16/12/2021
Balance de la temporada de langostino por los expertos del INIDEP

Entrevistamos a los responsables del Programa Langostino y brindaron un panorama de lo acontecido durante la temporada 2021, los avances, las carencias y los desafíos que se presentan de cara a la próxima temporada. Calidad, buenas prácticas, acceso a datos y la continuidad del trabajo conjunto.

Revista Puerto - INIDEP - Paula Moriondo Danovaro y Juan de la Garza - Proyecto Langostino - 02
Por Karina Fernández Fotos de archivo

Conversamos con la responsable del Programa Langostino, Paula Moriondo Danovaro y el jefe de Observadores Juan de la Garza, colaborador con vasta experiencia en la pesquería, sobre los aspectos sobresalientes de la temporada 2021: la calidad, las buenas prácticas, el aumento del esfuerzo pesquero, la cobertura de observadores y la falta de datos de la temporada de Rawson que genera un bache de cinco meses en la investigación del recurso. La necesidad de un cambio cultural se presenta como imperiosa, pero sabedores de que no se trata de una situación de resolución inmediata, celebran los pasos dados con el sector fresquero, que poco a poco comienza a transitar el mismo camino de trabajo conjunto que veinte años atrás iniciaron los congeladores. Destacan la activa participación de la administración pesquera en el manejo del recurso y advierten sobre la necesidad de cuidar la sustentabilidad del recurso para que pueda seguir dando 200 mil toneladas anuales.

El mes pasado, la responsable del Programa Langostino disertó en el seminario sobre calidad organizado por ALFA, la asociación que nuclea a los fresqueros tangoneros marplatenses. Su exposición dejó en claro que las buenas prácticas, que no son más que el respeto a las normas ya establecidas para la captura de langostino, dan por resultado una mejor calidad del producto.

REVISTA PUERTO: ¿Por qué cuesta tanto que el sector fresquero adopte buenas prácticas pesqueras?

JUAN DE LA GARZA: Hay un problema en la mayoría de los fresqueros de Mar del Plata, no pertenecen a un grupo empresario como ocurre con los congeladores que tienen una estructura vertical y si el encargado de la comercialización requiere calidad, lo van a saber hasta en sus barcos fresqueros. En Mar del Plata muchos son independientes, le venden a uno o a otro o se van a pescar otra cosa, ese es uno de los principales problemas que veo.

PAULA MORIONDO DANOVARO: En esa charla hubo algo que me impactó, se planteó que al langostino no se lo trata como a un alimento sino como una mercancía, en esa diferencia está el tipo de práctica pesquera y de procesado a bordo que se va a dar al recurso.

JDG: En los congeladores hubo cambios, las primeras veces que me subí, estaban en la mesa de trabajo con el cigarro y les caía la ceniza, comían ahí mismo, iban al baño y no se lavaban las manos… Eso cambió, en los fresqueros aún no, eligen ir por la cantidad antes que por la calidad.

RP: ¿Se puede pensar que eso se va a revertir en la temporada 2022?

PMD: Creo que es un proceso que va a llevar más tiempo, habrá un cambio generacional que va a ayudar, ya se ve que tienen otro tipo de cuidado sobre el recurso, pero va a llevar un tiempo, no van a empezar de un día para el otro con buenas prácticas de manejo. Hay que trabajar con ellos, motivarlos, para que entiendan que si trabajan bien el recurso va a estar siempre para ellos, por eso es tan importante que se haya comenzado a trabajar en conjunto, los armadores, nosotros y la administración, para encaminarnos.

RP: Las malas prácticas no solo ponen en riesgo la calidad sino también la pesquería. ¿El recurso puede esperar que sucedan esos cambios culturales?

PMD: La administración trata de controlarlos en la medida que puede y como puede, en la medida que no haya métodos de control efectivos en el agua es difícil que esas medidas se cumplan. El que tiene la herramienta en las manos es el que está en el agua, es quien tiene que cumplir con la normativa y pescar de la mejor manera posible. Hay muchas medidas administrativas que tienden a mejorar, pero si no se cumplen y la forma de fiscalizar no es la más eficaz, los que pescan son los únicos que pueden decidir tener capturas responsables.

JDG: Se están buscando nuevas herramientas como las cámaras, se acaba de firmar un convenio con el INVAP. Por lo menos con los partes de salida y el monitoreo, las autoridades de Pesca se están dedicando a buscar quienes cometieron infracciones y el aumento del valor de las multas puede ayudar a que no lo repitan. Se debe atacar por varios francos, la educación para cambiar una cultura, cuestiones legales y de investigación y estamos avanzando, no va a ser inmediato. Las empresas congeladoras que siempre se dedicaron al langostino están acostumbradas a trabajar en conjunto con el INIDEP en todas formas: apoyo en la información, logístico, con la gente, con el financiamiento, etcétera… En el sector fresquero había desconocimiento sobre nuestro trabajo.

