25/08/2022
“El langostino está, pero es de más difícil acceso”

Entrevistamos a los responsables del Programa Langostino. Nada indicaría que la temporada terminará antes, una adecuada protección de juveniles y reproductores genera presencia de langostino en todo el Mar Argentino y se estima que llegaremos a las 200 mil toneladas. Lo que preocupa es la continuidad de malas prácticas pesqueras.

Revista Puerto - INIDEP - Juan de la Garza Paula Moriondo y Emiliano Pisani con Revista Puerto

Juan de la Garza, Paula Moriondo Danovaro y Emiliano Pisani recibieron a Revista Puerto.

Por Karina Fernández Malena Nahum

Los responsables del Programa Langostino del INIDEP hablaron, en una entrevista realizada por este medio, sobre los cambios en la distribución del langostino a partir del aumento del esfuerzo pesquero, lo que explica la dispersión del recurso. Están convencidos de que el esfuerzo es el mayor regulador de la especie a partir del avance en los estudios de la pesquería que llevan más de veinte años. Desmienten que existan elementos para predecir un cierre anticipado de la temporada y estiman que se llegará a las 200 mil toneladas pronosticadas; incluso creen que podrían superarse al incluir en las evaluaciones el índice de descarte, una nueva variable que se incorporará a partir de las prácticas irresponsables a bordo.

REVISTA PUERTO: ¿Cuál es la situación del recurso, se produjo algún cambio?

PAULA MORIONDO DANOVARO: El recurso está igual que en los últimos años, está disperso, ya no sucede como ocurría históricamente que arrancaba en el sur y lo iban siguiendo hacia el norte. Con el ingreso de la flota fresquera y el aumento del esfuerzo pesquero, el langostino cambió su distribución, cambió su dinámica y hoy lo encontramos desparramado por toda el área de aguas nacionales. Se está pescando en muchas subáreas, el langostino está, pero es de más difícil acceso porque está muy disperso. Tampoco debemos olvidar que se ve mucha más merluza y solapa su distribución generando que se disperse y esté muy mezclado. No nos olvidemos que el año pasado dijimos que la población estaba a la baja, está un 27% por debajo de los promedios que hemos establecidos en estos últimos años, que es la serie de evaluación de marzo que nos permite comparar como va evolucionando la población. El año pasado, cuando hicieron el cierre en octubre, se permitió proteger a los reproductores y estamos viendo los resultados de esa reproducción. Ese método simple, como lo han llamado, a pesar de la complejidad del langostino nos está mostrando cómo está la población. Para este año habíamos calculado que la captura podría estar en 200 mil toneladas, con un margen de error del 20%. Si estamos dentro de las 180 mil toneladas, estamos dentro de lo que el modelo predijo.

JUAN DE LA GARZA: Si uno ve los desembarcos históricos mensuales, en agosto llegaban a las 30 mil toneladas en el pico, ahora tenemos en julio 40 mil toneladas, el año pasado se dieron 42 mil toneladas en julio. La presión que se le está metiendo es rápida, por estrategia se pesca en los lugares más cercanos posibles al puerto de desembarque. Los barcos que van a las subáreas más al sur son los barcos que van a descargar a Puerto Deseado y aprovechan la navegación para buscar y encuentran y pescan. Después siguen adonde está el grupo y trabajan ahí. Tuvimos el reporte de la subárea 15 con 3000 kilogramos hora, por ahora tienen un porcentaje de 24% de langostino chico, pero langostino hay.

RP: El langostino está disperso, pero a la vez se observa que hay pequeñas concentraciones que coinciden con los lugares donde se concentra la flota. ¿Tiene alguna consecuencia biológica esta forma de operar?

JDLG: No es lo mismo tener 120 barcos como había que 203 como ahora. El agotamiento es mucho más rápido y la tasa de escape es mucho menor. Este año a comparación con el año pasado están más dispersos, trabajan por grupos y se los ve aglutinados en hasta tres o cuatro sectores distintos.

RP: La presencia de langostino en el norte desde temprano se había visto en 2019, lo llamativo es que dura mucho tiempo. ¿Qué explicación encuentran?

PMD: Puede ser el resultado de las medidas de protección que se dieron sobre el paralelo 41 que deja vedada casi toda la etapa reproductiva. Con la marcación hemos visto que el langostino que encontraron en abril cuando arrancaron, hoy lo siguen encontrando, es decir que la concentración se está quedando ahí.

