27/05/2021
“Muchas mujeres, que bueno, va a cambiar la historia”

El respetado capitán y profesor Luis Martini sostiene que en los últimos años el interés por formarse en marinería entre las mujeres es cada vez mayor. Considera que el cupo femenino debe aprobarse con consenso pero que es indiscutible que “las chicas deben subir a los barcos”.

Revista Puerto - Capitan y profesor Luis Martini - 02

"Es un problema empresario, es otro tema sobre el que hay que hablar".

Por Karina Fernández Fotos de archivo

Referentes indiscutidos del sector pesquero, comprometidos con la educación y el trabajo arriba y debajo de los barcos, opinan en REVISTA PUERTO sobre el proyecto de cupo femenino y disidencias que la semana pasada recibió media sanción en Senadores. La capitana Nancy Jaramillo, la empresaria Alejandra Contessi y el capitán y profesor Luis Martini brindan una mirada equilibrada, consciente y con perspectiva de género respecto de lo que consideran un primer paso para cambiar la historia. En esta primera parte, Martini hace su valioso aporte al debate que ya ha comenzado.

La media sanción que recibió el proyecto de cupo femenino y disidencias en la flota pesquera argentina, más allá de las discusiones que se pueden plantear respecto de la obligatoriedad, el porcentaje establecido como mínimo o la habitabilidad de los barcos, implica un avance histórico respecto del tratamiento de la inclusión en la industria pesquera argentina.

“Me acuerdo cuando vino el Cruz del Sur en el año 1968, era un barco de 32 metros y tenía dos camarotes dobles que lo podían usar los hombres o las mujeres, cuando embarcaban las biólogas lo usaban ellas. Había también dos baños con llave y así trabajamos del 69 al 75 sin ningún problema nunca. En el 90 vinieron los Antartic que tenían camarotes dobles, para matrimonios o para mujeres con baño y ducha”, comienza contando el capitán y muy respetado profesor Luis Martini.

Martini cuenta que “en el Cruz del Sur cambió hasta la forma de hablar. Como comíamos todos juntos en el comedor, había que cuidarse. Siempre había por lo menos dos mujeres, dos biólogas aguerridas que se iban a la cubierta a hacer los muestreos. Es buenísimo que estén las mujeres arriba de los barcos. Están en los barcos de todo el planeta, no habrá grandes cantidades, pero hay. En Estados Unidos en el 76 ya había mujeres en los barcos, allá el manejo era diferente, estaban preparados para eso, la mujer era una más y trabajaban en barcos fresqueros, donde es muy rudo.

“Yo no creo que aquí estén preparados ni los barcos ni la gente, pero hay que discutirlo. Los barcos fresqueros menores de 40 metros tienen que modificarse, si no será imposible subir a las chicas. Este proyecto puede salir si se juntan todas las partes, pero hay que tener claro que las chicas van a entrar, deben entrar, no se puede discriminar como se está haciendo. El problema es que es una vieja costumbre y para derribar las costumbres hay que conversar mucho”, deja con claridad su punto de vista, el hombre más joven del sector pesquero.

Martini considera que “la imposición hace mal” y que este tema debiera haberse comenzado a tratar hace tiempo. Considera que los diputados y senadores no se toman el trabajo de conocer en profundidad antes de avanzar con las leyes. “No entiendo por qué no consultan, por qué no se mueven por los lugares, por más que se trate de un problema de derechos humanos o de discriminación, tienen que informarse y consensuar”. Y agrega que en ese debate hay que ser criteriosos y “a los que se oponen a todo, a esos, no hay ni que hablarles”.

Nuestro entrevistado ha formado durante décadas a cientos, miles de tripulantes que han pasado por la Escuela de Pesca y hoy sigue formando hombres y mujeres de mar en la Escuela de Capacitación del SOMU, siendo uno de los más respetados docentes. Una de sus alumnas fue Nancy Jaramillo, la capitana que fue noticia en todos los medios luego que su historia de lucha se conociera a través de este portal. La historia que los une va más allá de la del vínculo pura y exclusivamente académico. Cuando Jaramillo y una compañera intentaron hacer el examen de ingreso en la Escuela de Pesca, les negaron la posibilidad y quien salió a defender su derecho fue el profesor Martini.

“Les dije, si esa chica no entra se les va a hacer una denuncia por discriminación y va a ser peor para ustedes, así que le permitieron hacer la prueba y no hubo ningún problema. Hablamos bien con la muchachada, todos hombres y entendieron. Además, las chicas les demostraron que eran mucho más rápidas que ellos, en clase y en el patio”, recuerda categórico el profesor.

Que no haya un mayor número de mujeres formándose puede responder a la falta de oportunidades que tienen de ejercer una vez recibidas. Al respecto nuestro entrevistado señala: “Salen con una capacitación excelente, pero después es muy difícil, no logran conseguir trabajo, van con un título que las capacita hasta para hacer guardias o tomar el timón y las inscriben, pero no las llaman. Ese es un problema empresario, es otro tema sobre el que hay que hablar”.

Pero a pesar de que las puertas permanecen cerradas, siguen buscando formarse. Contrario a lo que se ha expuesto en las redes y algunos medios de comunicación respecto de la falta de interés de las mujeres por formarse en la marinería, Martini, con autoridad indiscutida, sostiene que cada vez hay mayor interés.

“Hace tiempo que doy clases, mucha gente me pide que le mande el material porque quiere ser marinero, antes eran todos varones, pero en estos dos últimos dos años hubo un cambio importante, sobre todo en la escuela de formación del SOMU; cada cinco pedidos, cuatro son de mujeres, estoy gratamente sorprendido. Digo: ¡Qué bueno, muchas mujeres, va a cambiar la cosa!”, concluye.