11/08/2022
“Hoy Chubut es el modelo pesquero de Argentina”, afirmó Damián Santos

El ejecutivo del Grupo San Isidro que emplea a más de un millar de trabajadores analizó la coyuntura del sector. Advierte que la temporada de langostino en aguas nacionales pude ser mas corta. Negó la fractura y salida de CAPIP. Asegura que los mercados internacionales cayeron en precios y se deprimió el consumo.

Revista Puerto - Chubut - Damian Santos - General manager del Grupo San Isidro - 02
Por Nelson Saldivia

El general manager del Grupo San Isidro, Damián Santos, trazó un análisis de la situación actual de la industria pesquera advirtiendo por las complicaciones que genera el retraso cambiario y la caída de los precios en los mercados internacionales. Volvió a reclamar al parlamento de Chubut que avance en una nueva Ley de Pesca, al tiempo de poner en valor, como el esquema productivo de la provincia es el parámetro de la pesca argentina, aunque dijo que aún se deben corregir cuestiones como la eliminación de la violencia de las negociaciones salariales.

El Grupo San Isidro emplea a alrededor de 1.050 trabajadores en sus diferentes flotas y plantas de procesamiento. La compañía está compuesta actualmente por las empresas San Isidro, Riminimarr, Semaloma, La Escalerona y la más reciente adquisición fue Greciamar.

Santos negó su salida de CAPIP y abogó por un sector que trabaje en conjunto para que sea sostenible a largo plazo.

RP: Ya se pesca langostino en el Paralelo 42°. ¿Esto hacer presagiar una zafra nacional más acotada temporalmente?

DS: Sin dudas está es una temporada distinta a las anteriores en aguas nacionales. Desde julio ya estamos pescando muy al norte y anteriormente esto pasaba en octubre, después se corrió a septiembre y ahora el recurso se movió en julio. Si va a ser una temporada más corta o no, todos creeríamos que sí. También es cierto que donde se han cerrado subáreas es por abundancia de langostino chico, lo cual es una buena señal, ya que se podría volver a abrir cuando haya pasado un tiempo prudencial. La realidad es que a nivel de capturas estamos muy parecido a años anteriores habiendo abierto muchas más zonas, lo cual, eso no deja de encender una alarma.

RP: ¿Cómo valora las decisiones de administración de la Subsecretaría de Pesca de realizar continuos monitores con aperturas y cierres específicos?

DS: Respecto a las políticas de manejo que está implementando Nación, si uno lo mira en capturas anuales se han mantenido en niveles anteriores. Vemos que se encierran muchos barcos en una zona muy chica y eso incide en la presión del recurso y en la forma de pescar. Por eso, sería conveniente que además de mirar los valores finales de capturas se analicen otros factores. La pesquería de langostino es una pesquería joven. Vamos todos los actores aprendiendo año a año.

RP: Se perciben controles más exhaustivos en los puertos, con aplicaciones de sanciones que tienden a mejorar las prácticas de faena a bordo.

DS: El hombre es bueno, pero si lo controlan es mejor. Los que además de tener barcos en distintas flotas, tenemos plantas es una excelente noticia, porque el pescado está viniendo mucho mejor. Los cajones están viniendo con un peso que se puede trabajar, además, hay menos descarte. Celebramos que se intensifiquen los controles en puerto, pero decimos que hay que profesionalizar aún más esos controles porque tienen que ser con balanzas homologadas y una sistematización de los valores estadísticos que se toman.

RP: ¿La industria, en sus diferentes niveles, empieza a asimilar el concepto ‘calidad’?

DS: Hace quince años se internalizó el concepto de calidad en los barcos congeladores de a bordo lográndose un producto premium. Y en el resto de las flotas fresqueras se ha ido aprendiendo, después de haberse tirado langostino negro por melanosis o por los días que estaba en bodega adentro de un barco. Hemos aprendido que en el fresco se necesita igual o más calidad. Al no tener esa ventaja comparativa de los congeladores de congelarlo ni bien lo haces, obliga a cuidar mucho más al recurso. Vengo viendo que se viene trabajando muy bien en ese aspecto. El pescado que llega a la planta se está aprovechando, hay poco porcentaje de cola rota. Se va internalizando ese concepto de calidad, y esto es un proceso, no es de un año a otro.

RP: ¿Cómo observó la polémica generada por autoridades pesqueras chubutenses respecto a que se tomaron medidas que alentaban una fuga de langostino nacional a Mar del Plata?

DS: No tengo hoy nos números exactos, pero entiendo que se está yendo más langostino que otros años. Chubut viene sosteniendo que hay que buscar calidad porque en el mundo es requerido de esa manera. Después, sobre la controversia que agigantan grietas hay que superarlas. No se puede avalar los cortes de ruta para que no salgan camiones a Mar del Plata.

RP: ¿Qué opinión le genera la llegada de Sergio Massa a un superministerio que también controla Pesca?

DS: Considero que Pesca debe ser un Ministerio por la importancia que tiene la actividad. Soy respetuoso de las decisiones que toma el Ejecutivo y si cree que hay que unificar ministerios por la situación del país, acompañamos el proceso. La llegada de un nuevo ministro siempre genera expectativas, pero debemos plantear que tenemos un dólar muy atrasado y que nosotros venimos de una paritaria de casi el 70 por ciento, cuando el dólar aumentó un 20 por ciento. Si esta relación se mantiene en el tiempo, tal vez al año próximo, el negocio sea inviable.

RP: Massa anunció que combatirá la subfacturación y triangulación de los sectores exportadores.

