23/12/2021
Maratón de reuniones de Comisión en el Consejo Federal Pesquero

El Acta 32 del organismo expone los temas tratados durante las reuniones de comisión de merluza hubbsi, merluza negra, merluza de cola y polaca, entre los que se abordó la problemática de cada especie, se comunicó la captura máxima para 2022 y se realizaron sugerencias de manejo.

Revista Puerto - Merluza - 02
Por Karina Fernández

En la reunión del Consejo Federal Pesquero de esta semana se tomó vista de las actas de las reuniones de comisión de merluza hubbsi, merluza negra, merluza de cola y polaca. Se expusieron los avances en las gestiones realizada por la autoridad en normativa internacional relacionada con la exportación de estas especies y los empresarios expusieron sus reclamos. Por su parte el INIDEP, además de presentar las recomendaciones de captura máxima para cada especie, dio a conocer el estado biológico de cada uno de estos recursos, las recomendaciones de manejo sugeridas y las solicitudes realizadas a las autoridades respecto del refuerzo de medidas de control en las descargas, monitoreo de observadores y vigilancia de las medidas restrictivas vigentes.

Merluza hubbsi

Se presentaron los avances en el grupo de trabajo de bycatch, y el estado de situación respecto del reporte en relación con la Ley de Protección de Mamíferos de Estados Unidos. Se expusieron los datos comparados de comercio exterior de los últimos tres años y el INIDEP presentó los informes de evaluación de los efectivos norte y sur, en los que hizo las recomendaciones de Capturas Biológicamente Aceptables (CBA) para 2022.

En función de los resultados obtenidos y con la intención de sostener la recuperación de la biomasa reproductiva del efectivo sur en volumen y composición por edades, se sugirió que la captura para 2022 se encuentre alrededor de 300.000 toneladas y se aclaró que ese valor incluye las capturas realizadas por otros países, que en 2020 estuvieron en el orden de las 98.000 toneladas. La captura total en 2020, sumado el descarte, bycatch y la pesca de terceros países, fue de 471.000 toneladas. El Consejo Federal fijó la CMP en 298 mil toneladas.

“Se reitera que el valor que el CFP establezca para la CMP es solo una medida de manejo dentro del conjunto de medidas necesarias para lograr la sustentabilidad de la explotación del recurso. Por lo tanto se sostiene enfáticamente que se deben tomar medidas concretas para disminuir la captura de juveniles y para evitar la pesca de reproductores cuando comienzan a concentrarse para su reproducción”, aclaró el equipo de evaluación de merluza hubbsi del INIDEP.

Entre las medidas enumeradas se encuentran: mantener la dimensión actual del Área de Veda; utilizar artes y dispositivos selectivos tanto en la pesquería dirigida como en las que se captura como bycatch para reducir el descarte. También se solicitó que se aumenten los controles sobre las declaraciones de captura y esfuerzo a fin de disminuir las subestimaciones y se logre una protección efectiva protección de las concentraciones de adultos en la temporada reproductiva entre octubre y abril, cuando la flota langostinera actúa dentro de la Veda. Por último, consignaron necesario adecuar anualmente la cobertura de las flotas merlucera y langostinera.

En cuanto al stock norte indicaron que la biomasa total y la reproductiva, que tuvo una caída significativa entre los años 1986 y 2012, logró una recuperación del 208% luego de que en 2009 se aplicaran medidas restrictivas, se redujera el número de buques como consecuencia de la cuotificación y se produjera el cambio de objetivo de pesca hacia el langostino. Para las proyecciones de captura, comunicaron que se fijaron objetivos de manejo tendientes a recuperar la fracción reproductiva y se recomendó no superar para este stock, las 107 mil toneladas.

Aclararon que como la Comisión Técnica Mixta fija anualmente la CMP para la Zona Común de Pesca esta debiera ser descontada y el resultante establecerse como captura máxima. El Consejo Federal la fijó en 37 mil toneladas.

“Si bien se ha estimado una mejora en la biomasa total y reproductiva del efectivo norte de merluza, se considera de suma importancia proseguir con las medidas de recuperación como el resguardo de las áreas de cría y de la principal área de reproducción mediante áreas de vedas y propender al uso de dispositivos selectivos”, concluyeron los investigadores.

Merluza de cola

Se presentó el avance de la implementación de la Ley de Protección de Mamíferos Marinos de Estados Unidos y se informó que la Subsecretaría de Pesca se encuentra trabajando con la Aduana en la apertura del nomenclador para diferenciar las exportaciones de surimi de merluza de cola y de polaca.

El INIDEP informó que están realizando las gestiones necesarias para concretar el proyecto de revisión por pares de la pesquería, estimado para el primer semestre de 2022; y presentó los resultados de la evaluación de la abundancia de la especie y las estimaciones de la CBA para 2022.

El grupo de evaluación señaló que existe incertidumbre sobre los procesos biológicos de la especie, el comportamiento de la flota que opera sobre el efectivo y sobre los índices de abundancia.

“La evolución de la abundancia poblacional de merluza de cola parece tener una tendencia cíclica. Actualmente, los niveles de biomasa fueron algo menores a aquellos correspondientes a los del inicio del período analizado, aunque, de acuerdo a la variabilidad de la BR respecto del estado virginal, el efectivo se encontraría saludable y por encima del Punto Biológico de Referencia”, indicaron.

A pesar de que los reclutamientos han sido variables, el excelente reclutamiento de 2017 proveniente de la cohorte 2015, que fue muy importante, señala que se puede “esperar un notorio incremento en la abundancia” y que “el efecto de los reclutamientos podría ser más relevante que la estrategia de explotación propuesta”. Pero advierten que las capturas podrían incrementarse en el largo plazo y, por lo tanto, sugirieron se mantenga un nivel de extracción similar al establecido en años anteriores, de 80.000 toneladas.

