12/10/2021
La acuicultura como negocio

La firma Newsan Food vuelve a involucrarse en la acuicultura. Ahora invirtió en un proyecto artesanal de cultivo de trucha arcoíris. Al igual que con el mejillón se trata de una prueba piloto y la sustitución de importaciones del salmón es uno de los objetivos, además de exportar.

Revista Puerto - Acuicultura - Trucha arcoiris - 02

La acuicultura en la Argentina se encuentra detenida en el tiempo. El último informe del Ministerio de Producción sobre el desarrollo acuícola en el país, expone más o menos los mismos índices de productividad y problemas que el último informe de la Dirección de Acuicultura de 2012 cuando todavía era dirigida por Laura Luccini.

Este gobierno, como lo han hecho todos en los últimos veinte años, ha tomado el tema acuicultura y ha activado algunos resortes, pero hasta ahora solo una empresa mostró interés. En el último año la empresa Newsan reactivó uno de los tantos proyectos de mejillón que quedaron estancados, financiando económica y técnicamente a un productor artesanal.

La inversión fue de 200 millones de pesos, para una prueba piloto de desarrollo; concluido el primer ciclo se evaluará la viabilidad del negocio y se decidirá la ampliación o conclusión del proyecto. Ahora acaba de realizar una inversión de 22 millones de dólares en un proyecto existente de trucha arcoíris, con la finalidad de sustituir importaciones.

No es la primera vez que una empresa del sector pesquero muestra interés en la acuicultura, hace un aporte, hasta plantas de procesamiento se han hecho, pero al poco tiempo se abandonaron los proyectos.

La diferencia entre Newsan Food y aquellas empresas pesqueras que dieron los primeros pasos en las décadas del noventa y del dos mil, es la concepción del negocio. Esta empresa es una unidad de negocios de otra mayor, que llegó al sector buscando sustitución de importaciones y se convirtió en una de las principales exportadoras en poco tiempo.

Si logran extrapolar el éxito que tuvieron en la pesca, las factibilidades biológicas sustentables los habilitan y resulta en un buen negocio, quizás puedan convertirse en un allanador de caminos para otros productores.

«Estamos muy contentos de sumarnos al proyecto de Salmon Trout que ya está en marcha y con un atractivo plan de desarrollo. Nuestra idea es trabajar conjuntamente con ellos, para combinar nuestra experiencia con sus capacidades y conocimiento técnico. Somos muy optimistas en cuanto a la complementariedad entre ambas empresas. Será una iniciativa gradual, incluyendo fases iniciales consideradas piloto, de manera de monitorear la sustentabilidad del negocio y cuestiones medioambientales», dijo Miguel Glikman, director de Newman Food.

La compañía tiene como objetivo para los próximos cinco años, en la fase inicial, alcanzar un volumen de 13.000 toneladas, y generar ventas en el mercado externo e interno por 65 millones de dólares. El desarrollo acuícola se emplazará en el Embalse Cuenca del Limay, en las provincias de Neuquén y Rio Negro, en aguas ya certificadas por SENASA.

El proceso requiere de unos 28 meses divididos en cinco etapas: el hatchery (5 meses), la crianza (3 meses), el engorde (de 12 a 24 meses), la cosecha y finalmente el proceso productivo en plantas para generar producto de valor agregado para los mercados de exportación. Luego debe evaluarse la viabilidad del negocio tanto en exportación como en sustitución de importaciones del salmón de Chile.

La trucha arcoíris se cultiva allí de manera artesanal desde hace 35 años y está considerada una especie «asilvestrada» y totalmente incorporada al ecosistema de la región. Por lo que en el proceso de alimentación no es necesario recurrir a antiparasitarios ni antibióticos como ocurre con el salmón que se importa de Chile, sino que basta con respetar una densidad de carga que tiene parámetros de sustentabilidad ya establecidos.

«Se estima que la acuicultura será la principal fuente de provisión de proteína de origen animal para el año 2050, cuando la población en el mundo supere los 9 mil millones de personas. Para nosotros es una oportunidad para acompañar el desarrollo de la actividad con nuevas inversiones; en esta ocasión promoviendo la ampliación de la matriz productiva”, señaló Glikman, agregando que trabajarán con la sociedad, “apuntando al desarrollo de las comunidades y actores artesanales”, repitiendo el modelo aplicado con el mejillón.