08/10/2021
Barcos que pesquen pelágicas no deben cumplir la parada biológica y podrán ingresar a la veda

El CFP dio curso a las solicitudes presentadas por entidades que nuclean a buques fresqueros, bajo el argumento de atender la crítica situación que atraviesa la industria conservera marplatense por falta de materia prima. Los barcos deben zarpar con observadores o inspectores.

Revista Puerto - Mar del Plata - Conserva - 02

En la reunión celebrada ayer el Consejo Federal Pesquero dio curso a una serie de solicitudes presentadas por UdIPA y la Asociación de Costeros, con el fin de ampliar la búsqueda de caballa y anchoíta para intentar mejorar el abastecimiento de materia prima a la industria conservera.  Tanto a los fresqueros de altura como a los costeros se les permitirá pescar dentro del área de veda para la protección de juveniles de merluza y a los primeros, además, se les otorgará el beneficio de computar los días de pesca y búsqueda de especies pelágicas como parada biológica de la merluza hubbsi. Los barcos deben embarcar observadores o inspectores como requisito, además de artes de pesca específicas y comunicar zarpada y llegada para verificar las capturas (ver La crisis en la industria de la conserva llegó al despacho de Liberman).

La UdIPA, entidad que nuclea a buques fresqueros de la ciudad de Mar del Plata, presentó una nota solicitando que, durante el año 2021, las embarcaciones dedicadas a la pesca de especies pelágicas (caballa y anchoíta) puedan computar el tiempo dedicado a la captura exclusiva de estas especies, a cuenta de la parada biológica de 50 días que debieran cumplir según lo dispone la Resolución 26 de 2009 que estableció medidas de manejo para la merluza hubbsi.

El argumento presentado fue que “mediante esta medida se permitirá abastecer a las industrias que trabajan específicamente estas especies y también al sector armatorial le permite dar continuidad al ritmo de trabajo durante esos meses”. En la semana, referentes de la industria conservera se reunieron con el subsecretario de Pesca y presidente del Consejo Federal Pesquero, Carlos Liberman, y le comunicaron la delicada situación que estaban atravesando por falta de materia prima.

La propuesta de UdIPA fue tratada por el CFP que decidió, “considerando el contexto actual y atendiendo a la necesidad de proteger y fomentar los puestos de trabajo en tierra”, establecer que, hasta el 31 de diciembre del corriente año, las embarcaciones habilitadas a la pesca de especies pelágicas podrán computar a cuenta de la parada biológica.

Las condiciones impuestas fueron declarar la intencionalidad de la pesca de anchoíta y/o caballa antes de iniciar la marea, de forma tal que la existencia exclusiva de artes de pesca pelágicas pueda ser verificada a bordo y comunicar, con al menos 24 horas de anticipación, la fecha y puerto en que se realizará la descarga, con la finalidad de que la captura pueda ser corroborada.

A la luz de la decisión adoptada puede inferirse que la reunión de los industriales conserveros no solo fue para dar un panorama de la situación, sino interceder ante las autoridades a favor de los buques fresqueros marplatenses, para lograr la aprobación de esta medida excepcional y transitoria, con la que se espera mejorar el abastecimiento de las plantas de procesamiento y dar continuidad al plantel de trabajadores efectivos y temporales.

Otra medida excepcional solicitada por UdIPA y también por la Asociación de Costeros, bajo los mismos argumentos, fue que se los autorizara para acceder a pescar especies pelágicas dentro del área de veda permanente de juveniles de merluza (AVPJM), como se ha efectuado en años anteriores.

“Considerando que, en la temporada pasada, ante una consulta similar, el INIDEP ha manifestado que no cuenta con elementos biológicos o científicos para desalentar que buques comerciales operen sobre especies pelágicas con red de arrastre de media agua y en horas diurnas, en la zona mencionada”, se decidió unanimidad autorizar a la flota fresquera durante lo que resta del año, la captura exclusiva de especies pelágicas entre los paralelos 42° y 43° de latitud Sur.

Las condiciones establecidas fueron utilizar red de media agua;  operar solamente durante las horas de luz diurna, declarar la intencionalidad de pescar anchoíta y/o caballa antes de iniciar la marea; dar aviso en el momento en el que el buque se dispone a entrar a la zona de veda y comunicar, con al menos 24 horas de anticipación, el puerto de descarga. También incluyeron como condición la obligatoriedad de embarcar un observador científico a bordo, de conformidad con la disponibilidad del INIDEP o en su defecto un inspector de la DNCyFP u observadores provinciales disponibles.