29/07/2022
El circuito de reprocesamiento siente la falta de materia prima

Además de la poca oferta de merluza habitual por estos meses, las plantas en Mar del Plata sienten también la merma del variado costero, principalmente la corvina rubia. Tampoco llega mucho langostino desde la Patagonia. Caída en las descargas de hubbsi en Mar del Plata.

Revista Puerto - Mar del Plata - Plantas procesadoras de pescado - 02
Por Roberto Garrone

“Hay que pasar el invierno” dijo Álvaro Alsogaray en las vísperas de una de las tantas crisis económicas que tuvo Argentina a lo largo de su historia. El dicho le calza justo al contexto que atraviesa la industria pesquera marplatense atada al reprocesamiento de materia prima fresca.

Los días en que la mayoría de la flota fresquera de altura migra a aguas patagónicas para participar de la zafra de langostino dentro de la zona de veda de merluza y operar mayoritariamente desde puertos patagónicos, son los meses más duros de sobrellevar para un circuito cuya capacidad productiva supera, con holgura, la disponibilidad de materia prima a la que puede acceder.

“Lamentablemente, al igual que la gran mayoría de los colegas, estamos muy escasos de materia prima. Merluza hay muy poca. Solo una vez por semana se juntan algunos barcos y entran, pero hasta la semana siguiente nada. Variado nada de nada”, resumió Agustín Aicega, industrial de Frigosur y presidente de Cafrexport, ante la consulta de REVISTA PUERTO. “La corvina de la costa desapareció y en Lavalle, por suerte, cuando el clima lo permite, está saliendo”, completó.

Las descargas declaradas de merluza, hasta ayer, 27 de julio, contabilizaban 119.846 toneladas de acuerdo a datos aportados por la Subsecretaría de Pesca. La cifra representa un 5% menos en la comparación interanual con el año pasado.

Claro que al vincular las descargas de hubbsi por puerto, la situación se torna mucho más crítica, al menos en Mar del Plata, donde brota el principal polo productivo atado a su reprocesamiento.

La merluza del stock norte registró descargas en Mar del Plata que alcanzaron las 5.393 toneladas, un 60% menos que el año pasado. En relación al stock más importante, el efectivo al sur del paralelo de 41º Sur, en el puerto local también muestra una reducción de descargas. Para el mismo período analizado fueron 78.885 toneladas declaradas contra 86.320 toneladas del año pasado; una reducción del 9%.

El mal tiempo ha jugado también un rol importante en la disponibilidad o falta de merluza fresca. Antes del último período de mal tiempo, diez días atrás, entraron muchos barcos y se pudo disponer de mercadería.

“Recién hoy volvimos a tener pescado con la entrada del Júpiter II y el Ponte Coruxo, agrega Fernando Mellino, de Pesquera 27 de Noviembre, ubicada en Hernandarias 3380. Su personal viene de no trabajar el lunes, martes y miércoles pero seguramente tendrá una próxima semana completa ya que se suman nuevos barcos al muelle con bodega completa: en las últimas horas descargaron el Don Cayetano, Marcala I, Santa Bárbara, Mellino I, Ur Ertza y este viernes, se espera que lo haga el San Andrés Apóstol.

El precio de la merluza entera ha aumentado de manera lógica para esta época. Para frigorífico (exportación) se paga 150 pesos más IVA en muelle y para plaza (mercado interno), 220 pesos, a tono con la inflación: casi un 70% más que el año pasado.

“Estoy haciendo un poco para exportación porque pescado a precio de frigorífico se consigue poco y nada; tratan de vender lo que más puedan a plaza y a este precio de merluza entera, no da para exportar”, explica Mellino.

Mariolina Muzzio, de Muzzio Hermanos, coincide con Mellino. “Hoy con lo poco que hay y el precio al que la venden es imposible comprar”, dice. Su frigorífico, ubicado en Bermejo 1175,  tiene un acuerdo con el armador del Marcala para quedarse con una parte de la captura.  “Esa materia prima va todo a exportación. Es buenísimo el pescado; casi sin parásitos porque pesca bien al sur frente a Golfo de San Julián”, aporta Mariolina.

Más allá del problema para acceder a más merluza, asegura que vienen trabajando “muy bien” con otros recursos como corvina, que exportan entera, besugo y completan con filet de pescadilla que va a Brasil y también eviscerada y descamada con destino a Francia y a países africanos.

El 2022 trajo algunos cambios en Pampa Fish. El frigorífico que dirige Oscar Poletti dejó de hacer langostino propio y se limita a dar servicio para Iberconsa. “Hubo mucho menos volumen.  A esta altura del año pasado estábamos con 7 u 8 toneladas diarias y hoy apenas 3 toneladas”, precisa el empresario.

La decisión de no trabajar langostino fresco obedeció a problemas en la calidad del producto que llegaba a la planta desde Patagonia. “No llegaba bien y eso generó muchos conflictos con el armador por lo que decidimos desarmar esa línea”, reveló. Hoy en Pampa se enfocaron en la merluza empanada, valor agregado, y un poco de pescado entero: “Para hacer exportación de merluza pero con el tipo de cambio oficial vamos a pérdida”, remarcó.

Gustavo Tonello reprocesa casi exclusivamente rayas en su planta “El Corsario”, dentro de la jurisdicción del puerto. A partir de que se fueron los barcos al sur y los que quedaron empezaron con la corvina, asegura que fue casi nulo el acceso de condrictios a su línea de producción.

“Ahora los pocos merluceros van al magrú, así que hasta que no vuelvan del sur no espero novedades respecto a las rayas”, dice el empresario que en esta merma en la producción buscó alternativas para que sus obreros no queden en garantía. “Estuvimos haciendo reproceso de calamar y también corvina entera. Con eso más algo de raya, pueden superar el garantizado y llevarse algo más a sus casas”, aseguró.

Otros obreros no tienen la misma suerte. Raúl Soria, delegado en la pesquera “Sebastián Gaboto”, pyme de “El Marisco” que funciona en Vértiz 3171, asegura que la falta de merluza los tiene con muy poco trabajo. Cuenta que, después de los reclamos de abril del año pasado, pudieron sumar un par de adicionales que aumentaron la garantía por sobre lo que marca el convenio. “Igual, cuando hay poco trabajo el Convenio Pyme no ayuda mucho”, confiesa.

Sobre la situación en la pesquera, revela: “Hoy quedamos 62 compañeros en dos turnos y nos pagan un poquito por arriba del salario mínimo vital y móvil, que es una miseria”, dice el Delegado, para quien, no es que no haya merluza, “sino que los empresarios hacen su negocio y pescan otras especies“

Leandro Scampitelli, de Lucrino Mare, una planta que reprocesa calamar para mercado interno en Guanahani 3585, asegura que sigue trabajando en la producción de anillas por el stock que pudo hacer en los días de plena zafra, aunque reconoce la falta de materia prima. “Está todo muy tranquilo… Hace dos semanas que no hay merluza, el langostino también está muy escaso y no hay banquina”, explicó Leandro ante la consulta de este medio.