25/10/2021
“España es a Europa lo que China al mundo”

El profesor Daniel Pauly, uno de los biólogos marinos más influyentes, señaló al país ibérico como un gran predador, que al igual que el resto de las flotas lleva a cabo malas prácticas. Confía en que la eliminación de subsidios ponga freno y asegura que la devastación de los océanos avanza lentamente como el cambio climático.

Revista Puerto - Biologo marino Daniel Pauly - 02
Por Karina Fernández

Las declaraciones del profesor Daniel Pauly al diario “El Mundo” de España han causado gran malestar, especialmente en Galicia donde se concentra mayoritariamente la industria pesquera. El diario El Faro de Vigo, que no permite el acceso a sus notas sin pago previo, publicó con libre lectura un artículo, buscando desacreditar a uno de los biólogos marinos más influyentes del mundo.

A fines de septiembre, el profesor de la Universidad de Columbia Británica en Canadá, presentó un trabajo titulado “Documentación y mapeo de la expansión global de la pesca industrial desde 1950 hasta 2018″, en el que da algunas de las razones que explican la reducción de la biomasa de peces en todo el mundo. A partir del análisis de 2500 stocks en todo el mundo pudo comprobar el aumento en el nivel de sobreexplotación de los recursos, donde se observa en el hemisferio sur un bajo nivel de explotación hasta 1969, incrementándose aceleradamente a partir de la década del 80 hasta llegar a nuestros días con los mismos niveles críticos que ya ostentaba el norte en la década del 70, como producto de la pesca intensiva.

Por este y otros aportes a la investigación, la Fundación BBVA otorgó el Premio Fronteras del Conocimiento, en la categoría de Ecología y Biología de la Conservación a Daniel Pauly, en la ciudad de Bilbao. En ese marco, dio una entrevista en la que criticó el rol de España como potencia pesquera.

El profesor Pauly viene alertando desde hace varios lustros sobre el agotamiento de los océanos como consecuencia de la pesca irresponsable. En una charla en el INIDEP, hace más de diez años, ya había señalado que, de continuarse con estos niveles de esfuerzo pesquero, comenzaríamos a ver la sobreexplotación de los peces, hecho que dejaría lugar a una mayor abundancia de crustáceos, lo que seguramente sería bien recibido por los industriales, pero señalaba que luego de los crustáceos, cuando fueran diezmados, solo quedarían medusas.

Hoy el biólogo no tiene un pronóstico diferente de aquel, incluso ha dicho que, en lugar de avanzarse en la recuperación y preservación de los recursos, se ha empeorado. “Ya no existen nuevos caladeros. España pasó de pescar en la cornisa cantábrica al golfo de Gascuña, luego al Atlántico Norte y ha acabado en Canadá. Las naciones pesqueras no han dejado de ganar terreno. Si todos los países van a los mismos caladeros, la pesca se acabará. La estrategia más razonable sería volver a casa, reconstruir las poblaciones pesqueras propias. En EEUU se está intentando, no así en Europa”, señaló Pauly.

“El tema es que resulta muy difícil prever cuándo se producirá el colapso, porque estamos ante un desgaste constante, pero lento. Los productos locales son sustituidos por importados”, prosiguió, agregando que, “la crisis de la pesca funciona igual que el calentamiento global, es paulatino y también lento, da la falsa sensación de que no es algo urgente de afrontar”.

Pauly compara a los negacionistas del cambio climático con los que niegan una crisis pesquera de alcance mundial, lo que genera, dice, un diálogo de sordos: “Los pescadores le echan la culpa al cambio climático de la falta de peces y en parte tienen razón, pero no suelen hablar de la sobreexplotación”.

Un dato interesante que aporta la entrevista es la declaración del biólogo respecto de la migración de las pesquerías. Señala que los stocks se están desplazando a una media de 10 kilómetros por año: “En España se pescan los peces que antes estaban en Marruecos, en Reino Unido tienen los que estaban en España y en Canadá, los que había antes en México”. Dice que esta situación aún no ha generado conflicto entre naciones, pero que sí ya se observan tensiones.

Las esperanzas de un freno a la sobreexplotación descontrolada en los océanos, al parecer el biólogo la tiene depositada en la resolución que pueda tomar este año la Organización Mundial del Comercio, respecto de los subsidios a la pesca.

Para Pauly, la eliminación de los subsidios afectará a las flotas más importantes y dañinas que operan en aguas distantes. “En la pesca de altura hay muchos esclavos en los barcos del mundo, que trabajan en buques oxidados y obsoletos porque este negocio no puede subir sus costes para ganar dinero. El pescado es demasiado barato, eso se debe a los abusos laborales y a los subsidios. Debería ser un alimento privilegiado, no de consumo diario, como sucede en países ricos que importan pescados y mariscos”, señaló.

