09/08/2022
“Los costeros somos los próximos a desaparecer”

Sebastián Agliano, Pascual Demetrio, José Luis Espada y Enrique Di Costanzo exponen los problemas que enfrenta la flota entre limitaciones de capturas, competencia desleal, regulaciones, falta de personal idóneo a bordo y aumento de costos. “En el último viaje perdí 1,5 millones de pesos”, dijo Demetrio.

Revista Puerto - Mar del Plata - Armadores Costeros - 02
Por Roberto Garrone Fotos Diego Izquierdo

Las capturas de variado costero muestran una merma global de 22%, por debajo de las 30 mil toneladas hasta la semana pasada, aunque algunos recursos puntuales marcan una caída más brusca. Por ejemplo, las descargas de corvina, el principal recurso que conforma el variado, se redujeron 33%.

Sebastián Agliano, Pascual Demetrio, José Luis Espada y Enrique Di Costanzo son armadores costeros y a quienes visitamos en la sede de la Asociación para conocer sus opiniones acerca de este fenómeno que hoy pone a la flota en una situación compleja y con un futuro plagado de incertidumbre.

Pascual Demetrio cuenta que navega desde que llegó de Malvinas, en 1982. Que viene de familia de pescadores como el resto de sus compañeros. Su padre bajó al agua hace noventa años, pero que hoy les dice a sus hijos que se alejen de la banquina, que busquen otros oficios.

“Esto es largo, no llegamos hasta acá por una medida puntual sino por una serie de decisiones que nos ponen la proa, entorpecen el trabajo, tomadas por gente que maneja o manejó la pesca mal”; dice Demetrio. “Se deben hacer medidas de posible cumplimiento y muchas veces no hay manera de cumplirlas”.

REVISTA PUERTO: ¿Como cuáles, por ejemplo?

JOSÉ LUIS ESPADA: Discutimos mucho con Gerpe y Bosch cuando aplicaron el porcentaje de bodega para condrictios. Antes éramos 60 barcos sobre el variado costero y hoy lo ves en la banquina, quedamos una docena y desde Mar del Plata operamos cuatro, pero seguimos con las restricciones. En Uruguay se pesca corvina negra, acá no, corvina rubia todo el año, acá no; allá gatuzo lo que quieran, acá, nos multan si nos pasamos. Quedamos el 6% de la flota, el resto se pintó de colorado y fue en busca de otras especies, y acá seguimos sin poder pescar

SEBASTIAN AGLIANO: Entre mayo y septiembre el variado desaparece de zonas costeras y hay que ir a buscarlo más afuera, donde hay más profundidad. Ahí te encontrás con algo de pez palo y condrictios y es imposible no pescarlo, viene en la red. Y en un lance quizás levantás 300 cajones y los traés y ya sabés que te van a multar. Asociados a la cámara somos 42, algunos de rada/ría y otros pintados de rojo, pero con las artes de pesca a variado costero con portones, quedamos pocos.

PASCUAL DEMETRIO: Arrastramos desde el sudeste de Mar del Plata hasta las afueras de Punta del Este. Supongamos que todos traemos 500 cajones de gatuzo. Todos pasados de lo permitido. ¿Me van a decir que esos cuatro barcos ponen en riesgo al recurso? No jodamos…

ENRIQUE DI CONSTANZO: No hay variado costero porque complican la operatoria y no se dan cuenta de que ese pescado nos sirve a todos. A los tripulantes que no ganan como deberían y cada vez cuesta más mantenerlos a bordo y a los trabajadores de tierra.

PD: Andá a ver las fábricas cómo están. Nosotros vamos porque llevamos el pescado. Hablo con la gente. Me preguntan, Pascual, cuando volvés a traer pescado que este mes no me alcanza para pagar la luz. Y yo pierdo plata cada vez que salgo a pescar.

Por momentos la charla pierde el hilo y se torna un poco caótica porque cada uno avanza en sus exposiciones y quien no refiere de costos, cuenta lo poco que vale el pescado, la competencia desleal de los gomones, la falta del mercado concentrador.

