24/12/2021
Las lanchas volvieron a encontrar caballa

Después de unos días sin salir por fuertes vientos y otros en que habían capturado pocos cajones, la banquina chica recuperó movimientos en la tarde del martes con la descarga de la flota menor. Se mantiene el precio y la demanda de las conserveras.

Revista Puerto - Mar del Plata - Caballa - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

Se estira el epílogo de la temporada de caballa para las lanchas amarillas que todavía flotan y pescan en la banquina chica del puerto de Mar del Plata. La docena de embarcaciones, junto a algunos barcos de rada/ría, volvieron a encontrar y pescar caballa de manera abundante, casi 100 toneladas, luego de varios días de incertidumbre que combinó días de magras capturas con otros donde directamente no pudieron salir de la banquina por condiciones meteorológicas adversas.

El martes la flota volvió a zona de pesca y pudo encontrar concentraciones de caballa al norte del puerto y varias millas más hacia el este. “Dicen que cada vez está más lejos, a tres horas de navegación”, contó Emiliano Rosso Quesada.

El Gerente de Marechiare participó el sábado de la presentación del local de venta al público y la degustación que la conservera brindó a la prensa local a modo de despedida de año. “Hace cinco días que no tenemos pescado. No salen y cuando salen no la encuentran, dicen que está cada vez más alejada de la costa. Creo que se viene el final”, había anticipado el directivo.

“Trajeron 2800 cajones entre lanchas y barquitos”, dijo días más tarde Rubén Burkaard, gerente de COMARPES. El directivo aseguró que la flota había operado a una hora del puerto, siempre hacia el norte. “Nos da esperanzas para que sigan saliendo”, confesó.

Luego que fracasara la temporada del stock al sur del paralelo de 39º, donde apenas se descargaron 4 mil toneladas y luego el recurso desapareció y no hubo muchos barcos dispuestos a buscarla, la del stock al norte del 39º Sur pudo ser aprovechada por la flota menor que se encontró con una industria demandante.

“El precio sigue siendo 100 pesos el kilo, como toda la temporada. Nosotros compramos unas 500 toneladas y nos sirven para trabajar estas semanas. Todo lo que llega se enlata porque lo tenemos vendido… Serán duros el verano y el otoño hasta que podamos comprar anchoíta patagónica porque no tendremos nada en stock”, remarcó Rosso Quesada.

Alejandro Pennisi, presidente de la cámara que agrupa a las conserveras, había aseverado en la previa de la temporada de las lanchas que el sector necesitaba unas 4 mil toneladas para poder trabajar con cierta holgura y acumular stock.

El industrial reconoce también que pudo comprar unas 500 toneladas y que lo aportado por las lanchas es valioso para mantener en movimiento la cadena de trabajo pero resultará insuficiente para trabajar en baja temporada.

Los otros dos actores de la industria son Marbella y Coopeca, que compran volúmenes parecidos ya que desde Coomarpes dividen la captura en cuatro destinos para hacer un reparto equitativo. Según los datos estadísticos de la Subsecretaría de Pesca, hasta el 15 de diciembre, en la discriminación por tipo de flota, la de rada o ría suma descargas por apenas 810 toneladas, pero la cifra podría ser superior.

En el Distrito Pesca reconocieron que la flota menor no es controlada por inspectores al momento de la descarga pero que cada embarcación elabora y envía el correspondiente parte de pesca electrónico.