25/04/2022
Se destrabó el conflicto salarial en la flota fresquera de altura

Luego de la conciliación obligatoria los gremios de la marinería acordaron el mismo esquema que los maquinistas navales: 45% en dos cuotas. Será un 27% retroactivo a marzo y el 18% a julio. No zarpó toda la flota porque hubo aviso de mal tiempo.

Revista Puerto - Mar del Plata - SOMU - 02
Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

No habían transcurrido siquiera tres horas de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo el jueves por la tarde que le ponía un paréntesis de sentido común al reclamo salarial primero iniciado por el SICONARA y luego extendido por el SOMU que a esa altura ya consumía dos semanas, cuando se terminó de sellar el acuerdo definitivo.

Las cámaras patronales signatarias de los convenios colectivos en la flota fresquera de altura acordaron entregar un 45% en dos cuotas para los básicos e ítems fijos que conforman el salario de los marineros y capitanes, tal como habían acordado 24 horas antes los oficiales de máquinas.

Para el caso del SOMU la primera cuota del 27% será retroactiva al mes de marzo y a los marineros del SIMAPE, que ya tenían un 20% se les sumará el 7% restante. La segunda cuota del 18% se abonará en el mes de julio para los marineros y en agosto para patrones y capitanes.

La mitad del reajuste aplica como suma no remunerativa hasta el 28 de febrero de 2023 cuando pasen a conformar los ítems de los básicos del convenio, aunque se tendrán en cuenta a la hora de liquidar vacaciones, aguinaldos, enfermedades y accidentes.

Las diferencias que habían surgido el miércoles por la noche luego del acuerdo con los oficiales de máquinas lograron zanjarse y en el SOMU entendieron que era inviable el intento por adelantar ese 18% de julio para junio para que todo el reajuste impacte en el medio aguinaldo.

Tampoco prosperó la sugerencia del SIMAPE que pretendía mantener el 10% que ellos tenían acordado para junio y que ya sea un 37% la actualización que quede comprendida en el sueldo anual complementario y no un 27% como finalmente ocurrió.

“Lo sugerimos pero no la vieron”, dijo Pablo Trueba el viernes, ya en Mar del Plata, cuando realizó una asamblea informativa a sus afiliados previo al anuncio del acuerdo oficial. “Era más conveniente que esto que se firmó, pero no quisimos plantarnos porque esto no se terminaba más y seguían los compañeros parados”, reconoció el dirigente que había conseguido un 30% para sus representados.

En el SOMU costó un poco más que las bases digirieran la medida. La amenaza de que no acatarían la conciliación se disipó en la noche misma del jueves cuando Oscar Bravo aseguró que sería acatada, aunque algunos marineros pretendían manifestarse y cortar el acceso a las terminales 2 y 3 a modo de protesta. Finalmente, nada de eso ocurrió.

El viernes por la mañana el muelle Deyacobbi había recuperado sus sonidos habituales. La flota seguía amarrada en muelle, pero en algunos barcos estaban haciendo hielo como en el Franca y el Júpiter II en tanto en el Belvedere los estibadores de Estimar extendían las redes de merluza para subirlas a la cubierta.

“Parece que hay aviso de mal tiempo hasta el lunes”, contaba un trabajador que sujetaba la tolva que volcaba hielo a la bodega del Franca.

“El problema ahora vendrá con los que ya les pagaban eso que acordaron los gremios. Cómo les digo a los muchachos que esto que arreglaron ya se lo estábamos dando en concepto de anticipo”, refería un armador poco apurado para salir. “Para que el mar nos cague a palos prefiero quedarme y esperar hasta el martes”, acotaba.

La oficialización del acuerdo se produjo al mediodía mediante una reunión por zoom con la presencia del Subsecretario de Pesca y autoridades del Ministerio de Trabajo. Fue el resultado de una ronda de consultas, incluso desde la ruta mientras volvían a Mar del Plata, con armadores de peso de las empresas integradas y armadores que no formaban parte de la mesa de discusión.

A propuesta de los gremios marítimos se analizará la posibilidad de que, a partir de septiembre, cuando las partes se vuelvan a sentar a discutir el último tramo de la paritaria 2022, se pueda dejar planteado que todos los convenios comienzan y finalizan en la misma fecha, de modo que no se generen estas situaciones en que la de los marineros vence el 28 de febrero y la de los oficiales el 31 de marzo.