PMD: Me parece maravillosos que hayamos logrado una interacción entre los tres vértices, la administración, la investigación biológica y el sector empresarial. Con los congeladores hace tiempo que venimos trabajado y nos apoyan en la investigación, ahora la otra parte comienza a tener confianza en nosotros y a apoyarnos, eso es bueno. Es importante el respeto por el conocimiento del otro, que ellos respeten lo que nosotros sabemos y nosotros lo que ellos conocen, lo que ellos saben de la experiencia. La administración también colabora y eso puede llevarnos a buen camino.

RP: ¿La cobertura de observadores es algo que tampoco se va a poder solucionar en el corto plazo?

PMD: Con la cantidad de barcos que tenemos el año que viene va a ser complicado, porque si bien es uno de los recursos que cuenta con más observadores y se maneja diariamente con información, todos los demás recursos también necesitan información y otros tienen la obligación de pescar con observador como la merluza negra, la centolla o la vieira. Este es un problema y un reclamo del sector, porque nosotros debemos ir por el enfoque precautorio, tenemos que tomar una decisión con la información que tenemos.

RP: ¿Qué porcentaje de cobertura tienen?

PMD: La cobertura entre las dos flotas es de entre un 4 y un 6 por ciento. En los fresqueros sigue siendo mala.

JDG: Estamos planeando un curso, se deben resolver cuestiones administrativas para largarlo. Por el momento, lo que hemos hablado con ALFA y las autoridades de la Subsecretaría de Pesca para el año que viene es ajustar el sistema de embarque en función de la disponibilidad que tenemos. El problema con los fresqueros es que nos avisan que sale al otro día de Camarones, y no llegamos a embarcar, entonces queremos crear un sistema distinto para poder embarcar al observador en los barcos fresqueros de forma ágil. Si sale bien, para la próxima temporada vamos a poder tenerlo funcionando.

RP: ¿Cuál sería el porcentaje óptimo de cobertura de observadores y cuál sería el necesario para dar recomendaciones de manejo con información más robusta?

PMD: Si me preguntan a mí sería el 10 por ciento; estamos hablando de más de veinte personas. En una pesquería que da 1.200 millones de dólares al año, se debería poder contar con ese número de observadores porque la pesquería lo amerita, no es un número tan grande.

RP: ¿Qué pasa con los observadores de la provincia? ¿No se puede contar con esos datos?

JDG: El problema es la calidad de los datos, venimos haciendo cursos, se les ha pedido que hagan algunos cambios y hay observadores que reportan buena información, pero otros no, necesitamos que los observadores estén bien formados porque si no toman los datos como nosotros los consignamos, no los podemos usar.

RP: Respecto a la información sobre la pesquería y el rol de las provincias, también está la falta de acceso a los datos de la temporada de pesca en Rawson, un reclamo histórico de este Programa.

PMD: El tema de la información es algo que solicitamos siempre a la provincia porque el recurso no conoce de jurisdicciones, es parte integral de la población y es una parte importante del proceso reproductivo, nosotros necesitamos esa información, pero no podemos acceder. Estamos en contacto con gente de la Secretaría de Pesca de la provincia, pero no nos han permitido subir gente nuestra a los barcos, ni tampoco nos han dado acceso a los datos crudos de observadores, sí nos van a mandar en algún momento los datos procesados, pero no sabemos cuándo va a ocurrir eso.

RP: Sin esa información se genera un bache sobre el desarrollo de la pesquería. ¿Qué datos se están perdiendo?

PMD: No podemos ver qué tipo de concentración reproductiva tenemos, los tamaños, áreas, esfuerzo. Más allá de lo que se pesque, deberíamos saber las características de esas concentraciones, cuál era el potencial reproductivo de las hembras, cuanto pueden llegar a aportar o no, las tallas sobre las que están trabajando. Toda esa información biológica la perdemos. Tenemos todo lo que sucede en aguas nacionales que se estudia de principio a fin y las campañas, pero lo que sucede en la temporada de Rawson lo perdemos, tenemos que ir preguntando a un armador, a alguien que nos pueda decir algo. En un recurso como este, no permitirnos el acceso a la información no nos parece que sea lo correcto.

RP: El director de Coordinación y Fiscalización Pesquera, Julián Suárez, anunció que se había llegado a un acuerdo con las provincias para que se genere el acceso a la información. ¿Qué pasó con eso?

JDG: Ese acuerdo debe implicar que recibamos los datos ya procesados. El problema es la calidad del dato, hay un estándar de calidad de dato que buscamos, lo tenemos estandarizado y cuando nosotros recibimos la información del observador miramos todo, la posición, el tiempo de arrastre, las tallas, el muestreo, producción, revisamos que cada dato esté bien tomado, por eso necesitamos los datos crudos.

RP: ¿Cuál es el temor? ¿Qué se sepa el porcentaje de ejemplares en proceso reproductivo que se pesca?