DS: En el caso del sector pesquero por la rentabilidad baja que viene teniendo por los problemas de Covid, guerra de Rusia con Ucracia, inflación internacional, generalmente ingresan los dólares al país antes de exportar. Porque estamos continuamente pidiendo anticipos a nuestros clientes para poder trabajar. No es que tenemos un sobrestock de langostino para poder especular con el ingreso de divisas. Lo de la subfacturación no reniego que se tenga que estudiar. Tiene que ser abordado por alguien que realmente entienda de estos negocios. Muchas veces las necesidades financieras de las empresas hacen que aparezcan un montón de brokers que financian la actividad. Entonces, cuando se habla de una subfacturación o triangulación se debe entender cómo es la actividad real. Necesitamos recurrir a los brokers para financiamiento y obviamente los brokers van a estar alojados donde más les convenga.

RP: ¿En Chubut el sector se abroqueló, pero la CAPIP se fracturó?

DS: No hubo fractura. Hay intereses para que la CAPIP se fracture y lo he visto en tapas de diarios que se había ido Damián Santos, y son cosas que me sorprenden, porque nunca estuvo en evaluación. San Isidro no se fue. Dejamos la Presidencia, se cumplió un ciclo y quienes están ahora lo están haciendo muy bien. En la problemática con el STIA es muy difícil negociar bajo presión y con un clima de violencia. Los problemas de la cámara deben resolverse desde adentro. Hemos logrado trabajar en forma conjunta con la flota amarilla, la cámara empresaria de Comodoro, y otros sectores y eso es un paso enorme. Sí creo que debemos eliminar la violencia de las negociaciones salariales. Yo durante mi gestión fracasé en ese punto. He tenido que vivir un mes con un patrullero en la puerta de mi casa.

RP: La Legislatura frenó el tratamiento de una nueva Ley de Pesca, pero a su vez congeló una posible declaración de emergencia que habían planteado las empresas.

DS: Que no se trate ni siquiera el pedido del sector de declarar la emergencia pesquera en la provincia, me genera una preocupación. Lo he hablado con el Gobernador (Mariano Arcioni), con el Vicegobernador (Ricardo Sastre) y con el presidente de la Comisión de la Legislatura (Carlos Eliceche), y me preocupa que no se ponga énfasis en eso porque la situación es realmente preocupante. Sobre la ley se viene trabajando. Es difícil que el interés colectivo supere al individual. Chubut necesita una nueva ley de pesca. El esfuerzo de un sector unido merece una ley. La que rige hoy tiene artículos anticonstitucionales, otros impracticables. Se ha generado la idea que cualquier ley que salga va a estar viciada y no es así. Hay que conocer el trabajo que hay en las plantas, cómo trabaja la flota amarilla, pero la discusión queda en si se dan uno o dos permisos. Necesitamos una ley que tiene que darles un respaldo y seguridad jurídica a las inversiones.

RP: El contexto internacional coloca al comercio exterior de la pesca ante nuevas variables.

DS: El momento es malo y la perspectiva es peor. Estamos en el verano europeo y los precios han decaído muchísimo. Ha decaído el consumo signado por la inflación que azotó a los países europeo, y no tienen esa plata extra para salir a consumir nuestros productos. Los hoteles en Italia están llenos, pero no se consume langostino como antes. Sumado a eso, hay un miedo a una recesión muy importante y eso hace que no se quiera comprar para no quedarse con stock sin poder vender. Como agravante, los precios vienen cayendo semana a semana. El comprador compra lo mínimo. Si hubiésemos tenido esta situación a comienzo de temporada, la temporada no hubiera arrancado.

RP: ¿Se registra un cambio de conducta de consumo? ¿En vez de consumirse un producto premium entero, hay un crecimiento de consumo de cola en determinados nichos?

DS: Varió la ponderación. Los productos como cola, es mucho más fácil para gourmet, y hay una realidad que nos está pasando por arriba en cuando al cambio de los hábitos de consumo. Se opta más por productos de góndola que se calienta y está en la mesa. Se opta por productos sin desperdicios, y crece ese mercado de cola. El entero premium es de mayor valor, al estar la gente con menor poder adquisitivo, busca alternativas más baratas. El nicho del mercado de congelado a bordo se achicó y además no hay voluntad de pagarlo a la valoración que tiene el producto.

RP: En base a tu experiencia de varias décadas en la industria pesquera y la evolución de la actividad. ¿Chubut marca el camino por donde se debe ir?

DS: Sin lugar a dudas. Es por acá. Yo soy antigrieta y hasta soy bonaerense, pero el modelo Chubut es el modelo pesquero de Argentina. Esto no quiere decir que en Mar del Plata no haya buenas prácticas, porque las hay, pero como norma general en Chubut se aplican parámetros similares en toda la industria y en otros lugares del país no. El modelo pesquero de Chubut de buscar el mayor valor agregado, trabajar con gente más capacitada, todos registrados, y en cuanto a barcos, la flota de Rawson es la que más se modernizó. El modelo de la pesca industrial de Chubut ha tenido muchos avances, pero no es un modelo perfecto y hay que corregir cosas. Se ha conseguido una sinergia en todos los sectores, con la mayoría de los sindicatos hay negociaciones serías, con las autoridades se trabaja bien. Ya no hay grietas entre las empresas de CAPIP y flota amarilla o Comodoro. Esto ha sido una construcción de los últimos diez años. Lo que nos está faltando es erradicar la violencia en las negociaciones salariales para ser un modelo ejemplar para el resto del sector.