23/09/2022
Balance del langostino en Mar del Plata: más volumen y mejor calidad

La zafra se apaga y en el principal puerto pesquero del país las descargas del marisco aumentaron más de un 40% en relación al año pasado. Distintas miradas sobre un circuito productivo que gana terreno en la industria local.

Revista Puerto - Langostino en Mar del Plata - Planta de Ardapes - 02

Planta de Ardapes en Mar del Plata.

Por Roberto Garrone Fotos de archivo

El langostino fresco tuvo dos características principales esta temporada dentro de los eslabones de la industria pesquera marplatense vinculada a su proceso y reproceso en tierra. Más volumen, por encima de las 11 mil toneladas y aunque la opinión no es unánime, algunos consideran que de mayor calidad.

No solo la materia prima que llegó desde los puertos patagónicos a través de camiones, cuyos detalles resulta difícil de precisar, sino también encajonado en la bodega de barcos fresqueros de altura que por distintas circunstancias –Resolución 9 primero, FAP después– amarraron con mayor asiduidad en los muelles del puerto marplatense.

A partir de estos elementos distintivos, realizamos una ronda de consultas entre actores del circuito productivo marplatense que se vinculan con el marisco para conocer sus opiniones e impresiones de lo que dejó el trabajo cotidiano en estos meses de temporada de aguas nacionales.

Mariano Retrivi, de Buena Proa, no tiene presente el volumen exacto que reprocesó de langostino este año entre las plantas de Asudepez y Natusur, aunque cree que fue similar al del año pasado. Sí destaca una mejora en la calidad, que a su entender estará dada por un detalle: “Nuestros clientes, que en otros años nos compraban cola rota, al no haber esta temporada porque la flota trabajó mucho mejor, descubrieron que con una C1 obtenían muy buenos rendimientos. Priorizaron calidad por sobre el precio y eso nos abre una oportunidad importante a futuro”, remarcó el también presidente de ALFA.

Ardapez concluyó la temporada con un sabor agridulce. Pensaban reprocesar 800 toneladas en su nueva línea de producción que montaron en una de sus plantas frigoríficas sobre calle Vértiz, pero hasta la semana pasada en que finalizaron las tareas, sumaron 500 toneladas. “No pudimos abastecernos con más langostino y tuvimos altas y bajas en la calidad de la materia prima”, explicó Pedro Gordillo, CEO del Grupo Arbumasa.

Los 80 obreros que fueron incorporados bajo el convenio Pyme al inicio de la zafra tuvieron dos meses y medio de intensa actividad y al regir la eventualidad en la relación laboral, ya fueron dados de baja hasta la temporada 2023. “Es difícil saber lo que ocurrirá el año que viene con las condiciones en las que se encuentra el país”, reconoció el directivo.

De los 80 trabajadores que iniciaron el proceso, pocos lo terminaron. Desde la empresa reconocieron que hubo una alta rotación por deserciones y también registraron un alto nivel de ausentismo.

En Pesquera Veraz la producción de langostino fresco este año alcanzó los 35 mil cajones, un 30% menos que el año pasado.  “Por una cuestión de costos no pudimos hacer pelado y devenado como el año pasado, que lo hicimos desde enteros. Esta temporada procesamos cola en todas las plantas del Grupo porque era inviable sumarle valor”, reveló Federico Angeleri, directivo de la firma.

En Natusur, la conservera de la familia Pennisi, desde hace un par de años comenzaron a procesar langostino fresco con un plantel que varía entre los 100 y 130 operarios. “Trabajamos para Buena Proa, Newsan, Iberconsa y para nosotros mismos, un poco”, dice Alejandro Pennisi, quien pondera la calidad de la materia prima como un hecho distintivo de la zafra 2022. “No se tuvo que tirar ni un solo kilo. Llegó mercadería de todos lados y toda muy buena”, destaca.

Acostumbrado a los procesos previsibles que regalan, casi siempre las zafras de caballa o anchoíta, Pennisi confiesa que moverse sobre el langostino es de una improvisación absoluta. Que de no tener materia prima durante una semana, al otro día había langostino de cinco barcos juntos.

“Es difícil planificar, porque cambia algo y los barcos descargan en otros puertos o vienen todos a Mar del Plata… fue atípica desde ese lado, pero no me quejo: se pudo trabajar, la gente trabajó, incluso sábados a la tarde. Es algo que nos sirve a todos”, resumió.

Oscar Poletti vivió una temporada tranquila en Pampa Fish. El expresidente de Cafrexport este año no trabajó langostino. “El año pasado nos habíamos armado muy bien para encarar la temporada y tuvimos muchos problemas de calidad y reclamos con la falta de kilos en los cajones que llegaban del sur”, dijo el industrial, quien se mostró esperanzado en tener revancha el año próximo.

Iberconsa, en frigorífico Giorno, fue la que dio el puntapié inicial en el reproceso de langostino en tierra en Mar del Plata hace un par de años. Luego del conflicto salarial que paralizó la actividad un par de semanas, la temporada 2022 no fue la misma que lo que imaginaban los directivos.

“Trabajamos menos volumen de lo previsto pero el proceso de aprendizaje funcionó; incluso muchos trabajadores estuvieron por encima de los rendimientos esperados”, subrayó Juan Pablo Basavilbaso, CEO de la empresa en Argentina. “Es un proyecto que va caminando y requiere la paciencia de todos”.

La temporada que viene es una gran incógnita por las variables económicas del país pero desde la empresa apuestan a poder seguir sumando valor desde el frigorífico donde trabajan más de 100 personas. “Obviamente que tenemos un fin económico pero también hay un fin social. Podríamos haber enviado a Perú para hacer pelado y devenado pero decidimos apostar a la generación de trabajo local”; remarcó el directivo.