China ha sido uno de los que más se han opuesto y en Europa, España hace fuerza para que no se incluya la eliminación de subsidios al combustible y la construcción de buques. En ese contexto, el biólogo se refirió a España como parte de las grandes flotas que tienen malas prácticas, favorecidas por encontrarse fuera del radar: “Es como si no hubiera una policía de tráfico, circular sería un caos. El hecho de que puedas hacer lo que quieras en el mar es para mí el problema. Por eso tienen esa etiqueta (N. de la R: piratas) los españoles y los chinos, pero no es por un comportamiento distinto a los demás, sino por su gran tamaño como potencias pesqueras”.

“Las flotas pesqueras industriales dependen totalmente de los subsidios y están más que nunca a merced de los gobiernos. La OMC está negociando el fin de las ayudas a la pesca, lo que reduciría la producción de las grandes flotas. España tiene una voz importante en este tema porque en este sector es a Europa lo que es China a nivel mundial”, puntualizó Pauly.

Las declaraciones del profesor cayeron muy mal en la comunidad gallega. El Faro de Vigo, muy vinculado al sector pesquero, publicó con libre acceso, una dura respuesta a las declaraciones de Daniel Pauly y hasta criticó el hecho de que se haya premiado su trayectoria en suelo español.

“Que una personalidad internacional reciba un premio en España por denostar a la industria española quizá no sea tan extraño: se inscribe en esa tradicional tendencia de las élites españolas a aceptar de manera acrítica la leyenda negra creada por los adversarios de nuestro país”, escribió Ernesto Penas, experto en gestión pesquera y asesor de la FAO.

Por medio de una chicana, Penas intenta relativizar las expresiones del profesor Pauly, ante un supuesto error respecto de la ausencia de bacalao en Valencia y se queja de la equiparación que realiza entre España y China.

“El profesor Pauly ignora que la flota española de altura lleva ya varias décadas reduciendo su número como resultado de las restricciones impuestas por la Unión Europea. Al mismo tiempo, la flota china continúa creciendo hoy en día a niveles fuera de control, y en la actualidad alcanza en torno a los 3.000 buques de altura y gran altura, de los que un tercio enarbolan pabellón chino y dos tercios están inscritos con banderas de conveniencia, constituyendo la principal fuente de pesca ilegal en el mundo”, lanzó Pena, en una de las declaraciones más picantes que se han escuchado por parte del sector pesquero español sobre la flota china.

A diferencia de lo que sucede con China, dice Pena, “la UE y España lideran la lucha mundial contra la pesca ilegal. Comparar las flotas española y China es algo que solo se explica por la absoluta ignorancia. O por la mala fe”, que le atribuye a Pauly.

La lucha contra la pesca ilegal que lidera España podría considerarse relativa si se toma en cuenta que buques españoles forman parte de la flota que opera sin control y sin declaración en el Atlántico Sur, por ejemplo, donde incluso se han reportado casos de pesca ilegal dentro de aguas de nuestra jurisdicción. Para Pena, esos casos se enmarcan dentro de los excesos que se producen en cualquier industria.

“Todos sabemos que en la pesca española y europea hay casos de sobreexplotación, hay infracciones, hay irregularidades. Como en cualquier otro sector económico. Pero no existe ninguna base objetiva para argumentar que la industria pesquera es peor, en ningún sentido, que ningún otro sector económico, ni que deba ser condenada a las cloacas de la historia”, dice Pena.

Para el asesor de la FAO, el problema de la pesca no es la sobreexplotación de los recursos: “La pesca tiene un serio problema de imagen; muy particularmente la de nuestro país. Y esa mala imagen tiene efectos negativos en la toma de decisiones en materia de pesca. Y aún más, en la toma de decisiones en otros ámbitos (en particular el medioambiental) que tienen una incidencia creciente sobre la pesca”, asegura.

“La postura del profesor Pauly no es un caso aislado: se inscribe en una tendencia, en años recientes, a desacreditar a la pesca como actividad destructiva. Y esta tendencia no se observa solo a través del activismo de ciertas ONGs ambientalistas bien conocidas, sino que se apoya cada vez más en artículos de carácter científico que cabe calificar como pseudo-ciencia”, indica en otro pasaje.

“Ante este fenómeno, la propia industria pesquera y las administraciones responsables tienen que defender el relato objetivo y equilibrado de la actividad pesquera, con sus luces y sus sombras, y no aceptar esa imagen tan negativa construida con intereses ocultos, mala fe y pseudociencia”, concluye el experto español.