09/06/2022
La Provincia de Buenos Aires extiende el muestreo de desembarques de corvina

Vencía el 12 de junio pero se prorroga por otras dos semanas. El recurso todavía no ingresó a la Bahía Samborombón y un conflicto con la estiba paraliza la actividad de la flota en Lavalle. Exportadores preocupados por la falta de materia prima.

Revista Puerto - Samborombon - Corvina
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

A partir de los escasos datos obtenidos en estas tres semanas de vigencia de la Resolución 146 del Ministerio de Desarrollo Agrario que habilitó la campaña de relevamiento de desembarques de corvina rubia en aguas interiores del Río de la Plata, la Provincia de Buenos Aires determinó extender la vigencia de la norma, “al menos” por dos semanas más.

La muestra vencía el domingo próximo pero son pocos los datos que los técnicos de la Dirección Provincial de Pesca pudieron relevar ya que ni siquiera las dieciséis parejas habilitadas pudieron completar una marea sobre el recurso; las que pudieron salir les costó encontrar corvina y las que tuvieron capturas, fueron ejemplares chicos de menos de 300 gramos.

De Mar del Plata se habilitaron nueve parejas para participar del relevamiento entre costeros y embarcaciones de rada/ría. Los primeros operan desde el puerto local y pidieron autorización para descargar en La Plata, mientras que los de menor eslora hacían pie en Ensenada.

Desde Lavalle quedaron habilitadas tres parejas pero ahí los problemas son otros: desde el SUPA se procedió a normalizar a las dos empresas que realizaban el trabajo de estiba y eso habría generado un aumento en los costos que los armadores no están dispuestos a afrontar y decidieron dejar los barcos amarrados al muelle.

Por ahora no se conocen los números: ni lo que pide la estiba ni lo que ofrecen los armadores, aunque ya interviene la Municipalidad de Lavalle para intentar acercar posiciones y que la flota reanude operaciones.

La queja de los armadores es que el nuevo valor de la tarifa no tendría que ver con la evolución del precio del pescado que se paga en muelle y tampoco con el incremento inflacionario. La decisión de no salir a pescar sería acompañada por los tripulantes, quienes verían afectados sus ingresos a la parte luego de solventar los gastos de la estiba.

Mientras a la temporada de corvina le cuesta poner primera, los frigoríficos exportadores están urgidos de pescado fresco para hacer frente a sus compromisos, especialmente en el mercado africano.

Por estas horas visita Mar de Plata un supervisor de la empresa que ha venido charteando al buque frigorífico Libra y que ahora traerá al Aurora la primera semana de julio con Camerún como idéntico destino de la carga.

“Estamos preocupados porque no hay pescado. Ojalá aparezca en estos días y podamos completar las dos mil toneladas que reservamos para la industria local; la otra mitad se carga en Montevideo, donde están pescando más o menos bien”, subrayó Alejandro Hesse, quien con Alejandro Fernández Monteverde ofician de representantes en Mar del Plata.

Las descargas de variado costero se han reducido un 13% hasta el 1 de junio, según datos estadísticos de la propia Subsecretaría de Pesca, mientras que los de corvina, principal recurso de este conjunto íctico, mermaron un 18% en el mismo período.

Un porcentaje idéntico registra el pez palo, en tanto las descargas de rayas nep se redujeron un 25% y las de besugo un 14%. Los desembarques de especies como gatuzo, pescadilla y pez ángel marcan cierta estabilidad.