JDLG: También debemos pensar que entre los paralelos 42 y 43 frente a Península Valdés ahora se abrió, pero la zona pegada hacia al oeste está vedada y nunca se abrió. Esa es una zona de protección natural, el langostino si no lo tocás se queda ahí, viaja un poco hacia el norte y para el sur, pero se queda dando vueltas ahí y alimenta toda esa zona de pesca. Mientras están protegidas esas áreas se mantiene, ahora están abiertas las subáreas 4 y 5 donde están trabajando muy bien y son las mismas concentraciones que pertenece al grupo marcado.

RP: En 2020 se pescó mucho menos por cuestiones ajenas al recurso, pero el resultado fue que en 2021 hubo muy buenas capturas. ¿El aumento del esfuerzo aplicado el año pasado se puede traducir en un retraso del proceso madurativo como se vio en años anteriores?

PMD: No, porque el año pasado se cerró en octubre cuando antes se cerraba en noviembre, ese mes de protección permitió que el langostino entre a aguas provinciales a reproducirse y se vio un mayor porcentaje de reproductores en marzo. En la campaña de julio también encontramos lo que esperábamos respecto a los prerreclutas, que son el resultado de esa reproducción. En 2020 como se pescó menos mejoró la población, por eso ya hemos documentado que este recurso, más allá de que responde a características ambientales porque es una especie larval plantónica, reacciona rápidamente al esfuerzo. No hay cambios en el ambiente documentados tan importantes que justifiquen cambios tan rápidos como los que tiene el langostino. Creemos que el esfuerzo es el mayor regulador de la especie.

JDLG: En 2005 se pescaron 7.500 toneladas, se protegió todo el reclutamiento que había y en 2006 se pescaron 42.000 toneladas. Si se protege se produce ese brinco.

PMD: Cuando eso pasó, que decíamos que no había medida de protección que pudiera explicar el crecimiento, el estudio sobre el langostino recién empezaba. Ahora con los años de evaluación que tenemos sobre lo que ocurrió a partir de que se tomaron medidas de protección, resulta obvio que no es el ambiente el que regula sino la administración del recurso, eso fue lo que ayudó a que el langostino esté en los niveles en que está.

RP: ¿Entonces no estamos en manos de la naturaleza?

JDLG: Sí y no, el recurso está en manos de la naturaleza, la pesca está en manos de los humanos.

PMD: El langostino se distribuye y reproduce por todo el Mar Argentino, es muy improbable que un evento ambiental, salvo que fuera catastrófico en todo el mar, lleve a colapsar el recurso. Es difícil que un evento ambiental lleve al langostino a bajar de tal forma como ocurrió en 2005, de hecho, las personas que documentaron lo que iba a pasar en 2005, Carina Fischbach, Daniel Bertuche y Juan de la Garza, no hablaban de una catástrofe ambiental, hablaban de un esfuerzo pesquero en aumento y desmedido que iba a provocar la caída del langostino.

JDLG: En los informes veníamos avisando sobre el impacto del esfuerzo pesquero. En 2001 se despachó todo el mundo al langostino y en 2002 iban bajando las descargas y seguía aumentando el esfuerzo pesquero. Nosotros advertíamos: ojo que viene un problema.

PMD: Nadie documentaba ‘ojo que viene un cambio de temperatura’, se advertía que el esfuerzo estaba siendo demasiado para la población de langostino que teníamos en ese momento

JDLG: Hay que aclarar que en aquella época se pescaba los 12 meses, no se protegía la reproducción ni el crecimiento y se trabajaba en la provincia de Santa Cruz donde tenemos todos los juveniles. Cuando esos animales L4, L5 y L6 los transformamos en L1, L2 y L3, con el mismo número de individuos comenzaron a hacer muchas más toneladas.

PMD: Ese fue el cambio que se vio, porque no solamente aumentó el número de individuos sino las tallas, hoy con la misma cantidad de individuos tenemos mucho más volumen de captura porque aprendieron a pescar.

RP: Se habla de buenas prácticas porque los controles en muelles muestran langostino bien tratado y de buen tamaño. Pero, ¿refleja esto lo que pasa en altamar?

