17/05/2022
“Es momento de generar un cambio basado en la sustentabilidad y calidad”

Entrevistamos al presidente de ALFA, Mariano Retrivi, quien aseguró que se está generando un cambio en el sector fresquero y que sería lógico que se materializara en esta temporada de langostino. Dejó en claro que no es procesar un objetivo de la cámara sino pescar mejor.

Revista Puerto - Mar del Plata - Mariano Retrivi - Presidente de ALFA - 02
Por Karina Fernández Fotos Diego Izquierdo

Mariano Retrivi es el presidente de ALFA, cámara que desde su fundación en 2019 nuclea a los barcos fresqueros bonaerenses que operan sobre el langostino. Este sector de la flota fue muy criticado en la temporada 2021 por llevar adelante prácticas pesqueras poco sustentables y algunos de sus integrantes han sido sancionados con posterioridad a la zafra. Sobre las infracciones, sobre la incorporación de cámaras, las propuestas de nuevas medidas de manejo y los desafíos de un cambio cultural que pondere la inocuidad, la calidad y la sustentabilidad hablamos con nuestro entrevistado. Como así también sobre el destino de esa captura.

Hace apenas unas semanas se llevó a cabo la Feria SeaFood Barcelona donde convergen vendedores y compradores de pescado de todo el mundo y lo que se percibió en los mercados es que existe mayor interés por las colas de langostino con destino a ser reprocesadas, que por el langostino entero. Mariano Retrivi aclara que son muchos los factores que influyen en los mercados y que van variando, pero que, aún así, la demanda de colas viene creciendo en los últimos años.

MARIANO RETRIVI: Para nosotros es importantísimo porque nos permite armar un abanico mayor de productos y de a poco ir pensando en otros tipos de empaques más pequeños, productos más limpios y varias empresas se van animando. Uno lo ve, que van empezando a generar inversiones para eso y es muy positivo.

REVISTA PUERTO: Sin embargo, mayoritariamente el procesamiento de langostino en Argentina llega hasta las colas y luego tiene destino a terceros países para el agregado de valor.

MR: En el mundo hay empresas de gran envergadura, medianas y pequeñas que tienen contratos con grandes cadenas, por ejemplo, de Estados Unidos, con pedidos muy grandes que son difíciles de cumplir para Argentina. Se trata de empresas que tienen dos turnos de 2.500 personas trabajando y cuentan con mucha tecnología, cuentan además con un horizonte de compromisos de entregas y muy baja conflictividad laboral, que es lo que se necesita para ser proveedor de esas grandes cadenas. Nosotros abordamos mercados más pequeños, cada vez son más las empresas que lo están haciendo o que están pensando en agregar más valor.

RP: Tengo entendido que este año ha decidido que una de cada tres mareas la descargará en Mar del Plata para procesar aquí. ¿Es una decisión personal o es algo que harán todos los miembros de la cámara?

MR: La cámara tiene otros objetivos que no están relacionados con la producción, cada armador dispone qué hacer con su mercadería y todos tienen diferentes necesidades. Esto es algo que yo decidí hacer hace unos años porque es una oportunidad que me interesa, hablé con empresas a las que les proveo materia prima y me permitirán que haga algo de producción para ir creciendo, es una decisión personal.

RP: Entiendo entonces que desde Alfa no tienen como objetivo buscar procesamiento en tierra.

MR: En absoluto, esta cámara está dedicada exclusivamente a que podamos ser mejores armadores, más unidos, trabajar en equipo e ir solucionando los problemas y desafíos que se presenten. Desde Alfa venimos trabajando con la sustentabilidad, cuidar el recurso y que la pesca no tenga un horizonte de un año sino a largo plazo. Hemos elegido como palabra clave “juntos”, que implica estar juntos entre nosotros y como sector de distintas flotas, juntos con las autoridades y los gremios. Es momento de generar un cambio basado en la sustentabilidad y calidad.

