16/04/2021
Los congeladores tangoneros pescaron menos que los costeros en 2020

El informe elaborado por el Programa de Langostino del INIDEP brinda detalles estadísticos de descarga y captura por tipo de flota. Los congeladores redujeron en un 37% los desembarques, los costeros fueron los que más toneladas descargaron y los fresqueros el único estrato que aumentó las capturas.

Revista Puerto - Chubut - Fresqueros de Rawson - 02

Solo la flota fresquera de altura aumentó su participación sobre el recurso.

El informe elaborado por el Programa de Crustáceos del INIDEP resume los principales indicadores relacionados con la pesca de langostino durante el año 2020. Se analizaron las descargas por tipo de flota, su importancia relativa durante la temporada, su evolución mensual e interanual y su procedencia espacial. En total se capturó un 19% menos que en 2019 y la flota más afectada fue la tangonera congeladora, señalan los biólogos. Los costeros de Rawson tuvieron una participación en las capturas superior a la de los congeladores y a pesar de una leve caída respecto del año pasado, fueron los que descargaron los mayores volúmenes. La flota fresquera fue el único estrato que aumentó su participación en las capturas, con un crecimiento del 35% en comparación con 2019. A pesar de la baja en las capturas totales, la temporada 2020 se encuentra entre las cinco mejores de los últimos 20 años.

“Más allá de las consideraciones emanadas de las campañas de evaluación de langostino, en donde se había observado una disminución en la biomasa disponible para su cosecha por pesca y la reducción en los tamaños de los mismos, es evidente que los problemas ocasionados por la pandemia a causa del covid-19 (grandes cambios en la logística pesquera) y los problemas gremiales sufridos por la flota congeladora, muestran como resultado la disminución de los desembarques declarados de langostino para la temporada 2020 con respecto a los años precedentes”, indica el informe del equipo de biólogos dirigido por Paula Moriondo Danovaro.

Otra de las dificultades que debieron afrontarse en la temporada 2020 y que debe sumarse a las anteriormente mencionadas, fue la presencia de grandes cantidades de merluza en las zonas de concentración de langostino, por las cuales varias subáreas de pesca debieron ser cerradas, e inhabilitada la captura comercial del marisco.

“A pesar de todas estas complicaciones, el desembarque declarado de langostino durante el 2020 fue de 174.772 toneladas”, se indica en el informe dando cuenta de los elevados niveles de captura que ostenta la pesquería, aunque se encuentran en una curva descendente desde 2018.

“Los desembarques declarados de langostino tuvieron una tendencia creciente interanual desde el año 2006, llegando a un volumen máximo de 254.906 toneladas en la temporada 2018. A partir de 2019 las toneladas de langostino desembarcadas han disminuido, siendo el desembarque del 2020 un 19% menor al del año 2019”, se informa.

Señalan los investigadores que la disminución de los desembarques en 2019 pudo deberse a una baja en la biomasa disponible de langostino, observada durante las campañas de evaluación realizadas por el INIDEP. Pero en el caso de la temporada 2020, “la misma puede ser consecuencia tanto de una menor biomasa como de los problemas ocasionados por la pandemia”

“Sin embargo, cabe destacar que, aunque los desembarques totales de langostino declarados para el 2020 sean inferiores a los años precedentes, ocupan el quinto lugar en los mejores de desembarques de los últimos 20 años”, indican textualmente, poniendo de relieve los altos niveles de captura de los que goza el crustáceo.

Sobre la participación de los distintos tipos de embarcaciones que fueron parte de la temporada, los investigadores muestran una radiografía de los cambios que se vienen produciendo en la pesquería, el excelente nivel de capturas de la flota costera, una cada vez mayor participación de la flota fresquera y una drástica reducción en la flota congeladora.

“Durante el transcurso de la temporada 2020, la flota congeladora fue la que se vio más afectada”. Normalmente, el volumen descargado por este estrato de barcos constituye entre un 45 y un 55% del total de las descargas declaradas anualmente, disminuyendo en la presente a 31% con 54.500 toneladas.

La flota costera fue la que mayor volumen de langostino desembarcó durante la temporada, con 64.646 toneladas declaradas, lo que significó el 36% del total declarado. Este nivel de capturas es tan solo un 5% menor a lo declarado en 2019, y es debido principalmente a que pudieron operar sin restricciones sanitarias durante el primer trimestre del año y de la aplicación de protocolos sanitarios en el último, señala el informe. El 94% de la captura de langostino de esta flota proviene de aguas provinciales y el resto de aguas nacionales.

“La flota fresquera de altura fue el estrato que más incrementó su participación en el volumen de langostino desembarcado”. Incrementaron en el 2020 un 35% sus descargas, pasando de 37 mil toneladas en 2019 a 50.300 toneladas al año siguiente. “Este incremento se debió principalmente a que operaron sin restricciones durante toda la temporada” dentro de la Veda de Juveniles de Merluza, concluyen los especialistas.

La explicación se encuentra en el conflicto gremial que mantuvo paralizada la flota congeladora desde el 18 de junio, cuando comenzó la temporada dentro de la veda de merluza, hasta agosto. Durante ese lapso, las capturas fueron realizadas “casi exclusivamente por la flota fresquera de altura” y algunos barcos de la flota costera de Rawson.

Los desembarques provenientes de aguas de jurisdicción nacional en 2020 fueron el 62% del total de las capturas de langostino, mientras que el volumen declarado proveniente de la provincia de Chubut fue del 37%, el 1% restante provino de capturas realizadas en aguas provinciales de Río Negro y Buenos Aires.