13/06/2022
Detalle de las normas 2022 para langostino

Tras casi un año de reuniones semanales el CFP dictó una resolución que elimina el uso de artes selectivas, deja sujeta a disponibilidad de recursos humanos la presencia de observadores y extiende el plazo de permanencia de los barcos fresqueros en zona de pesca, además de incorporar especificaciones a reglas ya establecidas con anterioridad.

Revista Puerto - Langostino - 02

El Consejo Federal Pesquero aprobó por mayoría, con el voto negativo del representante de Chubut, una serie de modificaciones a la Resolución 7 de 2018 que suponía, al igual que esta, un manejo integral del recurso. Se eliminó la obligatoriedad del uso de artes selectivas y se habilitó a los fresqueros a permanecer más de 72 horas en zona de pesca si utilizan hielo líquido. Sin modificaciones quedó el artículo que considera situación de riesgo cuando se llegue al 50% del promedio de capturas de los últimos cinco años, difiriendo de las recomendaciones del INIDEP. Se agregaron especificaciones técnicas ya vigentes por otras actas, informes técnicos, disposiciones y resoluciones como el límite de bycatch y tallas, metodología de apertura y cierre de áreas de pesca mediante prospecciones o el número de campañas de investigación necesarias. En lo referente al control y fiscalización, el embarque de observadores quedó supeditado a la disponibilidad de recursos humanos; se aumentaron los días que pueden quedar suspendidos preventivamente los barcos ante supuestas infracciones y se estableció que en horas no habilitadas a la pesca, los barcos solo se pueden trasladar de zona a menos de 6 nudos con los tangones levantados. Por último, y dando fe de que pueden las autoridades incumplir sin sonrojarse las normas que dictan, incluso esta misma, volvieron a escribir que los barcos no podrán justificar la falta de explotación de sus cuotas si su objetivo de pesca ha sido el langostino.

En la Resolución 7 ya se había eliminado la obligatoriedad de usar artes selectivas en la pesquería de langostino y se cambió por el de su uso obligatorio solo cuando la presencia de merluza supere el límite establecido por el INIDEP. Ahora la medida se vuelve aún más laxa al reemplazarla por una promesa de seguir buscando “dispositivos de selectividad que resulten eficientes”.

Respecto de los horarios, tiempos de arrastre y velocidad, se introdujeron modificaciones de forma. En lugar de prohibirse las tareas de pesca entre las 19 y las 7 del día siguiente, “estarán habilitadas únicamente entre las 7 y las 19 horas”. Se mantiene el límite de una hora de arrastre por lance y a 3,5 nudos.

No se realizó modificación en el tiempo de alejamiento de puerto: “Los buques fresqueros tendrán un límite máximo de operación de 72 horas contadas entre el inicio efectivo de las operaciones de pesca y su arribo a puerto”. También se mantiene que en caso de que se prevea ir a otro puerto que demande más horas de viaje, se debe declarar antes de la marea y solicitar autorización.

En este punto se introdujo una medida transitoria que habilita a “los barcos fresqueros que utilicen tecnologías innovadoras de conservación por frío del producto, como por ejemplo el sistema de hielo líquido”, a extender el plazo para las operaciones y/o determinar la implementación de una tolerancia administrativa específica en el peso neto promedio por cajón.

Respecto del recipiente en el que se estibará el langostino en barcos fresqueros, se eliminó el uso de las cajas de 15 kilos y se volvió al cajón de 17 kilos, agregándose las características específicas y de mínima que debe tener: 655 milímetros de profundidad, 440 milímetros de ancho y 175 milímetros de alto. Esto comenzará a regir a partir del 15 de agosto, ante la falta de previsibilidad de los consejeros que dictaron la norma cuando la temporada ya había comenzado.

En el caso de los congeladores se elimina la tolerancia de ejemplares de talla inferior o rotos de 50 unidades por kilo y no superior al 20% y se suma a la tolerancia de un 30% de langostino sin cabeza que ya se permitía, los ejemplares rotos.