PMD: Arrancamos el año teniendo que hacer un llamado de atención a la gente. Se quejan de que no hay langostino, pero cuando lo tienen lo desperdician. Las empresas bajaron línea a sus capitanes para que pesquen con mayor responsabilidad porque estaban haciendo una pesca totalmente irresponsable, con mucho descarte por día por barco. Este año cuando calculemos cuánto se desembarca vamos a tener que calcular también cuánto tiraron y ahí sí vamos a pasar las 200 mil toneladas seguramente.

RP: Se incorporará el descarte como comenzó a hacerse con la merluza después de los noventa…

PMD: Exactamente, hubo mucho descarte en un momento, después trabajaron un poco más prolijo y ahora se empiezan a desesperar otra vez. Cuando hay mucho recurso es cuando más se descarta, se deja en pozo para hacer al otro día o se tira al agua. Si hay poco, pescan y procesan todo lo que pueden.

JDLG: Es una práctica que antes no ocurría, pero desde que empezó a haber abundancia se comenzó a ver, viene de muchos años. Hemos conocidos barcos que hasta el 50% de lo que pescaban lo tiraba al agua, pero antes eran uno o dos barcos los que hacían algo así, ahora son muchos barcos.

EMILIANO PISANI: Además los barcos hoy tienen otra capacidad de procesamiento, hay un cambio en la eficiencia que también repercute.

PMD: Ese es otro punto, cuando analizamos el esfuerzo pesquero incluimos el número de barcos y el número de días de operaciones, ahora estamos viendo cómo vamos a incluir este cambio en los análisis. Porque está muy bien que la flota se modernice, pero esos barcos pescan mucho más que los viejos con otra tecnología y capacidad de bodega.

RP: En estos días estuvo circulando una foto de la tripulación del barco ilegal José Américo festejando que hicieron 33 toneladas de producción en un día.

JDLG: Exacto; y eso que todavía no llegaron a las 60 toneladas de los fresqueros. Hay fresqueros que hacen 76 mil kilos por día y hemos tenido registros de hasta 90 mil kilos también en un fresquero y no era de los grandes. Esos son los que van en la punta…

PMD: Sí, pero hay muchos barcos que están haciendo entre 23 y 30 toneladas por día. Los barcos más prolijos hacen 12 o 13 toneladas por día, estos duplican la capacidad que tienen los buenos barcos históricos. Es difícil imaginar que 90 o 76 toneladas puedan llegar de manera correcta a tierra y no se produzca el famoso descarte en tierra. Quizás lo logran, pero parece muy difícil.

RP: ¿Este aumento en el poder de pesca es algo que se debe limitar?

PMD: Eso tiene más que ver con la equidad entre los actores de la pesca, deberán buscar la manera de lograr equidad. No es un tema nuestro mientras haya un buen manejo. En marzo veremos con este nivel de esfuerzo cómo está la población.

RP: ¿Mejoró la cobertura de observadores?

PMD: Sí, hemos logrado mejorar el reporte de observadores provinciales en aguas nacionales, antes no reportaban al INIDEP y ahora sí. Todavía no hemos podido alcanzar en todos, el nivel de calidad que se necesita para procesar bien los datos, pero por lo menos tenemos un observador en cada subárea y como los barcos están trabajando en grupos, los datos logran ser representativos.

RP: ¿La cobertura en los fresqueros mejoró?

JDLG: En los fresqueros tenemos muy poco. En los fresqueros grandes nos han dejado subir, el problema es con los fresqueros chicos, se han designado observadores en barcos menores de 30 metros, algunos han dicho que no y los que han aceptado ha sido porque participaron de prospecciones, pero los quieren bajar lo más rápido posible. Hemos tenido que negociar con el armador para que lo deje mínimo otra marea para tener más datos.

RP:  Por último, ¿hay algo que indique que la temporada será más corta?

PMD: Antes era más fácil determinarlo porque íbamos siguiendo el langostino, ahora es muy complicado porque el langostino está en todos lados, quizás encuentran una concentración muy importante en el paralelo 46 y pueden seguir pescando. Que se agote el langostino en una subárea no implica que haya terminado la temporada. Hablar de que se va a cortar la temporada como se hizo muy alegremente en otros medios no es responsable, parece que realmente hablan con Dios para saber qué va a pasar. Los desembarques vienen bien, estamos en 138 mil toneladas, no es para nada despreciable y todavía falta al menos un mes y medio de zafra o lo que considere la autoridad, más toda la zafra en Rawson. Creo que no hay mucho de qué quejarse más allá de la inequidad de cómo pesca cada uno de los actores.