RP:  Imagino que habrán pedido flexibilizar las limitaciones para pescar condrictios cuando disminuye el esfuerzo pesquero al migrar la flota al langostino. ¿Qué dicen las autoridades, qué el INIDEP?

PD: Dicen que hay que seguir así. A Claudia Carozza (hoy directora Nacional de Investigaciones pero antes responsable del Proyecto Variado Costero) siempre le decimos lo mismo… que no sabe absolutamente nada.

SA: No hay informes que hablen de la merma del esfuerzo pesquero sobre el variado costero. Recién en los últimos tiempos han comenzado a vincular los estratos de flota. Los desembarques caen porque no hay quien lo pesque.

JLE: Pedimos que en esta época del año nos dejen pescar un poco más… seguimos con esas normas de restricciones que cuando la flota está; no hay ningún tipo de adaptación con la realidad.

SA: Lo he dicho muchas veces, el variado costero es como las prostitutas de la pesca. Todos los permisos tienen variado costero. Es preocupante porque cuando se resfríe el langostino vendrán todos para acá y tendremos a los barcos colorados pescando en la costa.

RP: Como pasó a fin de año con el besugo en la zona común de pesca.

PD:  Claro, por eso es que pedimos un orden. Sentido común y lógica. Hay un libro que se llama así, más de uno debería leerlo. Pescás langostino, pescás calamar, tenés que ir a pescar la merluza del cupo pero como todos están en esa y el pescado vale dos mangos, te vas a buscar el besugo que vale cuatro y en dos viajes lo hacen mierda y alcanzamos la captura máxima. Y la administración lo permite. Y nosotros qué pescamos… Por eso digo que somos los próximos a desaparecer. Ya está escrito. Mirá lo que es el muelle 10: no hay nadie.

RP: Ha surgido en la charla el tema de los gomones y los truckers. ¿Siguen funcionando bajo ningún control ni fiscalización?

EDC: Toda la carga impositiva y presión fiscal que tiene la flota costera no la tiene este sector. No estamos en contra de la pesca artesanal, sí de la comercial disfrazada de artesanal. Acá todos los tripulantes están en blanco, nos ajustamos a las normas de seguridad, a las inspecciones extraordinarias de Prefectura. Y es competencia desleal porque vendemos lo mismo y ellos lo pueden vender más barato. Nosotros perdemos plata.

PD: En la última marea del “Fides” tardamos 10 días: gastamos 21 mil litros de gas oil; el 43% de lo que facturás es combustible y el aceite, que una lata de 200 litros cuesta 180 mil pesos: Hielo: 12 mil pesos la tonelada, llevamos 15. Descarga: cada movimiento son 130 mangos, o sea 260; 1500 cajones. 390 lucas. Después tener que sacar hielo de la bodega, 4 cajones, lavar bodega, 15 cajones, limpieza de chupón, 6 cajones, mas lo que te afanan. Los víveres… para 10 días, 8 personas compramos 115 días de carne. 6 kilos de bronce para arreglar dos pastecas sale 240 mil pesos… la parte de los tripulantes… por 10 días en el agua, mínimamente deberían poder llevarse 100 mil pesos. Pero muchas veces no llegamos a eso con barcos de 1500 cajones. Ganan menos que el año pasado y eso provoca que cueste mucho encontrar marineros o maquinistas.

RP: ¿Por qué creen que llegaron a esta situación? ¿Es por falta de interés de parte de las autoridades, no hay respuestas para poder resolverlo, falta de conocimiento?

JLE: Las normas que aplicás mal quizás en ese momento no te afectan tanto, pero traen problemas a futuro. Eso pasa ahora. Nadie quiere resolver los problemas de fondo; que cada uno esté en lo suyo, pero no te metas en mi quinta. Acá falta previsibilidad y criterio.

EDC: La anchoíta del sur no se podía traer porque era grasosa, no sé qué, y sin embargo ahora la traen, y ya hay saladeros que tienen casi stock para todo el año. Y eso que arrancaron tarde y con pocos barcos, pero ya están abastecidos y lo que pueda pescar la flota valdrá menos.