PMD: Es que se pesca sobre reproductores, los porcentajes son altísimos, pero es lo que siempre decimos, entendemos que es un recurso muy importante para la provincia, es el segundo más importante y no se puede ir contra una actividad que es tan importante para tanta gente, no es nuestra intensión, como dijimos, la pesca en Rawson no ha afectado el desarrollo de la pesquería, lo que necesitamos saber es la evolución del recurso. Hay que tener claro que Rawson es un foco reproductivo pero que evidentemente no afecta la población porque se ha incrementado.

JDG: Esa información sirve para pegarla a la que tenemos de las campañas y de la temporada en Nación, eso nos da la película entera y una idea más completa. Acá hay casi cinco meses en los que se está desarrollando el 90 por ciento de la captura y no tenemos los datos. Se trata de un porcentaje grande de los desembarques totales, entonces sería importante contar con esa información para tener un conocimiento más acabado de la dinámica poblacional, sin ningún fin de administración.

RP: Quizás sea la falta de una resolución administrativa que contemple la pesca sobre una población en estado reproductivo para evitar sanciones. ¿No debería ser una decisión conjunta entre las provincias, la administración pesquera y el Consejo Federal Pesquero?

PMD: Si todos trabajamos a conciencia, Chubut, la Nación, los fresqueros, los congeladores y nosotros, el langostino va a seguir dando, es un bicho muy noble al que el ambiente también lo está favoreciendo, si logramos encontrar el equilibrio entre todas las partes y que cada una entienda la importancia que tiene, vamos a seguir teniendo este recurso que da al país miles de millones en divisas.

RP: El temor también debe existir en la reacción que pueden tener otros sectores ante los datos de captura.

PMD: De a poco se va entendiendo que es un todo, los fresqueros en los últimos años han aumentado sus capturas, lo mismo los costeros, no debería haber una queja porque no hubo problemas para su crecimiento. Quizás sea la flota congeladora la más perjudicada en todo esto, la flota histórica tiene zafras cada vez más cortas, la gente de la flota está mucho tiempo parada y eso es consecuencia del esfuerzo que se aplica. Por suerte esta administración tiene eso muy en claro y no tuvo ningún problema en cerrar en octubre o aplazar los inicios.

RP: Todavía siguen dando vueltas veinte reformulaciones de armadores que quieren ingresar a la pesquería y no está claro que se haya decidido poner un punto final. ¿Resiste más barcos?

PMD: Todo implica más esfuerzo pesquero, están ingresando dos barcos que pescan muy bien y vamos a tener que ver el efecto que ello tendrá durante la temporada. Cualquier barco nuevo que entra tiene un poder de pesca mucho mayor que los que había antes en el caladero, más eficientes, más tecnología, más capacidad de frío y de procesado, eso implica un aumento, aunque sea un barco por otro, el esfuerzo de pesca será mayor.

RP: ¿Cuál es el problema que identifican como más preocupante de la temporada 2021?

PMD: Fue cómo entraron a la temporada de pesca. La forma desaforada en la que se ingresó a la pesquería dio por resultado las postales de langostino en mal estado, las malas prácticas de manejo hacen a la mala calidad y a la pérdida de recurso en agua y en tierra.

JDG: Ha calado hondo la inmediatez en la pesquería de langostino, quieren manejar todo como si estuvieran en la Bolsa. El cambio en la Bolsa es por segundo y el langostino es un recurso natural, hay que tener paciencia para todo, para la toma de decisiones, un día, dos días no le hacen daño al recurso. En temporada de pesca si no se toma una resolución de un día para el otro es un problema y el recurso no se maneja así, si dos días le hacen daño al recurso, listo, cierra la pesca, porque entonces no existe una pesquería. Hay que bajar un cambio, la inmediatez está enloqueciéndonos a todos en la pesquería de langostino, a todos los sectores, incluidos nosotros.

RP: Un 2022 con la misma voracidad que en 2021 ¿qué impacto puede tener en la pesquería? ¿Se observó algún indicador de cambio como en 2018 durante la última campaña?

PMD: Todavía no está terminado el informe de la campaña, pero alguna cosita se volvió a ver, no en cuanto a la cantidad, pero sí en cuanto a algunos parámetros de la población.

JDG: Estamos pensando en 2023 y 2024. Lo que hoy está en el agua se va a pescar, pero si la reproducción no fue la adecuada, van a tener un problema.

PMD: Los hijos del langostino 2023 son los que están naciendo ahora y si no hubo la cantidad de reproductores que debía haber, quizás se produzca una baja. Tenemos la suerte de que se trata de un recurso con un gran potencial reproductivo, con una gran capacidad de adaptación, come de todo, es una especie que tiene muchas ventajas respecto de otras. Por eso siempre decimos que las campañas son muy importantes para ver la evolución, el langostino no va a desaparecer, si el ambiente es favorable siempre habrá una oportunidad para repuntar. La campaña de marzo será la que nos dará la información fi