03/06/2022
CAPIP solicitó declarar el estado de “emergencia” de la pesca

Advierten que está en peligro el inicio de la temporada de langostino. Exponen la delicada situación de los mercados internacionales, la fuerte presión fiscal y el retraso cambiario, entre otras. Exigen medidas al Gobierno provincial y municipios para hacer viable al sector.

Revista Puerto - Chubut - Langostino - 02

Además de la flota, la CAPIP emplea a miles de trabajadores en tierra.

Por Nelson Saldivia Fotos de archivo

El presidente de la Cámara Argentina de Industrias Pesqueras (CAPIP), Buenaventura Lafuente Matos, presentó este jueves un requerimiento formal al Presidente de la Legislatura de Chubut, Ricardo Sastre, para que se declare a la industria pesquera en estado de emergencia.

La entidad advierte por el adverso contexto en que se encuentra el sector a partir de diferentes variables que profundizan la crisis y demandan medidas de parte de los gobiernos provinciales y municipales para hacer viable la actividad.

“Siguiendo expresas instrucciones de mi mandante, vengo por medio de la presente a solicitar ante esta autoridad se reconozca y declare a la industria pesquera provincial en su totalidad en estado de emergencia, en razón de los hemos que sumariamente se describen y ello, a los efectos de que -conjuntamente con tal declaración-, se dicten una serie de medidas que le permitan temporalmente al sector pesquero, en su conjunto, transitar la crisis, morigerando el estado de emergencia frente a la acuciante situación, económica, cambiaria y operativa”, indica la misiva elevada por CAPIP al Vicegobernador de Chubut.

Contexto adverso

Por un lado, explican una serie de variables que afectan a la industria, entre las cuales mencionan “la guerra en Europa, la continuidad de medidas restrictivas post pandemia en el mercado asiático, la caída de la demanda y los precios a la baja”.

Además, señalan que todas las empresas tienen stock en sus cámaras sin vender de la temporada 2021, a lo que se suma “el aumento de los costos de captura y de producción, el aumento en combustibles, aceites y packaging; mayores costos en logística por falta de contenedores”, citan como otra de las dificultades que debe enfrentar la industria pesquera en la región.

Aumentos salariales y retraso cambiario

En la exposición de detalles agregan “el efecto de inflación en los ajustes salariales, (se estima aumentos de alrededor de 50 a 60 por ciento); el atraso cambiario de este año y arrastre de años anteriores, todos los incrementos en pesos con un dólar que no acompañe los porcentajes de inflación se convierte en aumento en dólares de los costos”, describe la CAPIP.

También mencionan “las temporadas de langostino más cortas, inclusive riesgo de que sea menor la captura permisible este año respecto a la temporada 2021, según informe del INIDEP”.

Temporada en riesgo

La cámara está actualmente conformada por las empresas Achernar, Altamare, Arela, Bricel, Congeladores Patagónicos, Consermar, Estrella Patagónica, Food Partner Patagonia, Greciamar, Iberconsa, La Escalerona, Nedar, Nova Fish, Riminimarr, San Isidro, Mirabella y Semaloma, todas radicadas en la provincia del Chubut.

“Todos estos factores ponen en serio riesgo el comienzo de la temporada 2022 y por si ello fuera poco, la posibilidad de un nuevo rebrote de Covid-19; con las dificultades operativas y funcionales que ello implica; y su incidencia económica”, explica la entidad al solicitar al parlamento chubutense se declare el estado de emergencia de la pesca.

Sostenimiento de las fuentes de trabajo

Ahora bien, más allá de esto, dice Buenaventura Lafuente que “en clara muestra de una fuerte responsabilidad social empresaria, el sector pesquero y particularmente esta Cámara y sus asociados demostraron otra vez encontrarse a la altura de las circunstancias, manteniendo la operatividad y, por sobre todo, las fuentes de trabajo”.

“Sin embargo, la fuerte presión impositiva provincial y municipal (más allá de la nacional), se convierte en una carga muy difícil de llevar; y en este contexto, no podemos dejar de manifestar con preocupación el peligro de cualquier intento de ampliación de la carga fiscal, sobre un sector que en la actualidad transita un ajustado límite al abismo, cuya profundidad solo será posible mensurar a partir del acierto de las estrategias que se adopten a nivel político”, reclama.

Sin confrontaciones

Finalmente, la CAPIP sostiene que “no es interés de esta cámara empresaria la creación de un clima confrontativo con ningún sector y/o actor social, sin embargo, la profunda crisis no deja alternativa alguna más que solicitar por parte de las autoridades el acompañamiento y apoyo a una actividad con desarrollo genuino en la provincia, y en varias de sus localidades”.

En suma, “este preocupante escenario exige de manera urgente el dictado de medidas generales del Estado provincial y municipal, y de cada uno de los municipios involucrados, que se vinculan con la emergencia productiva, el alivio impositivo y el fomento de la actividad industrial y comercial, en salvaguarda de la viabilidad del sector”, concluye.