03/06/2021
Se suspendieron cuatro campañas del INIDEP en seis meses

La semana pasada se canceló la campaña de evaluación de vieira por no contar con personal de relevo en el área de máquinas. Se suma a los dos cruceros de calamar y al de especies australes que no pudieron realizarse.

Revista Puerto - INIDEP - BIP Angelescu

La flamante flota del INIDEP y la ineficiencia del Estado que la administra.

Por Karina Fernández Fotos de archivo

En febrero de este año se suspendió la campaña de calamar en el sector sur, luego la de especies australes, en abril se suspendió la de calamar en el norte y ahora se ha suspendido la campaña de vieira con la que se esperaba evaluar la unidad de manejo F. Las tres primeras se cancelaron por problemas en los barcos y en esta última no se contó con personal para realizar un relevo en el sector de máquinas. En lo que va del año, con barcos propios, se han realizado solo tres campañas, una de prerreclutas de merluza, una de selectividad y otra de tres días sobre dinámica de plancton.

Las jefas y jefes de Programas del INIDEP, de todas las pesquerías, presentaron hace poco más de una semana una nota dirigida a la Dirección de Investigación Pesquera exponiendo su disconformidad con la gestión del instituto, dirigida por Oscar Padín. Reclamaron por la “falta de políticas y planificación estratégica de la investigación” y entre otras demandas respecto del funcionamiento, señalaron el incumplimiento de las campañas.

La suspensión de cuatro campañas en seis meses es una clara muestra de que el plan estratégico que planteó el Director cuando asumió, de acondicionamiento de buques y un cronograma de reparaciones y campañas, no está dando buenos resultados.

No solo se ha perdido valiosa información sobre el estado de importantes pesquerías, sino que además se dilapidaron recursos públicos por mala administración. La suspensión de las campañas en los últimos dos casos llegó a último momento, cuando ya se habían alistado los buques y aislado los científicos y la tripulación bajo los estrictos protocolos de Covid.

Se suponía que, a partir de la inversión realizada en reparaciones en 2020, sumado ello a un nuevo orden entre campañas estableciendo días de mantenimiento, este año la cancelación de las campañas no sería una constante, como ocurre desde hace tiempo, sino un caso fortuito. Así lo reveló la directora de Investigación, Claudia Carozza, en la entrevista que le realizamos hace tres meses (ver Claudia Carozza: “Acá no había previsibilidad”).

La investigadora tenía planificado para este año –descartada ya la campaña de calamar en el sur– realizar la campaña de australes en el Holmberg y en el Angelescu la de calamar en el sector norte. Pero ninguna de las dos se realizó por problemas en los buques. Y ahora se suspendió también la de vieira que estaba prevista para el 15 de mayo, esta vez porque no tuvieron un reemplazo para la jefatura de máquinas.

En el cronograma quedan aún por realizar la global de merluza y la global costera en el Holmberg, y en el Angelescu la de langostino, la de Agujero Azul, anchoíta bonaerense y la de calamar del stock desovante de verano, como se hizo en diciembre pasado, con financiamiento del sector privado.

El cronograma no prevé campañas con el buque de investigación Mar Argentino que desde su botadura sigue amarrado en muelle. El barco vino sin instrumental científico, solo de navegación. A fines de 2020 se compró el instrumental y se suponía que a fines de marzo ya estarían listas las pruebas, pero se ha llegado a mitad de año sin que el flamante buque se ponga en operaciones.

Cada campaña que no se realiza genera un hueco en la información de los recursos que empobrece la calidad de los datos. La merluza hubbsi no tiene una campaña global completa desde el año 2013 y es una de las tres principales especies pesqueras del país. Las series históricas son de gran relevancia para poder conocer la dinámica de las poblaciones y cómo afectan los cambios que se producen en las pesquerías.

La calidad de información con la que se deben tomar resoluciones de manejo es cada vez más pobre y las recomendaciones son cada vez más precautorias, como consecuencia de la incertidumbre con la que deben manejarse los investigadores. La falta de campañas es un grave problema que termina afectando a todo el sector.

Quizás sea hora de prestarles atención a los jefes y las jefas de Programa cuando dicen que “se evidencia en la falta de políticas y planificación estratégica claras y consensuadas de la investigación, ausencia de concursos que fortalezcan a las distintas direcciones, merma en la dotación de los recursos humanos y la jerarquización de su carrera, ausencia de un rol pro-activo de las áreas de apoyo resultante en el incumplimiento de planificaciones anuales y campañas de investigación, sumado a una sobrecarga de tareas para todo el personal de la DNI, solo por mencionar algunas de las problemáticas actuales”.