RP: Sin embargo, fue desde la cámara que pidieron cuota social para la provincia de Buenos Aires y la cuota social está ligada al empleo en tierra.

MR: La solicitud está, lo hemos hablado, consideramos que podría ser una alternativa interesante para la ciudad de Mar del Plata y para la provincia de Buenos Aires, disponer de recurso para barcos que no llegan con su cupo a completar todo el año. Procesar implica un riesgo grande y es una decisión individual, el fresquero genera empleo naturalmente porque si le das cuota llega a puerto y alguien lo va a procesar, el derrame se genera naturalmente, llega y termina en la planta. Ayer estuvimos reunidos con Carla Sain y hablamos de este tema, Buenos Aires debe evaluar qué necesita y nos aseguraron que lo tienen en cartera.

RP: En noviembre del año pasado hicieron un seminario muy interesante en el que la jefa del Programa Langostino del INIDEP planteó el tema de la calidad unida a la sustentabilidad. No pescar un langostino que esté mudando de piel implica permitir que en poco tiempo desove y no arrastrar durante mucho tiempo porque genera sobrepesca y en ambos casos mala calidad. ¿Qué se ha trabajado sobre este tema en la cámara?

MR: Estamos trabajando en un protocolo para entregárselo al capitán, con un compendio de normativa e instrucciones claras de lo que se puede y lo que no se puede hacer. También estamos en permanente contacto con Paula Moriondo que está haciendo un trabajo extraordinario con todo su equipo. Vamos a repetir ese seminario este año, lo estamos organizando para fin de mes previo al inicio a la zafra. Estamos tratando de generar conciencia para trabajar mejor. La calidad es algo que comienza a bordo, así se llaman las charlas que realizamos.

RP: ¿Es posible generar ese cambio en las prácticas pesqueras para esta temporada?

MR: Se está trabajando todo el tiempo, cada vez se nota más conciencia en general en todas las flotas, eso está ocurriendo y lo hemos hablado con los investigadores y las autoridades. Ningún armador va a querer que su barco pesque mal, poco y con mala calidad.

RP: ¿Importa realmente la calidad?

MR: Sí, claro que sí, importa muchísimo, si traés pescado fresco y lo procesás o lo vendés a alguien que procesa, termina más rápido y es más saludable para todos. Por supuesto pescamos en un mar salvaje con condiciones de clima adversas, con épocas en las que a veces hay mucho y otras poco pescado, en zonas muy restringidas donde operan muchos barcos, entonces eso también genera que algunos no logren estar donde hay mayores concentraciones por lo que tardan más en completar. Pero en líneas generales todos buscan hacer calidad, fresqueros o congeladores.

RP: En ese mismo seminario el ingeniero Martín Titos planteo dos problemas de la flota fresquera que atentan contra la inocuidad y la calidad, el primero que no tratan al langostino como alimento sino como mercadería, indicando que falta aplicar manuales de roles y capacitar a las tripulaciones para solucionarlo. ¿Se hizo algo al respecto?

MR: Se trabaja mucho con las tripulaciones todo el tiempo y cada vez hay más controles de calidad, la mayoría de los armadores están comenzando a tomar medidas para que no se excedan en cantidad, hacer lances más cortos, todos tienen en mente un método para mejorar la calidad. Hay que buscar un equilibrio para traer la bodega con buena cantidad de carga y la mejor calidad. Eso es posible y se conversa mucho con las tripulaciones.

RP: El otro punto que planteó Titos puntualmente sobre esta flota, son las características constructivas de los buques que en general no tienen en cuenta la calidad del producto, sino que ponen el foco en la seguridad y la capacidad de almacenamiento.

MR: Ya hay muchos que han incorporado cinta y se están botando algunos barcos nuevos, el problema es que no hay turno en los astilleros. Muchos han invertido en las cintas para las cubiertas y eso es destacable, la flota fresquera cada vez va trabajando mejor.

