23/05/2022
Duras críticas de la diputada Mariana Zuvic al proyecto de AMP Agujero Azul

La legisladora está solicitando una revisión del proyecto de ley presentado por la diputada Graciela Camaño. Plantea las graves falencias en su contenido e impulsa la redacción de uno que se ajuste a la realidad para que su implementación logre los efectos deseados. Alerta sobre perjuicios en la disputa de soberanía sobre el Atlántico Sur.

Revista Puerto - Diputada nacional Mariana Zuvik - 02
Por Karina Fernández

La diputada Marian Zuvic ha elaborado un proyecto a través del cual busca se revise el presentado por su par Graciela Camaño, sobre el Área Marina Protegida Agujero Azul. Mediante un documento que lleva su firma, despliega argumentos para demostrar la incapacidad que posee la iniciativa para luchar contra la pesca ilegal o no declarada y no reglamentada (INDNR). Expone la maniobra de recorte que se aplicó sobre la superficie destinada a protección para beneficiar a las petroleras y fustiga la ausencia de presupuesto destinado al control y monitoreo para una nueva AMP, indicando que estas falencias convierten al proyecto “en una iniciativa impracticable”. Pero además sostiene que su aprobación podría tener repercusiones negativas sobre el reclamo argentino en el Atlántico Sur y erosionar oportunidades futuras de efectiva protección de la diversidad biológica marina dentro del área donde busca emplazarse.

“Las Áreas Marinas Protegidas son una de las herramientas de gestión ambiental más idóneas para la protección del mar. Limitan las actividades de explotación como la pesca, y aumentan la resiliencia de los ecosistemas a amenazas como el cambio climático y la contaminación, a la vez que pueden permitir actividades científicas y de bajo impacto como el turismo”, señala la diputada Zuvic. Sostiene que es necesario continuar con los esfuerzos de ampliación de la superficie protegida del Mar Argentino pero que el proyecto presentado tiene aspectos “cuestionables en torno a la efectividad y aplicabilidad”.

Las principales críticas al proyecto de la diputada Camaño son que no otorga una protección integral del ecosistema ni es efectiva contra la pesca ilegal; que omite la existencia de grandes dificultades para el monitoreo y gobernanza; que no existió criterio científico ni biológico para su delimitación; que no se le asigna partida presupuestaria y que se realizó un recorte arbitrario que favorece proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos offshore. Además sostiene que no se lograría llegar al 10% de AMP como se dice y advierte que tendría un efecto “espejamiento” con consecuencias negativas frente al reclamo de soberanía; sumado a que puede complicar las negociaciones en el marco de la Convención Biodiversidad Más Allá de la Jurisdicción Nacional de las Naciones Unidas.

En el desarrollo de las críticas, señala la diputada que el proyecto no tendrá efecto sobre la flota que realiza actividades de pesca Ilegal o No Declarada No Reglamentada en el Atlántico Sur, porque no afecta la columna de agua. “En la propia propuesta se estaría admitiendo que una de las principales amenazas en la zona no se estaría neutralizando, ni teniendo efectos reales sobre ella”, al referirse al carácter bentónico de la AMP.

Expone que aproximadamente el 80% de la flota extranjera que opera en la zona lo hace sobre el calamar, con altos impactos ambientales. Pero que además los casi 600 barcos que operan en el pico de la temporada no sólo faenan de manera insostenible, sino que contaminan con miles de toneladas de residuos vertidos fuera de borda, utilizando mano de obra esclava y subsidiados por sus estados de bandera. En ese sentido indica que la creación de una AMP debería proteger de manera integral al ecosistema, y tener efecto real sobre el impacto de la mayor de las flotas de pesca INDNR que operan en la zona. Una de las propuestas es prohibir la pesca de arrastre de fondo en esa área.

Respecto de las grandes dificultades para llevar a cabo acciones de vigilancia y control sobre la Plataforma Continental Argentina más allá de la ZEE, reconoce que nuestro país tiene serias limitaciones tanto monetarias como materiales para cubrir el área. Con visos de realidad plantea, a la vez, que “determinar el tipo de actividad que realiza un buque durante sus tareas de pesca requerirá, además de indicios, de verificaciones operativas que requieren equipamiento de vanguardia, costoso e inexistente en nuestro país”.

Sobre la ausencia de criterio científico para delimitar el AMP la diputada cita el “Informe Técnico Final sobre Identificación de áreas de alto valor de conservación” que indica que el área prioritaria de conservación se extiende desde el meridiano 61º 30’ W, dentro de la ZEE Argentina. Sostiene que algunos expertos consideran que “el área debe ser reconocida como parte del frente del talud y tratada de manera integral con dicho frente”. Señala que no han explicado las razones por las cuales se ha dejado sin protección y propone que “se incluya una ampliación de su superficie de conservación abarcando la totalidad del área de importancia biológica recomendada por la ciencia, que abarca parte de la Zona Económica Exclusiva”.

