27/09/2022
El “mágico” crecimiento de la acuicultura argentina

El Subsecretario de Pesca anunció ante la FAO en Roma que Argentina proyecta duplicar las exportaciones pesqueras a partir de la acuicultura. Consultado el Director del área confirmó que las cifras no se corresponden con las proyecciones de la estadística oficial, sino que se infiere que creceremos al ritmo mundial del sector.

Revista Puerto - Acuicultura - Director de Acuicultura Grillermo Abdala en Puerto Almanza

Guillermo Abdala, segundo desde la izquierda, en Puerto Almanza.

Por Karina Fernández

Desde hace años la acuicultura es, en boca de los funcionarios, la promesa de desarrollo de la pesca argentina, pero nunca llega. Si bien en el último año dos empresas han realizado inversiones en este campo, el proceso de crecimiento se vislumbra incipiente y no proyecta el impacto económico y social que anunció el Subsecretario de Pesca en Roma.

«Con la Acuicultura existe un complemento en la generación de proteínas acuáticas para consumo, así como una gran oportunidad para desarrollar más divisas, puestos de trabajo y alimentos de calidad. En conjunto podríamos hablar en pocos años de superar los 4.000 millones de dólares anuales y más de 150.000 puestos de trabajo directos e indirectos», afirmó el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Carlos Liberman, en la inauguración del 35° Período de Sesiones del Comité de Pesca de la FAO, que se celebró en Roma, Italia.

La cifra es escandalosamente alta, representa la duplicación de las exportaciones pesqueras y un incremento inimaginable en la generación de empleos para el sector de la acuicultura de al menos 149.700 empleos en unos años.

Los volúmenes de producción de la acuicultura en 2021 fueron de 3700 toneladas, un valor similar al de los últimos diez años. En 2013 y 2014 el volumen de exportación fue superior, llegando a las 4 mil toneladas, pero luego fue descendiendo hasta 2020 cuando se exportaron 2 mil toneladas. Esta caída se debe a una disminución sostenida en la producción de pacú, que pasó de 2 mil toneladas anuales a 900 toneladas; recién en 2021 tuvo una recuperación llegando a 1.200 toneladas.

En el resto de las especies, como la carpa o la tilapia, se observa también una baja en la producción, pero los volúmenes que se manejan son muy bajos: en ningún caso llegan a las 200 toneladas.

En el caso del mejillón se registra un crecimiento importante de la producción para los volúmenes que maneja Argentina. El año pasado se produjeron 68 toneladas, siendo el máximo valor de los últimos diez años. Ello puede deberse a la inversión que ha realizado la empresa Newsan en un proyecto de pequeña escala, que viene aumentando el número de longlines de forma gradual. Las expectativas de la empresa es llegar a 700 toneladas en los próximos años.

Pero la recuperación en 2021 de las producciones acuícolas se explica por el crecimiento que se dio en la producción de trucha, que pasó de 1.200 toneladas en 2013 a 2.200 toneladas en 2021, reemplazando las toneladas perdidas de pacú.

Newsan también ha intervenido en este campo al asociarse con Salmon Trout para potenciar el desarrollo de un proyecto de trucha arco iris en la Cuenca del Limay (provincias de Neuquén y Río Negro) que implicará una inversión de 22 millones de dólares para alcanzar en cinco años un volumen de 13.000 toneladas de producción y la generación gradual de 250 nuevos puestos de trabajo.

Otro proyecto que se está potenciando es el de Truchas Alicurá, en la provincia de Neuquén, con Pesquera San Isidro, que espera llegar a tener una producción de 1.500 toneladas de trucha pansai en los próximos años. Los proyectos de trucha de las pesqueras son las inversiones más importantes que se han dado en el sector acuícola en el último tiempo, pero las proyecciones de crecimiento distan mucho de las cifras presentadas por el Subsecretario.

Las estimaciones de la Dirección de Acuicultura para 2022 no tienen variación respecto de 2021 y las proyecciones para 2025 son de 25 mil toneladas, por lo que es considerada por las autoridades como la actividad con mayor potencial.

