

El aumento es aplicable a la totalidad del personal de marinería y maestranza. El año pasado el básico había quedado en 24 mil pesos por lo que el primer incremento sería del 18% y el segundo tramo, del 25%.

Como es costumbre, la actualización salarial impactará también en los otros valores fijos de los convenios colectivos de cada cámara empresaria: francos, órdenes, guardia en puerto y demás concordantes.

El sueldo proporcional por producción, que había generado la grieta el año pasado y que provocó el inicio tardío de la temporada de los congeladores tangoneros, se abonará de acuerdo a los valores de cada convenio, “sin cambio alguno”, aclara el acuerdo firmado.

Sí quedó establecido en el Acta Acuerdo a la que tuvo acceso REVISTA PUERTO que el 25% del valor que surja de este monto de producción será liquidado “de manera transitoria y excepcionalmente con carácter de no remunerativo para la flota congeladora hasta el 30 de marzo de 2022”. Esa “transitoriedad” parece haber llegado para quedarse.

También se liquidarán como sumas no remunerativas en el 25% del adicional denominado “plus de bodega” o “adicional de bodega” según cada convenio colectivo.

El artículo quinto deja establecido que las sumas no remunerativas computarán a todo efecto sobre el cálculo de todos los rubros salariales e indemnizatorios que integran el salario.

En el acuerdo hubo espacio para el tema sanitario. Cámaras empresarias y el sindicato establecieron mantener el compromiso de realizar todas las obligaciones preventivas y el cumplimiento de los protocolos por parte de las empresas.

Los trabajadores que en marea resulten afectados por contacto estrecho, se tratarán operativamente conforme lo dispuesto en el protocolo sanitario y serán remunerados con 4.500 pesos por día de aislamiento y hasta su cumplimiento total para todas las categorías de convencionales con carácter no remunerativo.

El acuerdo fue rubricado por Raúl Durdos, secretario General del SOMU, quien estuvo acompañado por Juan Navarro, secretario de Pesca, José Valderrama, delegado paritario y Damián Basail, prosecretario de la Seccional Mar del Plata, entre otros dirigentes.

Del lado patronal, CAPIP estuvo representado por su paritario, Hugo Vence; Eduardo Boiero y Eduardo Román, representando a CAPECA como presidente y gerente respectivamente y Darío Sócrate, por CEPA.

Hay que ver ahora cómo sigue la otra novela que se mantiene abierta. La de las empresas de CEPA, Moscuzza, Solimeno y Xeitosiño, que liquidaron bajo convenio de CAPECA a los marineros de sus barcos tangoneros en la zafra 2020. La conciliación obligatoria extendida de dicho conflicto vence el viernes 16.

Después de firmar ahora con CEPA los valores de 2021, el SOMU no parecería muy dispuesto a radicalizar el conflicto con una medida de fuerza por algo que pasó el año pasado. O al menos sería algo ambiguo. Habrá que ver qué hace el SIMAPE, que también había decretado una medida de fuerza que quedó congelada por la conciliación.