23/04/2021
Reclamo de obreros de Sebastián Gaboto por más trabajo

La PyME ligada a la empresa El Marisco emplea a 75 trabajadores que ayer se manifestaron frente al frigorífico marplatense, en protesta por la falta de regularidad. Piden un plus por sobre la garantía horaria.

Revista Puerto - Mar del Plata - Protesta frente a El Marisco - 02

Un grupo de trabajadores de la PyME Sebastián Gaboto se manifestaron ayer en la puerta del frigorífico El Marisco, ubicado en San Salvador 4700, donde reclamaron por más trabajo. El lugar de la manifestación no es casual. Aseguran que la pyme tiene vinculación directa con la empresa de Antonio Di Leva y le entrega materia prima de sus tres barcos fresqueros.

Un par de fuegos todavía encendidos frente a las cortinas metálicas cerradas de El Marisco quedan como vestigios del reclamo. Unos metros más allá del ingreso principal una parrilla improvisada sostiene algunos chorizos frescos y todavía crudos para los manifestantes.

Un redoblante se empeña en obstruir las voces de los protagonistas. Con distanciamiento social y el barbijo cuesta entender lo que cuentan. La mayoría están recostados sobre las veredas del lado de enfrente al frigorífico, diseminados en pequeños grupos.

Raúl Soria es el delegado del turno mañana y se distingue porque sigue la evolución de las llamas en soledad. “Pedimos un plus por sobre el garantizado porque la situación no se aguanta más. Vos podés vivir con 26 mil pesos por mes en el bolsillo”, pregunta el dirigente.

En Sebastián Gaboto se emplean mayoritariamente fileteros. Corta merluza el 80 por ciento del personal. El resto son peones. “Hace cinco años que nos registraron en esta empresa y tres que reclamamos más trabajo. Vende el pescado entero y nosotros nos morimos de hambre”, dice Soria ante la consulta de REVISTA PUERTO.

Di Leva siempre negó la responsabilidad sobre la pyme y hasta ha dicho que no tiene nada que ver con sus dueños, pero los trabajadores cada vez que se cansan de las promesas van a reclamar a “El Marisco”, donde ayer la actividad era normal. Ahí cada vez son menos a fuerza de jubilaciones y retiros. “Serán unos 60 compañeros entre peones y camaristas”, dicen en el SOIP, cuyos dirigentes acompañaron el reclamo y aguardaban alguna propuesta por parte de Di Leva.

“Ha intervenido el Ministerio de Trabajo, hemos tenido audiencias, pero nunca cumple”, aporta el delegado. “Vende el pescado entero y hace sus negocios en negro y a nosotros nos convoca solo para justificar el garantizado. Es imposible seguir de esta manera. Si no nos da pescado, que por lo menos podamos tener un aumento en la garantía”, remarcó.

Ayer la espera por una respuesta resultó infructuosa. Los trabajadores anticiparon que volverán a manifestarse este viernes en el mismo lugar. Y con las mismas necesidades.