Sin presupuesto las AMP solo existen en los papeles, señalan los especialistas; y así también lo entiende la diputada. “Uno de los aspectos más preocupantes del proyecto es que no se menciona asignación presupuestaria ni recursos necesarios para ejercer las actividades de monitoreo, vigilancia y control”, dice.

En un país con medios económicos altamente limitados, considera que se debería analizar el costo anual de la gobernanza y el monitoreo, requiriéndolo posteriormente en el presupuesto nacional. “Las AMPs existentes en Argentina ya se encuentran desfinanciadas”, marca citando a la Directora de AMP de la Administración de Parques Nacionales y propone que se realice el análisis de los recursos a disponer para lograr el cumplimiento efectivo de los objetivos y que los mismos se incluyan en la propuesta.

Sobre la incompatibilidad de una AMP lindera a un área de exploración y explotación offshore dice Zuvic: “Resulta manifiesto que el proyecto conlleva consecuencias perjudiciales para los intereses económicos, ambientales y soberanos de la Argentina. Basta observar cómo han recortado un 10% de la AMP original para beneficiar al lobby petrolero”, en referencia al recorte “arbitrario” realizado a la extensión original del área de 164 mil kilómetros cuadrados.

“Durante el Plenario de Comisiones, la diputada Camaño expresó que se realizó un recorte a 148.000 km2 a pedido de la Secretaría de Energía, debido a la existencia de licitaciones de proyectos de exploración y exploración de hidrocarburos offshore en la zona”, indica Zuvic y agrega que tratándose de un área con características de alta biodiversidad, reconocidas en los mismos fundamentos de la iniciativa, esta alteración “siembra dudas sobre la finalidad del proyecto y la protección efectiva que tendrá el ecosistema en cuestión”.

En otro punto indica que con la creación de esta AMP no se alcanzaría al 10% (actualmente se cuenta con el 8,4%) de protección anunciado, dado que el proyecto no incluye los espacios bajo jurisdicción de la República Argentina de la Plataforma Continental. Además, considera que debe analizarse cómo la protección exclusiva del fondo marino influye en los porcentajes de conservación. Propone aquí que se realice un nuevo cálculo sobre el porcentaje real que se estaría protegiendo.

La representante de Cambiemos pone sobre la mesa un tema que el proyecto de ley pasa por alto: el alcance de la jurisdicción nacional sobre la extensión de la Plataforma Marítima. “La Comisión del Límite Exterior de la Plataforma Continental (CLPC) no se ha manifestado de manera definitiva recomendando la extensión de la Plataforma Continental Argentina hacia el Sur del Punto RA-481 (Latitud 45º 68´)” por ser espacios sometidos a controversias, recuerda la diputada.

En ese sentido, considera que al demarcarse como AMP bajo nuestro supuesto dominio, “podrían generarse consecuencias no evaluadas e impredecibles por parte de otros Estados, tal como tomar medidas de tipo reactivas aplicando la misma fórmula dentro del área en disputa”. En relación al efecto espejamiento, recuerda que, en 2012, de manera unilateral, el gobierno usurpador de las Islas declaró como AMP más de un millón de kilómetros cuadrados del mar circundante a las Islas Georgias y Sandwich del Sur. “Este tipo de estrategia denominada de poder blando es utilizada por el Reino Unido para aparentar ser un impulsor de la causa ambiental, a la vez que intenta fortalecer sus reclamos de soberanía sobre territorios ocupados”.

Además, señala que, de acuerdo al proyecto, cualquier embarcación de pabellón argentino verá restringidas sus actividades en caso de que estas afecten el fondo marino designado por la AMP. Sin embargo, “en el caso de embarcaciones extranjeras que operen en la zona de la Plataforma Continental Argentina no recomendada por la CLPC, dicha ley podría no resultar aplicable”. Concluyendo entonces que “existiría una aplicación diferenciada con detrimento de cualquier actividad nacional”.

Por último, al referirse a las dificultades que podría generar en el marco de las negociaciones de la Convención sobre la Conservación de la Biodiversidad Más Allá de la Jurisdicción Nacional de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), indica que el proyecto en cuestión podría constituirse en un problema para alcanzar un acuerdo de protección que implique mayores beneficios para el país en la lucha contra la pesca INDNR.

La creación de la AMP Agujero Azul incluyendo una zona de la Plataforma Continental Argentina, no reconocida por la CONVEMAR ni por terceros estados, “podría sentar un mal precedente para la posible creación a través de un proceso, en el corto plazo, de un área de conservación efectiva que proteja no sólo el fondo marino sino toda la columna de agua, y, que implique cambios medibles en la intensidad de la explotación en la zona, con efectos jurídicos sobre todo tipo de embarcaciones y de todo pabellón”, advierte y propone utilizar las herramientas que la Convención puede otorgar para crear una AMP de alcance integral.