04/05/2021
Di Leva recibe ayuda del Estado para pagar salarios

La pyme Sebastián Gaboto accedió el año pasado a los beneficios del Programa ATP y ahora recibe los REPRO 2. De los 26 mil pesos que paga del garantizado, 12 mil los aporta el subsidio gubernamental.

Revista Puerto - Mar del Plata - Protesta en El Marisco - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

En las próximas horas se aguarda por la realización de la primera audiencia en el marco de la conciliación obligatoria que dictó la semana pasada la delegación provincial del Ministerio de Trabajo en el marco del conflicto laboral que impulsan los 75 obreros de la pyme Sebastián Gaboto en su reclamo por más trabajo o un incremento de la garantía en la fasonera del frigorífico El Marisco.

Los obreros han denunciado que el empresario, armador de barcos fresqueros, vende el pescado entero en muelle para ser cortado en cualquier otro lado menos en Sebastián Gaboto, donde el mes pasado fueron convocados a trabajar apenas 8 horas a lo largo de abril.

Lo que no se sabía, al menos hasta ahora, era que la pyme Sebastián Gaboto es una de las empresas beneficiadas por el pago del Programa de Recuperación Productiva (REPRO) en su segunda versión, que establece el pago parcial del salario de los trabajadores.

Tampoco se sabía que el año pasado la pyme fue una de las asistidas por el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ARP) que financió la ANSES, una herramienta para cuidar el trabajo, garantizar la producción y amortiguar el impacto económico generado por la crisis sanitaria del coronavirus.

“Cada trabajador percibe 12.000 pesos por mes en concepto del REPRO 2 que luego la empresa lo descuenta del garantizado”, reconocieron desde el Ministerio de Trabajo de Provincia ante la consulta de REVISTA PUERTO.

Lo que asoma como incompatible en esta historia es que la industria pesquera integra las actividades esenciales y en ese contexto nunca quedó paralizada más allá de los quince días de la segunda quincena de marzo del año pasado en que gremios, empresas y autoridades portuarias les dieron forma a los protocolos sanitarios para poder desarrollar la actividad dentro de un marco de cuidados para evitar contagios.

Hace un año que Di Leva percibe el auxilio del Estado para sostener a sus trabajadores a los que no les da trabajo. Más que un subsidio para los obreros parece un salvavidas para la empresa que le permite reducir de manera drástica sus costos laborales.