05/07/2021
Los poteros de Maronti no reprocesaron ni un kilo de calamar en tierra

Dos barcos de esa firma no cumplieron el compromiso de reprocesar en tierra el porcentaje que figura en sus permisos de pesca. Debieran haber reprocesado mil toneladas. Se les aplicará una multa de 300 mil UP, la máxima sanción que estipula la Ley de Pesca.

Revista Puerto - Calamar - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

Se conoció en los últimos días los nombres de los dos barcos poteros que incumplieron en su totalidad el compromiso de reprocesar en tierra un porcentaje de sus capturas originadas durante la abundante zafra 2020, tal como lo establecen sus permisos de pesca.

Se trata de los buques Arbumasa XXIX y Mishima Maru N° 8, ambos propiedad de la empresa armadora Maronti, propiedad de Antonio “Toro” Baldino. Esta empresa fue noticia en las últimas semanas luego de haberse quedado con el control accionario de Loba Pesquera y su principal activo, el fresquero Sirius, del que transfirió su permiso y cuota al Miss Patagonia.

La Dirección Nacional de Coordinación y Fiscalización Pesquera ya notificó de la infracción a la empresa por incumplir la legislación vigente que establece las condiciones para dar cumplimiento al compromiso del reproceso.

El Arbumasa XXIX tenía como compromiso reprocesar en tierra “más del 20%” del total de su captura, en tanto el del Mishima Maru N° 8 establece “20% o más”, con lo cual, y si tenemos en cuenta que en la temporada 2020 los barcos pescaron 2719 y 2264 toneladas respectivamente, deberían haber descargado y enviado a reprocesar en plantas frigoríficas unas 545 y 453 toneladas aproximadamente. No reprocesaron ninguna.

Según pudo saber REVISTA PUERTO la sanción que le correspondería a la empresa por la irregularidad de ambos barcos alcanza las 300 mil UP (Unidades de Pesca), la máxima sanción que establece la nueva modificación y actualización a la Ley Federal de Pesca.

Cada UP equivale al precio de un litro de gasoil que se expenda en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El valor de la UP se actualiza en abril y octubre de cada año. En este caso serían unos 23 millones de pesos para cada barco.

“Estamos aguardando el descargo del armador”, confiaron fuentes de la Dirección Nacional desde donde aclararon que los frigoríficos que deberían haber reprocesado esas casi mil toneladas de calamar de los buques de Maronti son Industria Santa María del Mar, un establecimiento del Parque Industrial y Asudepez, en José Hernández 65, donde en algún momento funcionó Barillari.

Oscar Poletti, presidente de Cafrexport, lamentó que no se haya cumplido con ese reproceso que les hubiese servido a muchos obreros del pescado. “Cuatro toneladas de calamar les dan trabajo a 20 personas durante un día. Esa es la cuenta que hay que hacer para mensurar el impacto que tiene el reproceso de calamar en tierra”, explicó el empresario de Pampa Fish.

Siguiendo ese parámetro, 40 obreros podrían reprocesar 8 toneladas diarias. Para reconvertir el calamar de Maronti, esos 40 obreros hubiesen necesitado 125 días corridos de trabajo. Sin los fines de semana, serian 5 meses y medio de trabajo continuo durante 8 horas diarias.

“Mar del Plata puede ser un polo de reproceso de materias primas de origen marino. Langostino, calamar, merluza… hay capacidad para hacerlo y vemos que las autoridades van por ese mismo camino”, destacó el dirigente.

En el SOIP aportaron otra cuenta sobre el calamar y el tiempo que demandaría reprocesarlo. Explican que un filetero procesa 111 kilos de calamar por hora. En ocho horas reprocesa 888 kilos de calamar. Cincuenta fileteros, en esas 8 horas, suman 44.400 kilos. “Esas mil toneladas los mantendría ocupados durante 22 días, un mes de trabajo”, concluyeron.

Pero esos números se basan en calamar fresco, no en pastillas de calamar congelado que es lo que descargan los barcos poteros. “No hay capacidad en ningún lado para descongelar 44 toneladas de calamar por día”, dice Leandro Scampitelli, de Lucrino Mare.

“Ese es el cuello de botella. Lo tenés que dejar descongelar de un día para el otro. Una cosa es descongelar 4 toneladas y otra 44, es imposible”, dice el industrial. Sobre el trabajo que se hace al calamar, señala que se le saca la cabeza y la aleta, que directamente va al envase y al congelado, en placa o molde.

“Se corta el tentáculo, se le saca el ojo y el pico y se lo congela de vuelta. El tubo, limpio y pelado, es el que genera más mano de obra. Va a la bacha para el tiernizado y engorde y eso es de un día para el otro. Va interfoliado si va en la placa o si es IQF va solo”, describió.

Más allá de esas diferencias en los días de trabajo, en el gremio y las empresas coinciden en destacar las decisiones que ha tomado la Subsecretaría de Pesca para fomentar el trabajo en tierra y que se sancione a quienes no cumplen.

El año pasado 39 barcos de la flota potera nacional tenían el compromiso de reprocesar un porcentaje de su captura, el cual varía entre el 10% y más del 20% según cada permiso de pesca, aunque dos barcos no participaron de la zafra.

Esta flota tuvo capturas por casi 90 mil toneladas y el objetivo del reproceso es el de generar valor agregado y promover el empleo entre los trabajadores del pescado. Todavía no se divulgó la cantidad de toneladas de calamar que se reprocesaron en tierra en el marco de este compromiso, pero se estima que son más de 13 mil toneladas, descontando las que no cumplió Maronti.

Además de estos dos barcos de Antonio Baldino hubo otros dos que cumplieron el compromiso de manera parcial y otros seis cuya documentación respaldatoria estaba siendo puesta a consideración.

Hasta las capturas de 2019 las empresas armadoras podían justificar el cumplimiento de dicho compromiso presentando una factura de venta del calamar para su reproceso con destino al mercado interno. La autoridad de aplicación modificó la Resolución 6/2008 que estableció el cumplimiento efectivo del compromiso de reproceso para los armadores con permisos que así lo establecían.