09/08/2021
“Se hace indispensable alertar a las autoridades”

Lo dicen los investigadores del Programa Langostino del INIDEP. La temporada se está desarrollando con un nivel de esfuerzo aplicado mayor a lo observado en las cuatro últimas y pone en riesgo la evolución favorable de la población observada en marzo pasado.

Revista Puerto - Langostino - 02
Por Karina Fernández

El Consejo Federal Pesquero recibió este jueves un informe caliente del INIDEP. El análisis de las últimas semanas de la pesquería incluyó, además de los rendimientos diarios y la proporción de tallas comerciales, un análisis del comportamiento de la flota que ha generado preocupación. El aumento del número de barcos y la forma en la que están operando ponen en riesgo la evolución favorable observada en marzo sobre distribución y abundancia del recurso.

Desde el inicio de la temporada de pesca en aguas nacionales, se han declarado

65.468 toneladas por un total de 214 buques pesqueros, congeladores y fresqueros. “Estos desembarques declarados implican un total de 16.502 toneladas más que las declaradas en la temporada de pesca del 2019 durante el mismo período”, indica el informe elaborado por Paula Moriondo Danovaro, Juan de la Garza y Emiliano Pisani.

El informe se elaboró con los datos aportados por los “asistentes de investigación pesquera” (nueva denominación de los observadores a bordo) que se embarcaron entre los días 11 y 25 de julio, en 8 buques congeladores y 3 fresqueros de altura con gran capacidad de bodega, de búsqueda y captura de langostino.

Durante el período analizado la flota operó en varias de las subáreas habilitadas a la pesca, dentro y fuera de la Veda de Merluza, entre las latitudes 44°00 ́S y 45°00 ́, en el límite este de la subárea 12. Se indica en el documento que el rendimiento promedio fue de 4.951 kilos por hora, con un promedio de 55 minutos de arrastre por lance y que solo el 0,9% de los lances se realizaron con una sola red, pero aclaran que esto no implica necesariamente que las concentraciones detectadas no sean importantes.

Luego de esta descripción de los niveles de captura, los investigadores realizan el primer llamado de atención sobre el manejo de la pesquería, al describir prácticas ilegales: “La forma en que la flota se encuentra operando sobre los cardúmenes de langostino, hace que cada barco intente capturar lo máximo posible, aun cuando eso implique no poder procesar el total de la captura y descartar, en muchas oportunidades, la mayor parte del último lance del día”.

Sobre la captura por unidad de esfuerzo (CPUE), los investigadores indicaron que el mayor indicador puntual se dio en la subárea 7, con un máximo de 148.770 kilos por hora el día 16 de julio, por un buque fresquero.

En cuanto a los rendimientos promedio por subárea, señala el informe que excepto para la flota fresquera, en la subárea 7, los mejores rendimientos promedio del período se obtuvieron fuera del área de veda permanente de juveniles de merluza, en el límite exterior de la subárea 12, con la detección de concentraciones de langostinos en la zona a partir del día 22 de julio.

En cuanto a estructura de tallas en todas las áreas habilitadas, se señala que el porcentaje de langostinos juveniles, con categorías comerciales L4 e inferiores, estuvo muy por

debajo del límite biológico establecido por el Consejo Federal Pesquero y que la mayor parte de los ejemplares pertenecieron a la fracción adulta, con altos porcentajes de las categorías L1 y L2. El procesamiento en los congeladores correspondió en un 89% a estas categorías y solo en la subárea 14 se procesó langostino L4.

A esta altura del informe, luego de haber realizado el análisis de las capturas, los responsables del Programa Langostino lanzaron una significativa advertencia: “Algo sensiblemente llamativo que se observa en lo que va de la temporada es el aumento en el esfuerzo pesquero, no solo en el número de barcos, el cual aumentó de 187 buques en 2019 a 214 en 2021, sino también en el número de viajes, los cuales se incrementaron de 916 a 1295 en la actual temporada de pesca”.

El número de barcos aumentó desde 2019 un 14% y este es un dato que preocupa a los investigadores, dado que desde hace al menos tres años vienen sugiriendo que no sería recomendable. Pero en función de la salud del recurso, el aumento en un 42% de los viajes de pesca es quizás más preocupante aún. Recordemos que, en informes anteriores, los investigadores han destacado la reducción de los viajes en 2020 como un indicador de la recuperación del recurso observada en marzo de 2021.

Precisamente sobre esta mejora y la posibilidad de perder lo conseguido el año pasado, se basa el tercer y último llamado de atención que los investigadores realizan a las autoridades pesqueras, en las conclusiones finales este revelador informe:

“La actual temporada de pesca, en el área de veda de juveniles de merluza, se está desarrollando con un nivel de esfuerzo aplicado mayor a lo observado durante las cuatro últimas temporadas de pesca. Si bien el período analizado mostró buenos resultados en cuanto a capturas por unidad de esfuerzo y estructuras de longitudes comerciales, tanto en las subáreas habilitadas dentro de la Veda de Merluza como por fuera de la misma, el aumento del esfuerzo pesquero y la manera en que la flota comercial se encuentra operando sobre el recurso, hace indispensable alertar a las autoridades de aplicación que, la notoria mejoría observada en marzo de 2021, en cuanto al aumento de la biomasa reproductiva y el tamaño de los ejemplares, puede volver a sufrir un retroceso, poniendo nuevamente en riesgo la evolución favorable de la población”.

En el Acta 19 del Consejo Federal Pesquero solo figura que se ha tomado vista del informe, sin que se refleje allí el debate que las advertencias de los investigadores deben haber generado. Si, como corresponde, atienden las fuertes denuncias, es de esperar que, en las próximas reuniones de este cuerpo colegiado, comencemos a presenciar medidas tendientes a revertir una situación que podría poner el riesgo la actual bonanza biológica, económica y social que regala el langostino.

La campaña de evaluación del recurso en el Golfo San Jorge, Veda de Juveniles de Merluza y aguas adyacentes acaba de finalizar. Los resultados permitirán tener una aproximación de la temporada 2022 y será determinante para la autoridad de aplicación respecto de las medidas que se deberán tomar. Debemos recordar que el enorme trabajo que realizan los investigadores del INIDEP, lo hacen percibiendo sueldos de pobreza.