Consultamos al director de Acuicultura de la Subsecretaría de Pesca, Guillermo Abdala, para que nos explicara de donde surgen esas cifras anunciadas de 2 mil millones de dólares y 150.000 puestos de empleo, dado que la realidad de la acuicultura en la Argentina impide comprender cómo lograrán en pocos años llegar a esos índices.

REVISTA PUERTO: ¿Podría decirnos de donde surgen las cifras presentadas por el subsecretario Carlos Liberman en la reunión del Subcomité de Pesca de FAO?

GUILLERMO ABDALA: El camino por el cual proyectamos el crecimiento es el porcentaje a nivel global que representa este sector. La primera comparativa es en espejo a nivel global, si en el mundo representa el 54% y en Argentina representa 0,01%, creciendo a un ritmo a nivel local que se refleje a nivel mundial, podría generar un total de similares características. A los 2 mil millones de dólares que genera el sector pesquero se sumaría otro tanto de la actividad acuícola. Sencillamente porque si en el mundo representa más de la mitad de la mitad de las proteínas que se consumen y en Argentina solo el 0,01 %, creciendo a un ritmo comparativo con lo que sucede en el mundo, podríamos ir camino hacia eso.

REVISTA PUERTO: ¿Entonces se trata de números hipotéticos y no de proyecciones basadas en datos de producción de la estadística oficial?

GA: El número de 2021 dio 3.690 toneladas totales de especies de las provincias que informan, para nosotros ese número va en alza porque es muy complejo rastrear los cultivos y tomar las muestras debido a que no es como la pesca extractiva, que la podés cuantificar inmediatamente. Es que en datos concretos de producción…  la foto actual hay que contemplarla en función de lo que existe, lo que no implica que en dos meses se esté madurando un proyecto de inversión, que en mucho de los casos pueden llegar a madurar, como los cultivos de acuaponía.

RP: La diferencia entre lo que ustedes proyectan a partir de lo que sucede en el mundo y lo que realmente ocurre en la acuicultura argentina, es abismal:  están planteando una duplicación de las exportaciones en pocos años.

GA: Lo que ocurre es que, de alguna forma, el espejo de la producción mundial lo tenés que tomar como referencia en tu país porque es la vía por la cual vas transitando en el sector y proyectas la política productiva del país. Es el lugar que tiene tu sector, siempre podemos pensar en las proyecciones a nivel global porque si las proyecciones en el mundo representan más del 54% en nuestro país no hay ningún impedimento técnico por el cual no podríamos llegar a eso.

El Subsecretario de Pesca y el Director de Acuicultura consideran que la Argentina tendrá el desarrollo acuícola que tiene el mundo porque esa es la tendencia, aunque dicha tendencia haya comenzado hace décadas y en nuestro país no se haya desarrollado nunca. Las respuestas dejan en claro que el crecimiento exponencial de la acuicultura al que se refirió el Subsecretario de Pesca no se basan en datos sino en ilusiones, en las que se contemplan hasta las inquietudes de los potenciales productores como proyectos a concretar.

“Lleva tiempo; yo no puedo decir que será en dos, cuatro años o cuándo se llegará a ese número, quizás a mí me toque verlo desde otro lugar. Nosotros vemos que en el sector es posible, hay un montón de proyectos que están en estudio y eso forma parte de esta proyección”, señala Abdala, haciendo referencia especialmente al cultivo de pez limón sobre el que ha mostrado interés Food Partners.

La diferencia entre lo que ha ocurrido hasta hoy con la acuicultura y lo que ocurrirá según los funcionarios está dada por la previsibilidad que da la ley nacional para el sector promulgada en 2015 y el hecho de estar ellos decididos a trabajar para convertir a la acuicultura en un complemento de la actividad pesquera. Lo que queda claro, más allá de las buenas intenciones, es que el camino para duplicar las exportaciones pesqueras a partir del desarrollo acuícola es mucho más largo e incierto que el anunciado por el subsecretario Liberman.