09/12/2021
Volvió la calma a la frontera brasileña

Desde la intervención diplomática argentina semanas atrás que no se producen rechazos de productos pesqueros exportados desde Mar del Plata. En SENASA destacan el mayor control en origen. Las trabas sanitarias no se reflejaron en el nivel de exportaciones.

Revista Puerto - Filet de merluza - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

Luego de un par de semanas en septiembre y octubre cuando las autoridades sanitarias brasileñas rechazaban en la frontera cargas con productos pesqueros que habían salido desde Mar del Plata hacia el vecino país, el vínculo comercial parece haber recuperado la calma.

El DIPOA, el organismo sanitario brasileño, rechazaba la carga principalmente por la presencia de parásitos en el filet de merluza, aunque también hubo devoluciones por malos rotulados o por etiquetas ubicadas en lugares poco frecuentes, lo que motivó el reclamo de la Cámara de Frigoríficos Exportadores (Cafrexport).

“Hace quince días, desde la última vez que conversamos con el agregado Agrícola de la Embajada Argentina en Brasil, que la situación se normalizó; nadie está reportando conflicto en la frontera”, reconoció Mariano González, gerente de la cámara que agrupa a una veintena de frigoríficos, quien agradeció las gestiones que también realizaron cámaras importadoras brasileñas para destrabar el paso de la carga argentina.

Desde SENASA habían advertido la sorpresa de las autoridades brasileñas ante el reclamo argentino. Del otro lado de la frontera creían que los rechazos constituían un número insignificante por el volumen de las exportaciones pesqueras argentinas.

“Para muchos puede no ser importante, pero para frigoríficos locales puede ser la exportación de todo un mes”, aclaró el Gerente, quien reconoció que el circuito comercial todavía estaba resentido porque existía “miedo e incertidumbre” en muchas empresas que las llevaron a pensar en otros destinos.

“Pude mandar la carga y no tuve problemas”, confió Fernando Mellino, de la pesquera “27 de Noviembre” ante la consulta de este medio. “Sí existen muchas demoras en los controles a los que someten la carga”, reveló el industrial.

González apuntó también a la mercadería que fue rechazada en frontera, que las empresas todavía no han podido recuperarla por trabas burocráticas en Argentina.

Fabián Ballesteros, coordinador General de Inocuidad de Productos de la Pesca de SENASA, no está muy seguro de que la situación se haya flexibilizado. “La autoridad sanitaria brasileña nos dejó en claro su decisión de fortalecer los controles de los productos importados”.

El Coordinador sí reconoció que “luego de ese encuentro bilateral se han reducido las notificaciones de parte de Brasil”, aunque estimó que pueden existir otros motivos. “Puede obedecer a los controles internos de las empresas y el control que hace el propio personal de SENASA para evitar los rechazos y garantizar el cumplimiento del marco regulatorio”.

Ballesteros consideró que los propios frigoríficos generaron muchas acciones correctivas para disminuir las notificaciones del DIPOA. Y mencionó el uso de la mesa de transiluminación para detectar parásitos, la verificación exhaustiva antes del armado de contenedores y la realización de talleres de capacitación. “Puede ser que eso haya generado que no haya rechazos de parte de Brasil”, consideró.

La crisis en la frontera parece no haber repercutido en las exportaciones pesqueras. Las ventas de filet de merluza a Brasil entre enero y octubre alcanzaron las 19.270 toneladas, un 6,3% más que el volumen comercializado en el mismo período del año pasado. El valor promedio registró un incremento del 4,2% alcanzando los 2.853 dólares por tonelada.

“Son una buena noticia esos números, aunque hay que ver el origen y la estructura empresaria detrás de estas exportaciones”, aseguró González.