Se mantiene el aumento de los cupos al 50%, 100% y 150% cuando las capturas superen el promedio de las de los últimos diez años. También se mantiene el límite de 2 mil toneladas por barco, salvo para aquellos que tengan autorizaciones superiores. Se mantiene también que las capturas que excedan el cupo no serán contempladas en futuras renovaciones o reformulaciones.

Se dejó exactamente igual el texto que indica que el CFP aplicará un “plan de contingencia a definir”, cuando se observe una tendencia declinante o las capturas sean inferiores al 50% del promedio de los últimos cinco años. Las recomendaciones del INIDEP no fueron estas, sino que se debería actuar cuando se llegue al 40% por debajo de la biomasa estimada en 2017. Las capturas no fueron el parámetro recomendado.

Sí se efectuó una modificación en el artículo que regla las investigaciones científicas en las que se limitaba a una campaña y se establecía que en base a esa información el Consejo Federal podría habilitar la pesca en la zona de veda. Ahora quedó establecido que se deben realizar tres campañas, una en marzo, otra en julio y otra en noviembre, eliminándose el párrafo de la habilitación a la pesca a partir de esa información.

Las habilitaciones quedaron supeditadas a las prospecciones sin perjuicio de la información de las campañas. A diferencia de la anterior norma se especificaron los porcentajes de talla comercial ya contempladas en otras normas: 80% o más de las categorías L1 a L3. A la vez, se ratificó en un 20% el bycatch de merluza, establecido por decisión del CFP, “sin perjuicio de considerar otros indicadores que se estimen convenientes”.

También se agregó, a la metodología de selección de barcos a participar en la prospección mediante sorteo, la exclusión de aquellos que no respeten el plan de prospección y se otorga a la Autoridad de Aplicación la habilitación para modificar el plan si la presencia de merluza es alta, si son bajos los rendimientos de langostino o hubiese alta presencia de langostino L4 o menor.

Sobre el cierre de áreas se introdujeron precisiones respecto de los parámetros ya contemplados, como la presencia elevada de hembras en estado de reproducción o puesta que ya incluía la anterior norma, quedando establecido que se cerrará cuando se supere durante cuatro días de pesca el límite del 20% de bycatch de merluza o igual porcentaje de ejemplares de langostino L4 o inferiores.

En el apartado sobre control y fiscalización se realizaron varias modificaciones. Una de las más relevantes es la de embarque de observadores que, ante la ineficiencia estatal, quedó supeditado a la “disponibilidad de estos recursos humanos” y se indicó que se priorizará el embarque en barcos de una eslora mayor a 33 metros.

Las suspensiones preventivas que podrá aplicar la Autoridad de Aplicación por falta de estiba en cajones en la bodega total o parcial; navegación con el producto en cubierta (ya sea estibado en cajones o a granel); exceso de la velocidad de arrastre; operación pesquera en áreas de veda no habilitadas para la pesca, y/o pesca fuera del horario habilitado; pasaron de 30 a 40 días mientras se sustancie el sumario. Mientras que la suspensión preventiva por el exceso en más de un 20% en la estiba del peso neto promedio por cajón, pasó de 15 a 20 días.

Se agregó que se presumirá que el buque que navegue a una velocidad inferior a 6 nudos entre las 19 y las 7 horas del día siguiente, se encuentra pescando. En este horario “sólo podrá trasladarse de un lugar a otro, con las artes de pesca sobre la cubierta del buque y sin desarrollar pesca y/o tareas de pesca”. El reporte de posición al sistema se debe realizar como ya estaba establecido cada 15 minutos.

Por último, se ratificó que, el “incumplimiento total o parcial del Régimen de Explotación de Cuotas Individuales Transferibles de Captura no será justificado en los casos en que el buque se haya dedicado a la captura de langostino como especie objetivo. Algo que las autoridades han incumplido y siguen incumpliendo desde el año 2013.