08/06/2022
Reunión de Comisión de Langostino, preludio de nuevas medidas

Establecer un límite de captura de 200 mil toneladas y que la población no se encuentre por debajo del 40% de la biomasa estimada en 2017, son los puntos destacados de la deliberación. Se expuso la deficiente cobertura de observadores en la flota fresquera y que el bycatch está compuesto en un 70% por juveniles.

Revista Puerto - Langostino - 02
Por Karina Fernández Fotos de archivo

Se realizó la reunión de Comisión de Langostino con una destacada actuación del INIDEP: hizo tres presentaciones, una resumiendo las temporadas 2020 y 2021 en base a datos de observadores y otra sobre el análisis de la serie temporal que va desde 2017 a 2022 de las campañas de marzo realizadas a bordo del buque Bogavante II. Finalmente, el grupo de evaluación de merluza presentó un informe sobre bycatch. Se estimó conveniente no superar las 200 mil toneladas y se estableció como un punto biológico no deseable que, una estimación de biomasa por debajo del 40% del valor estimado en 2017. Las estimaciones de bycatch han mostrado que se ha estado por debajo del 20% pero con una alta composición de juveniles, especialmente a partir del mes de septiembre y con presencia de merluza en estado de maduración en la última etapa de la temporada. La reunión de la que participó un amplio espectro del sector empresario, funcionarios de la Subsecretaría y solo dos consejeras provinciales, será seguramente el preludio de las futuras medidas de administración que se tomará para prever acciones ante una declinación en los rendimientos del recurso.

Al analizar las dos temporadas pasadas, desde el INIDEP, lo primero que remarcaron fue que la cobertura en los fresqueros sigue siendo deficiente, sobre todo si se tiene en cuenta que este estrato de flota es tan importante como el de congeladores.

Mostraron cómo fue cambiando la localización de las concentraciones en las últimas temporadas e indicando que, al ser un recurso tan dinámico, “es difícil predecir la posición de las mismas en la temporada venidera”.

Respecto de los rendimientos, informaron que en las temporadas 2020 y 2021 fueron muy parecidos, pero inferiores a los de la temporada de 2018. Pero pese a ello, lograron generar, por primera vez, una regresión lineal con datos de biomasa y desembarques producidos entre marzo y diciembre para la serie histórica 2017-2022 que permitiría estimar los desembarques en las temporadas venideras. Para 2022 se estimaron en 200 mil toneladas.

“Las 253 mil toneladas declaradas en la temporada 2018 sería el límite de la capacidad de carga del sistema con los niveles de esfuerzo pesquero conocidos, siendo una pesquería sostenible alrededor de las 200 mil toneladas si se lo maneja de manera responsable”, señalaron.

El manejo responsable implica tomar en cuenta las advertencias realizadas por los investigadores y en ese sentido, a partir del análisis de la campaña de marzo a bordo del buque Bogavante Segundo, señalaron que se presume que la temporada 2022 tendrá las mismas características que en 2021, pero que se evidenció que las biomasas y la numerosidad de individuos son significativamente inferiores a las estimadas en marzo de 2017. A ese respecto hicieron referencia a los cambios observados en la población, como consecuencia de los distintos niveles de esfuerzo pesquero.

“La población se encuentra por debajo del valor promedio entre 2017-2022 en cuanto a biomasa y numerosidad de individuos”, indicaron textualmente y agregaron que la numerosidad de ejemplares en cada campaña de marzo “no debería estar por debajo del 40% con respecto al promedio 2017-2022”. “Alcanzar esta situación sería llegar a un punto no deseable y de alta vulnerabilidad para mantener los desembarques y rendimientos en los últimos años”, advirtieron.

Los investigadores del INIDEP agradecieron el apoyo y compromiso de los trabajadores en el mar en todas las acciones de evaluación y por su parte, el sector empresario reconoció y felicitó los investigadores por los esfuerzos y los avances realizados. Luego llegó el turno del Programa de Bycatch.

Las investigadoras presentaron la evolución de la relación merluza langostino en las últimas dos temporadas y en el inicio de la presente en el sector norte. Tanto en 2020 como en 2021 el bycatch total fue del 16% y provino mayoritariamente del área de Veda Permanente para la Protección de Juveniles de Merluza. El bycatch estuvo compuesto en 68% por juveniles en 2020 y por un 70% en 2021, notándose un aumento importante a partir del mes de septiembre.

Desde mediados de septiembre hasta el cierre de la veda de pesca, las relaciones entre merluza y langostino aumentaron, los rendimientos de langostino se redujeron al mismo tiempo que se obtuvieron importantes valores de bycatch y “la presencia de juveniles fue importante con un porcentaje mayor al 70%”, señalaron.

“Además, en base a las muestras con estado de madurez obtenidas por los observadores se vio que el porcentaje de hembras activas aumentó considerablemente a partir del mes de septiembre, indicando que la merluza capturada se encontraba en estado de maduración”, advirtieron.

Para finalizar indicaron los valores de bycatch para el inicio de la temporada en 2022 en el sector norte, donde no superaron el 10% pero estuvo compuesto entre un 70 y un 92% de juveniles.

El impacto del esfuerzo pesquero, el porcentaje estimado como límite biológicamente aceptado de caída en el índice de biomasa establecido para medir las variables, el límite de captura establecido como un valor aceptable y el máximo estimado que puede superar la pesquería aquí presentados, serán datos claves en la generación de nuevas medidas de manejo preventivo ante un escenario de bajos rendimientos. El impacto biológico de la composición del bycatch de merluza debiera ser incluido si se abordase un manejo ecosistémico, pero se desconoce si está siendo contemplado.