RP: En este momento hay poca disponibilidad de observadores, los controles por el momento tampoco son efectivos y el INIDEP dice que la gran responsabilidad de lo que suceda con el langostino, está en la flota. ¿Es posible pensar en un 2022 con prácticas pesqueras más responsables que las vistas en 2021?

MR: Es totalmente posible, lo estuvimos hablando con el subsecretario de Pesca, Carlos Liberman. Siempre es posible mejorar, es un compromiso de todas las flotas. Creo que va existiendo más conciencia entre los actores de la necesidad de que este nivel de capturas continúe por muchos años más y eso no es solo un deseo, hay que trabajar para lograrlo. Ojalá lo veamos esta temporada.

RP: Para mejorar los controles se está trabajando en la utilización de cámaras. ¿ALFA apoya la instalación a bordo?

MR: Primero quisiéramos ver cómo van a funcionar y con qué marco normativo van a estar instaladas; qué responsabilidades vamos a tener los armadores sobre las cámaras; debemos tener en claro qué protocolo de uso van a tener. Dicho esto, sí creemos que pueden ser muy positivas en el sentido de que vamos a poder saber qué está sucediendo a bordo y que cuando damos instrucciones de trabajo, no solo podemos confiar en que así se está haciendo, sino que vamos a poder confirmarlo viéndolo. Veremos qué ocurre en el ambiente marino tan hostil con esas cámaras, nos ha dicho el Subsecretario que el INVAP está trabajando en un modelo anti todo, condiciones adversas, vandalismo… si eso es así y son para mejorar, no vamos a tener ninguna oposición a la instalación de cámaras.

RP: Con las cámaras se podría haber comprobado la veracidad de las infracciones que se les labraron a barcos del sector fresquero por mayor tiempo y velocidad de arrastre del permitido, mayor permanencia en zona o pescar de noche durante la temporada pasada.

MR: Sí, absolutamente. Si hubiesen estado las cámaras y se hubiera podido verificar qué estaba haciendo el barco en el momento en el que se presuponía que estaba arrastrando de noche, se hubiera demostrado claramente que no era así, porque los barcos no pescan de noche. La emisión de un monitoreo remoto no es suficiente para presumir por la velocidad del buque si está arrastrando. Los barcos a veces necesitan moverse con determinada soltura y velocidad para reubicarse en el área y volver a largar, necesitan potencia y si justo lo advirtió el monitoreo desde un lugar remoto, se dirá que está arrastrando a una velocidad no permitida y en realidad no es así, porque ese barco estaba largando redes o cambiando de zona entre muchos barcos y en ese caso no puede hacerlo a la velocidad que se espera porque haría un desastre. Podemos evolucionar todos, nosotros y también las autoridades. Las cámaras serían un elemento muy útil para terminar con esas presunciones.

RP: ¿Entonces las multas reflejan algo que no ocurrió? ¿No hicieron nada?

MR: No digo que alguien no pudo haberlo hecho, pero no tendría sentido…

RP: Se están debatiendo nuevas medidas de manejo y se sabe que se ha planteado algunas restricciones a la lejanía de puerto para los fresqueros y reducción del esfuerzo reteniendo el barco en puerto. ¿Qué opina de este tipo de medidas restrictivas y qué han propuesto ustedes?

MR: Es interesantísimo que en una mesa discutamos qué es lo mejor para la flota y para el recurso, también es interesante que en esa misma mesa dejemos algunas cosas más claras. Es responsabilidad de todos nosotros apoyar y generar un plan de contingencia para el momento en que se vean en reducción las proyecciones de captura. En virtud de lo que diga el INIDEP que puede pasar la temporada que viene, si confirman alertas de que hay que reducir esfuerzo, esa reducción debe estar ya prevista y consensuada, eso es lo que hemos propuesto. Mientras el langostino se mantenga en los niveles de 200 mil toneladas como está, seguramente se mantenga el sistema actual de explotación, pero si cambia ya deben estar escritas las reglas. Solo se debieran contemplar los días de pesca. Planteamos que nos parece razonable que un barco fresquero tenga tres días en zona de pesca y que no se penalice la navegación a puerto, porque un capitán tiene que tener alternativas de puertos a donde dirigirse o ir hacia puertos más lejanos. El consejo plantea limitar los días de pesca por una cuestión de reducción de esfuerzo ante un escenario de bajos rendimientos, esto que plantean no tiene nada que ver con la calidad del producto. La calidad la premia o la castiga el mercado, nadie va a comprar un langostino que esté podrido.

