04/05/2022
MSC suspendió la certificación de la anchoíta bonaerense

Había sido emitida en 2011 y vence el mes que viene. Aducen falta de información que descarte interacción de la actividad extractiva con aves y mamíferos. Grupo Cliente intentó llevar adelante una prueba piloto el año pasado para mitigar la captura incidental de dichas especies, pero no fue exitosa. Hoy reunión en el INIDEP.

Revista Puerto - Anchoita - 02

El proceso de renovación de la certificación Marine Stewardship Council (MSC) que llevaba adelante el Grupo Cliente en la pesquería de anchoíta bonaerense ha quedado suspendida, según informó la propia certificadora, aunque la noticia que se conoció recién en los últimos días y fue confirmada por actores de la propia pesquería. La anchoíta bonaerense había logrado la ecoetiqueta azul del MSC en el invierno de 2011 y la certificación vence el mes que viene.

El proceso fue rubricado por la Organización Internacional Agropecuaria (OIA), una certificadora acreditada internacionalmente. Durante la evaluación, los tres principios del estándar MSC se evaluaron en detalle: el estado de la población de peces, el impacto de la pesca en el ecosistema marino y el sistema de gestión aplicado a la pesquería.

Si bien todavía no hay una comunicación oficial del Grupo Cliente sobre el tenor del informe de la OIA, fuentes extraoficiales consultadas por este medio dan cuenta de “falencias de información detectadas” y que refieran a la interacción del proceso de pesca con aves y mamíferos marinos.

Justamente este punto fue una de las preocupaciones del Grupo Cliente el año pasado cuando anunciaron, tras una reunión plenaria, la puesta en marcha de un plan piloto para mitigar la captura incidental de aves y mamíferos durante la maniobra de pesca, específicamente cuando levantaban la bolsa de pesca.

Las empresas compraron alarmas sonoras que se colocarían en las redes y boyas inflables flotantes. Las alarmas cuentan con baterías individuales que se sujetan a la red y emiten un sonido que alerta a los mamíferos y evita que se acerquen. Las boyas ofician de espantapájaros y se activan en la red cuando transita la interfase agua/aire.

La idea fue aplicarlos en dos barcos pero el problema es que el año pasado la zafra de anchoíta fue irregular y cuando algunos barcos regresaron de la zafra de langostino ya era dificultoso encontrar buenas marcas de anchoíta.

Uno de los barcos que se eligió para aplicar el plan piloto fue el Belvedere, aunque las capturas fueron muy pobres y no se habría podido generar información de calidad para analizar el funcionamiento del dispositivo.

“La suspensión se levanta con información”, destacó Claudio Buratti, jefe del Programa Pelágicas del INIDEP. El investigador cree que habrá que mejorar la logística para que estos dispositivos puedan ser utilizados en el apogeo de la zafra.

Este miércoles en el INIDEP, desde las 14, habrá una nueva reunión plenaria para analizar los pasos a seguir.