PD: El año pasado nos pasó con el magrú. Perdí mi barco (Carmelo A) pescando magrú. Y no perdimos a toda la gente porque era un barcazo. Pero nos metieron a la flota de langostino en la misma zona donde pescábamos magrú. Por eso no quedó ni uno y después costó encontrarlo.

RP: Todas las especies del variado costero han bajado en estos primeros siete meses del año pero sobre todo la corvina. ¿Por qué fue tan mala la zafra?

PD: Estamos en un 40% menos de corvina, pescadilla no hay y el mal tiempo complicó a los barcos más chicos. A los cuatro frigoríficos que compraban corvina les cayó magrú y es más rentable congelar eso. Y cuando la pudimos pescar nosotros luchamos para llegar a los 150 pesos porque se la compran a los gomones o truckers a 90.

SA: Acá hay un Estado que tiene que controlar y dar trabajo y producción a distintos tipos de flotas y tenés a esos sectores compartiendo la misma torta. Vemos que se les da más posibilidades al que más tiene y no al que menos tiene. Ejemplos… En esta mesa tenés a dos armadores que perdieron sus barcos hace poco. Pascual el “Carmelo A” y Enrique el “Siempre San Salvador”. Los seguros de los barcos no cubren el 30% de lo que sale uno nuevo. Y ojo que aseguraban al máximo de la póliza. Para hacer un barco con un permiso costero como el que tenían, no hay normativa que prevea el siniestro. Olvidate tener prioridad en la construcción… Si no tienen una billetera grande no hacen un barco en ningún lado, pero dejás renovar barcos sin desguazarlos. Y los mandaron a otro puerto, sin permiso a pescar en Santa Cruz, Río Negro. Acá enfrente está el Madonna Di Giardini que está nuevo, impecable, pero hay que desguazarlo.

PD: Todas las autoridades creen que todos les mentimos pero acá vemos la realidad. Si no la quieren ver que no la vean. Quedan 17 costeros de los 60 que éramos. La Asociación de Boccanfuso ya desapareció y se afiliaron acá.

JLE: Tenés al mío, el “Nuevo Rumbo”, afuera, después esta el “Sueño Real”, “Fides Fe II”, “Don José”, pero nos ponen límite para traer cuatro pescados… y la gente pueda trabajar en tierra en lugar de recibir planes. Dennos la chance de trabajar más porque así nos estamos fundiendo. Uno lo dice y no te creen que venís perdiendo plata hace un tiempo. Por un cajón de pez palo, 38 kilos, pagaron 2400 pesos… El lenguado lo pagan 260 más IVA en muelle. Y en pescaderías lo venden a 1600 mangos.

RP: ¿Lo del mercado concentrador fue otra ficha del dominó que los llevó a esta situación?

SA: No tengas dudas… No hay un Estado que acompañe y premie la calidad y frescura del pescado. Suponé que salís y entrás con 500 cajones de chernia. Pero ese día vienen los de Monte Hermoso con 2 mil cajones. El que compra quiere que vos le vendas al mismo precio. Y los costos son totalmente distintos.

Eso corregía el mercado concentrador. Venía cualquiera y compraba por remate y se premiaba el mejor pescado. Todo se nivela para abajo. Nuestros padres laburaron acá. A veces convenía entrar con 300 cajones porque no había oferta y era como entrar con mil otro día.

JLE: La pescadilla chica la pagan 85 pesos, cajones de 31 kilos porque si traes más se aplasta y se rompe. Antes te compraban por cajón, ahora es por producción. Lo que está roto no lo pagan. 32 kilos en descarga, en la fábrica, son 29… la AFIP no te cree que tiraste 50 mil kilos en el año.

PD: Hoy un besugo de nasa vale lo mismo que uno de arrastre. No hay premios. Eso debería volver porque nos permitiría vender mejor y que nuestra gente gane mejor y se quiera quedar en la flota. Hoy salimos con lo que tenemos. Por eso pasan las cosas: el “Carmelo” se pierde con 5 kilómetros de viento y el “Siempre San Salvador”, con cero kilómetros de viento. Todo es un cóctel que ya explotó y no quieren verlo.