Las empresas destacaron la importancia que reviste la ejecución de la campaña de investigación en el primer trimestre del año, dado que la información recopilada resulta relevante para la pesquería de merluza de cola y también para la de merluza negra. También expresaron que, debido a la disminución de tallas de merluza de cola, se están orientando las capturas hacia otras especies.

Los armadores informaron que, actualmente, en las pesquerías australes se está capturando cada vez más merluza común y solicitaron un porcentaje mayor de pesca acompañante de merluza común al sur del paralelo 48º o 49º Sur. Pidieron nuevamente que se revisen las limitaciones de porcentaje de juveniles, que se les permita cumplir la parada biológica de merluza común pescando polaca y que se les permita devolver la cuota que no explotan sin penalización, como ocurre en la pesquería de merluza común.

Puntualmente sobre la solicitud de cumplir la parada biológica de merluza hubbsi pescando esta especie, el Consejo se expresó más tarde ante el ingreso de una nota de la entidad empresaria CEPA, siendo denegada en base a argumentos biológicos proporcionados por el INIDEP.

Merluza negra

Se informaron los alcances de la reglamentación de la NOAA sobre la “Ley de Protección de Mamíferos Marinos”, la clasificación de la pesquería respecto de la interacción con mamíferos marinos y los próximos requerimientos de solicitud de información y certificados para continuar exportando a Estados Unidos, principal mercado de esta especie, según surge de los datos de mercado exterior de la Dirección de Pesca.

El INIDEP informó que se llevó a cabo la quinta campaña de investigación a bordo del buque Centurión del Atlántico y que se realizó la marcación de juveniles en la zona norte del talud con el buque palangrero Argenova XIV. Presentaron también las ultimas evaluaciones del recurso y la sugerencia de CMP.

Sobre el estado del recurso indicaron que la tendencia de las biomasas total y reproductiva, si se considera la totalidad del período de diagnóstico, fue, en general, decreciente en todos los escenarios considerados, siguiendo la tendencia de los índices de abundancia globales.

En cuanto a los reclutamientos indicaron que para ambos modelos de evaluación, los resultados fueron similares. Desde 1990 han disminuido y en los últimos años (2017-2020), “se observaron reclutamientos medios aún menores, similares a los más bajos del período”. Aunque consideran que los resultados podrían estar sesgados por falta de datos sobre juveniles, producto de la restricción de la captura a profundidades de pesca mayores de 800 metros donde se encuentran los individuos más jóvenes.

Indicaron que la captura biológicamente aceptable no debería superar a la establecida en años previos, es decir, unas 3.700 toneladas, asumiendo que la biomasa se encontraría relativamente estable, sin un aumento consistente de la misma durante los últimos años.

“Es importante mencionar que la CMP sugerida se define en función de la consideración de un único efectivo en el Atlántico Sudoccidental y de que la totalidad de las capturas obtenidas de merluza negra en el área, tanto por la flota argentina como por aquella extranjera que opera ilegalmente alrededor de las Islas Malvinas, suele exceder la capacidad de producción anual”. El CFP fijó como CMP 3.700 toneladas.

Finalmente, se aconsejó continuar con las medidas de manejo establecidas para la protección de la fracción adulta de la población en el momento de la reproducción y, por otro lado, cubrir la observación de la totalidad de los viajes realizados por buques dirigidos a la especie.

Las empresas destacaron que la merluza negra certificada tiene un precio diferencial en el mercado de retail, “lo cual refuerza la intención de dar inicio al proceso para certificar la pesquería”.  También se analizó, en conjunto, el potencial impacto en la pesquería de merluza negra provocado por el establecimiento de las Áreas Marinas Protegidas Namuncurá Banco Burwood I y II, y Yaganes.

Sobre este punto el INIDEP indicó que es de gran importancia, para la pesquería, la habilitación de la pesca en los sectores de las Áreas Marinas Protegidas, “para lo cual resulta absolutamente necesaria la elaboración y puesta en práctica de los planes de manejo pesquero correspondientes. La falta de definición al respecto atenta sobre los actuales caladeros habilitados de la especie, dado que produce una concentración del esfuerzo en áreas muy limitadas cuyo efecto deberá ser evaluado en el corto plazo”.

Polaca

Se informó que la Subsecretaría de Pesca se encuentra trabajando con la Aduana en la apertura del nomenclador para diferenciar las exportaciones de surimi de merluza de cola y de esta especie.

El INIDEP presentó la evaluación del recurso y la captura recomendada para 2022. Se trata de un recurso que es capturado como especie objetivo por muy pocos barcos y que generalmente es parte de la captura incidental de la merluza de cola.

Según informaron, a partir del año 2016 “la captura se vio fuertemente reducida y los últimos dos años (2019 y 2020) se registraron los menores valores de toda la serie. Esto podría estar relacionado con una reducción del esfuerzo aplicado a la captura de la especie, obtenida de manera incidental”.

Se realizó un análisis de riesgo en relación con los objetivos de manejo planteados para la recuperación de la biomasa reproductiva y para lograr mantener al recurso en niveles deseables de sustentabilidad, de los cuales surgió que la captura máxima debería establecerse entre 500 y 1.400 toneladas. “Dichos niveles de extracción permitirían que la biomasa reproductiva aumentara su abundancia en los próximos años”, indicaron. El CFP fijó la CMP en 1.400 toneladas.

Desde las empresas destacaron que la pesquería de polaca fue mejor que la de merluza de cola y han tenido mejores rendimientos debido a que se pescaron mejores tamaños.