16/05/2022
Botaron el Carlos Luis, otro costero para Rawson

Fue el sábado en gradas de Contessi. El buque del armador Gustavo González fue la construcción 141 del astillero marplatense. El costero de 20,90 metros reemplaza al Ana III. “La industria naval argentina está demostrando que puede hacer realidad la renovación de la flota pesquera”, dijo Domingo Contessi.

  • Revista Puerto - Mar del Plata - Botadura del BP Carlos Luis en Astillero Contessi - 02
  • Revista Puerto - Mar del Plata - Botadura del BP Carlos Luis en Astillero Contessi - 03
  • Revista Puerto - Mar del Plata - Botadura del BP Carlos Luis en Astillero Contessi - 04
  • Revista Puerto - Mar del Plata - Botadura del BP Carlos Luis en Astillero Contessi - 05
  • Revista Puerto - Mar del Plata - Botadura del BP Carlos Luis en Astillero Contessi - 06
  • Revista Puerto - Mar del Plata - Botadura del BP Carlos Luis en Astillero Contessi - 07
Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

En una tarde fresca y horario vespertino inusual para actos de botadura, pero obligados para tener buena profundidad al momento que el barco tocara el agua del espejo interior del puerto, Astillero Contessi entregó el costero Carlos Luis para el armador Gustavo González.

El costero de 20,90 metros que operará mayormente sobre la pesca de langostino desde el puerto de Rawson es la construcción 141 en la historia del astillero y la sexta botadura en trece meses, lo que confirma el buen momento de la industria naval en lo que refiere a la renovación de barcos pesqueros. En esta oportunidad una voz femenina en la locución hizo de la ceremonia un desarrollo más dinámico. Ayudó también que solo hubiera un solo discurso, el de Domingo Contessi en representación del directorio del astillero.

Luego de destacar recientes botaduras que celebraron otros astilleros nacionales Contessi señaló que “la industria naval argentina está demostrando que puede hacer realidad la tan ansiada renovación de la flota pesquera”, aunque advirtió que solo dos astilleros entre los más de quince que hay en el país tienen hoy órdenes de construcción de barcos pesqueros confirmados por los próximos años, justamente Contessi y SPI.

“Es decir que existe aún una enorme capacidad ociosa pese a que muchos colegas han demostrado que pueden hacer buques de buen porte y calidad. Esto nos indica que no hay que bajar la guardia y continuar con las políticas que se están aplicando”, dijo el industrial.

Gustavo González, acompañado de su padre, Carlos Luis, el homenajeado con el nombre del nuevo buque, había contado un rato antes qué razones lo llevaron a reemplazar al Ana III por un barco nuevo. “Cuando los costos de mantenimiento, el reemplazo de materiales, los motores, cumplen su ciclo y generan un esfuerzo económico importante, llega el momento en que te planteás de hacer un esfuerzo mayor y encarar un reemplazo. Este es un barco de medidas parecidas, aunque con un diseño más moderno que permitirá tener otras prestaciones y darle mejores comodidades y mayor seguridad a la tripulación”.

El armador anticipó que ya encargaron otro barco en la agenda del astillero Contessi. Reemplazará a uno de los dos Huafeng, el 820 y 821 que compraron tiempo atrás a la empresa Dalian Huafeng y que hoy operan desde Mar del Plata. “La idea es reemplazar a uno de esos a partir del año que viene”, reveló González quien reconoció que “es muy difícil acceder a las líneas de financiamiento del Banco Nación. Nosotros a este (por el Carlos Luis) lo hemos podido hacer con fondos propios”.

En otro tramo de su discurso el presidente del astillero constructor manifestó su preocupación por la situación económica del país, en particular el atraso cambiario y la inflación en dólares que atraviesa el sector exportador.

“El proceso inflacionario y el atraso cambiario han encarecido todos los productos de fabricación nacional. Esta es una situación que nos preocupa y nos desvela, porque nos hace perder competitividad y porque jaquea justamente a los que hemos asumido compromisos de largo plazo, nos obliga a renegociar contratos y nos impide premiar de mejor forma a quienes más lo merecen en estos difíciles momentos, nuestros trabajadores”, puntualizó Contessi.

El industrial puso de ejemplo lo sucedido el año pasado cuando los ingresos se actualizaron un 22% que es el porcentaje que ha variado el dólar oficial, mientras que sus costos se han actualizado a una tasa superior al 51%, que fue el índice de inflación, a lo cual hay que agregarle el aumento de precios internacionales del acero y otras materias primas que llegó al 65%.

Pese a esta realidad, Contessi refirió a que si “sigue el acompañamiento” van a continuar invirtiendo y generando nuevos empleos. El respaldo debe tener que ver con que la Secretaría de Industria mantenga la decisión de no permitir la importación de barcos usados y que desde Producción se fortalezca la línea de financiamiento desde la banca pública.

A juzgar por la ausencia del tema en el discurso de Contessi, al proyecto impulsado por el Consorcio Portuario de extender la vigencia de los permisos de uso de los astilleros para que puedan amortizar las inversiones ya realizadas y las que proyectan desarrollar en el puerto, todavía le quedan detalles por pulir.

“Seguimos trabajando; ya no será un permiso de uso sino un contrato y el plazo tendrá mucho que ver con el esquema de inversiones”, confió una fuente de la administración portuaria.

El Carlos Luis recibió su bautismo por parte del obispo Diocesano, Monseñor Gabriel Mestre y la madrina Clarisa Rojas de González estrelló la botella de champagne contra el casco del buque en el instante previo a que tocara por primera vez las aguas del mar.

Contenidas las emociones que generan ceremonias como estas, los presentes pudieron recuperar energías con churros y chocolate caliente servido en el interior de la nave principal del astillero.