RP: Podrido no, pero sí compran langostino roto que no está en óptimas condiciones de calidad como se vio en la temporada pasada, y lo más curioso es que se vendió al mismo valor que el pescado que había sido bien tratado.

MR: Si lo compran entonces será porque es de buena calidad, en toda producción de alimentos vamos a tener productos de 10 puntos, de 8 puntos y de 6 puntos, ahora creer que con una medida administrativa rígida vamos a mejorar la calidad es una locura. Creemos que es mucho mejor mejorarla desde la conciencia, ningún armador saca un barco a pescar, con la inversión que implica, para que traiga un producto malo. No conozco casos de barcos con tripulaciones que trabajen muy mal y que el armador pueda continuar por mucho tiempo con ese cliente, no debería ocurrir.

RP: El año pasado un porcentaje importante de las capturas fue a parar a los centros de disposición por estar en mal estado, los primeros lances que llegaban a la planta en los últimos camiones, estaban en mal estado muchas veces.

MR: También hubo empresas que comprometieron compras a una buena cantidad de barcos y después se vieron atoradas y también arrastraron por varios días el producto. Hubo otras empresas que teniendo pescado fresco dentro de las cámaras tuvieron un conflicto con su personal y se los dejaron hasta cuatro días y nunca se tiró nada.

RP: Lo denunció el propietario de una planta de procesamiento de residuos.

MR: Que locura, eso es una locura.

RP: Con Daniel Coluccio ALFA tuvo un perfil más combativo que técnico. ¿Su salida implica un cambio de imagen para la cámara?

MR: Todo el tiempo vamos viendo cómo gestionar mejor y para eso vamos incorporando gente más profesional. Este es un lugar con una gran cantidad de sillas donde nos reunimos todos los lunes, entre todos los armadores debatimos y tenemos un equipo de asesoramiento técnico muy bueno, conformado por el doctor Carlos Barros Cardozo, ex Prefectura, que nos ayuda con la seguridad marítima; el abogado Miguel Bustamante, exsubsecretario de Pesca, que nos ayuda con la legislación y normativa y Ayelén Fortunato que nos ayuda desde su gran experiencia con tanto tiempo en la actividad. No se pensó en la salida que decidió Daniel Coluccio como un cambio de imagen, pero seguramente lo tenga.

RP: Esta cámara está conformada por armadores con una cultura pesquera pura y exclusivamente extractivista, que no se rigen precisamente por buenas prácticas pesqueras y con poco roce con el ambiente científico. ¿Es un trabajo difícil revertir esa filosofía dentro de la cámara?

MR: El pescador es igual en todas partes del mundo, va a pescar y quiere traer, no importa cuál sea la flota, todos quieren completar la bodega y volver lo antes posible. Es muy sacrificado el trabajo en el mar y por eso está bien pago, y está bien pago porque trae pescado, no porque alguien subsidie esa situación. Siempre vas a querer traer, el tema está en que todos los sectores trabajemos para que esto cambie en función de tener determinados cuidados. Para que cambie es necesario la interrelación con el INIDEP y con la autoridad de aplicación para generar conciencia. Venimos muy bien con ese tema dentro de la cámara. Además, hay un recambio generacional y eso ayuda mucho, no es lo mismo. Hay una nueva generación que viene con una cabeza muy diferente, mi propio hijo trabaja en pos de la sostenibilidad y como él un montón de chicos que vienen a la cámara.