10/12/2021
Se justificó la inactividad del Franco y se presentó el pedido de reformulación

El barco del Grupo Mattera lleva cinco años inactivo. Esta fue la sexta vez que justificaron la inactividad. En la misma acta el CFP tomó vistas de la solicitud de reformulación del permiso, presentada a las autoridades hace diez meses.

Revista Puerto - BP Camerige
Por Karina Fernández Fotos de archivo

El buque Franco, un fresquero de altura de 31,43 metros, realizó su última marea en noviembre de 2016, hace cinco años. La ley contempla como máximo de tiempo para la inactividad 180 días y se establece que luego de dos años de inactividad, no se podrá justificar y el barco perderá el permiso.

La primera justificación se otorgó hasta el 13 de octubre de 2017, pero en abril de 2018, cuando se cumplían 180 días, la empresa armadora presentó documentación para justificar el retraso en las reparaciones y se justificó hasta el 30 de junio de ese año.

En julio de ese mismo año, ante el requerimiento del Consejo Federal Pesquero la empresa volvió a presentar documentación, con la que buscó justificar el retraso en la entrega de repuestos por 120 días y el Consejo volvió a justificar la inactividad hasta el 16 de agosto de 2018.

Cuando se cumplían los 6 meses desde la última justificación, en febrero de 2019, a tres años de haber entrado en reparaciones, la empresa descubrió que el barco estaba más roto de lo que había declarado y argumentó que el retraso se debió a “razones ajenas a su voluntad”.

En octubre de 2018, la prefectura había constatado “el ingreso de agua a la sala de máquinas del buque, y un rumbo de 20 mm por 20 mm en la banda de estribor”. Llevaron el buque a dique seco y luego de botarlo, descubrieron otro rumbo en el casco, expusieron a modo de justificación; y se comprometieron a terminar las reparaciones en junio de 2019. El Consejo volvió a justificar la inactividad hasta esa fecha.

La empresa no cumplió con el plazo para reparación y en noviembre de ese año volvió a solicitar la justificación de inactividad y el Consejo Federal Pesquero volvió a otorgársela. Aunque ya había superado los dos años previsto en la Resolución 8/2019 como máximo para justificar la inactividad, el Consejo dijo que se cumplía con los requerimientos.

En el año 2020 el barco seguía inactivo y la empresa adujo razones vinculadas al COVID, alegando que hubo personal de su empresa y del astillero impedido de trabajar por contagios, pero no pudo presentar documentación que lo avale porque el proveedor se negó. Se comprometió a terminar las reparaciones en noviembre de 2021. El Consejo no se expidió en ese momento sobre la justificación de inactividad, sino que fue el Subsecretario de Pesca quien la validó.

En 2020 la empresa también ingresó una solicitud de reformulación de permiso, que compromete a este barco y a otros dos fresqueros de altura: el Don Agustín, con permiso para todas las especies y con cupo para langostino de 147 toneladas y el Camerige, con el mismo tipo de permiso, pero sin cupo ni captura de langostino en los últimos cuatro años. Todos los barcos pertenecen al Grupo Mattera.

La empresa siguió sin cumplir el plazo comprometido para las reparaciones y volvió a presentar su justificación el 19 de noviembre pasado, cuando se habían cumplido dos años de la última justificación de inactividad aprobada por el Consejo y cinco años desde la primera: “Una vez más la interesada indica que, para una mayor celeridad en las reparaciones, obtuvo un turno más próximo en el tiempo en otro astillero y modificó el encargo de los trabajos de carpintería”, se indica en el Acta 29.

Se informó que el buque estuvo en dique seco entre agosto y septiembre de este año y adjuntó la documentación requerida habitualmente para las justificaciones de inactividad, “y estimó volver a la actividad el 30 de enero de 2022”, se indica en la última acta del CFP.

Como parte del tratamiento del caso, se expone la solicitud de un informe de evaluación por parte del Subsecretario de Pesca y presidente de este Consejo, que citando la normativa vigente, indicó: “La inactividad comercial por reparaciones de buques que no operen comercialmente durante más de dos años se presumirá injustificada”, salvo que el titular del permiso, haya presentado la documentación y demuestre la existencia de otra causa grave”.

Según consta en el acta, el Consejo señaló que, si bien la normativa indica que al superar el buque los dos años de inactividad comercial, esta se presume injustificada, “se trata de una presunción” y que las pruebas presentadas sobre la causa adicional invocada (Covid-19), son suficientes, aunque se remitan únicamente a su personal propio y no al del astillero. Con ese argumento se valieron para justificar una vez más, y por unanimidad, la inactividad del buque Franco hasta el día 2 de diciembre de 2021. “Si el buque no retomara las operaciones de pesca en los próximos meses, su situación no sería justificable”, aclararon.

Al buque fresquero Franco le quedan por delante otros 180 días en los que podría no salir a navegar y comienza a correr el tiempo de descuento para el tratamiento de la reformulación de permiso, de la que se desconoce para qué tipo de permiso y para qué especies se ha requerido.