02/09/2022
Dos meses con el Angelescu parado: impericia o envejecimiento de materiales

El buque de investigación del INIDEP se rompió el 1 de julio y todavía no se saben las causas. En el desarme de la bomba de lubricación de los cojinetes de bancada descubrieron que una de las mangueras que inyecta aceite estaba cortada y otra, deformada. En el proceso de evaluación intervienen el INIDEP, la clasificadora del buque, el seguro, el astillero y la empresa que colocó los motores.

Revista Puerto - INIDEP - Reparaciones en el BIP Angelescu - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

A dos meses de producida la falla en la bomba de lubricación de los cojinetes de bancada del eje de propulsión del buque de investigación “Víctor Angelescu”, siguen sobrevolando dudas sobre si a la falla, cuyo origen todavía no distinguen, le siguió la impericia de quien estaba de guardia esa madrugada en la sala de máquinas, cuando sonaron las alarmas advirtiendo del problema que terminó con uno de los cojinetes deformados y barridos por la alta temperatura.

En cambio, en el INIDEP aseguran tener algunas certezas sobre el inconveniente mecánico mientras siguen con atención la evolución del desarme en el que interviene Talleres Carmona y es monitoreado, no solo por la Dirección de Armamentos y Buques, sino también por la certificadora del barco, el seguro, la fábrica de motores y el astillero que eligió dicha motorización para su construcción naval.

Con el correr de los días y con parte de las piezas desarmadas para evaluar el estado de los cojinetes centrales –tiene cuatro, dos centrales y dos laterales– aparecieron elementos deteriorados. Este medio pudo saber que cuando desarmaron el cojinete que se había deformado y barrido por la falta de lubricación, se descubrió que la manguera que debía inyectar el aceite estaba cortada y la del otro cojinete, deformada con una burbuja.

Ante esta situación, desde el INIDEP sometieron la manguera a un análisis de material cuyo resultado arrojó que estaba al límite de perder sus propiedades para tolerar la temperatura y presión a las que la somete la bomba.

“La bomba no falló, no hubo una falla humana y alguien deberá dar respuestas”, subrayó Alejandro Latte, el directo de Armamento y Buques del organismo, ante la consulta de REVISTA PUERTO. Por ahora es lo que se sabe: el cojinete dejó de recibir aceite porque se cortó la manguera. Ahora hay que determinar si eso es la causa o el efecto; lo de las mangueras es la causa por la cual se calentó o el efecto de haberse calentado.

El “Angelescu” es tripulado por oficiales de Prefectura, en puente y sala de máquinas. El gran interrogante que nadie despeja por ahora es cómo llegó a barrerse el cojinete si apagaron todos los dispositivos una vez que sonó la alarma aquella madrugada, volviendo de Montevideo.

La guardia de la sala de máquinas se compone de tres oficiales. Uno debería haber estado atento a los controles y detectado cuando hubo una caída de presión y luego el aumento de temperatura. “No pasó un instante como dicen. Mínimo estuvo más de veinte minutos sonando y no le dieron bolilla”, asegura un conductor naval al que consultó este periodista, quien recordó un antecedente reciente en un barco de investigación del INIDEP en el año 2020.

“Se cortó una manguera hidráulica del compenso del paso variable del Holmberg y hubo que recorrer las dos bombas”, detalla. Como ahora, en aquel momento a bordo estaban oficiales de la Prefectura. “Mil litros de aceite tiraron a la sentina y sonaron dos alarmas: baja presión y nivel de aceite del compenso. Jugaban póker arriba”, sentenció el trabajador.

Latte asegura que lo del “Angelescu” y el “Holmberg” no fueron casos parecidos. “Lo del Holmberg fue amarrado en muelle durante la pandemia”, diferencia el Director. Pero habría puntos en común: nadie atendió la alarma. “Cuando la alarma informó fueron y detuvieron la propulsión, de todos modos, el análisis formal de lo ocurrido lo solicitamos y espero me lo den los peritos. Se va a investigar en profundidad y serán ellos quienes formalmente y basados en pruebas objetivas y certificadas darán su veredicto”, reveló Latte.

Es que la rotura en el “Angelescu” es seguida de cerca por todos los actores intervinientes. Desde el INIDEP mandaron a hacer análisis de todos los componentes. En la bomba había aceite y quedó certificado que también estaba en el cárter lo que se perdió por la manguera rota.

Los dos cojinetes centrales se van a reparar en Carmona, lo mismo que cada uno de los extremos del eje, aunque en etapas distintas. No se pueden desarmar los cuatro en simultáneo porque obligaría a tener colgado el eje y se correría el riesgo de que se deforme.

En el INIDEP si bien reconocen que no es “normal” una falla como esta no quieren suposiciones sino datos concretos para revelar qué hizo levantar temperatura en la bomba. Si hubo un envejecimiento de los materiales, si había un protocolo para reemplazar las mangueras en determinado tiempo o es una eventualidad fuera de manual como la quema del generador.

Claro que después habrá que evaluar o habrá quien evalúe si la respuesta a la falla y al sonar de las alarmas estuvo a la altura de los requerimientos para evitar que la avería se agrave o se quedaron durmiendo en el camarote. Cuando se despeje esa incógnita también quedará claro quién pagará el arreglo.