19/09/2022
Grandes merluceros marplatenses migraron al sur

Se trata de los fresqueros “Marcala”, “Andrés Jorge” y “Ponte Coruxo”. Entre los tres suman casi 25 mil cajones. Descargan en Caleta Paula y Comodoro Rivadavia. Una parte minoritaria llega a Mar del Plata para su reproceso.

Revista Puerto - Mar del Plata - Merluza - BP Andres Jorge - 02
Por Roberto Garrone Fotos de archivo

Los fresqueros “Marcala”, “Andrés Jorge” y “Ponte Coruxo” copiaron la ruta de la flota colorada que opera sobre el langostino en aguas nacionales, y migraron hacia la Patagonia a descargar en los puertos de Caleta Paula y Comodoro Rivadavia.

El fenómeno ocurre desde hace más de un mes y repercute en la industria del reproceso en tierra de Mar del Plata ya que entre los tres suman casi 25 mil cajones, más de 800 toneladas por vuelta.

De acuerdo a lo manifestado por algunos industriales, parte de la captura llega a Mar del Plata para su reproceso, pero no la mayoría, que se vuelca al circuito productivo en Santa Cruz y Chubut. “No es cuota social, sino cuota pura de los barcos; les conviene por la cercanía a la zona de pesca”, refirió una fuente sindical.

“Se siente la menor oferta y esta semana para frigorífico nos pidieron 160 pesos más IVA por kilo, el precio nunca estuvo tan alto”, refirió Agustín Aicega, presidente de Cafrexport. A ese valor los números para exportar son muy finos.

“Las trabas sanitarias con Brasil fueron terribles este año; hubo cerca de cien camiones devueltos y eso representa pérdidas muy grandes para las empresas, que debieron pagar fletes marítimos que aumentaron astronómicamente”, completa Aicega.

Federico Angelleri, de Pesquera Veraz, reveló que hasta la semana pasada llevaban un 73% de lo pescado el año pasado. “Estimo que concluiremos el año muy bien, quizás mejor que en 2021”, precisó al tiempo que reconoció que parte de la merluza que trabajaron en el frigorífico de Mar del Plata llegó desde Patagonia.

Por ahora la salida de los grandes cajoneros del tablero local no ha generado ninguna reacción en sectores de la estiba ni tampoco en el SOIP, donde el impacto por su ausencia será mayor. El “Marcala” es de Di Bella y si bien ahora está en dique seco, en sus últimas mareas entregó el pescado en el sur.

El “Andrés Jorge” es de Antonio Baldino, y el Ponte Coruxo de Francisco Romano. Ninguno de los dos tienen vínculos directos con trabajadores en tierra, pero alimentaban a varias plantas y frigoríficos.

Sin estos tres barcos la oferta de merluza fresca se reduce aun más. En los muelles del puerto apelan a la memoria y anotan al “Mellino VI”, “San Andres Apóstol”, “Margot”, “Mellino I”, “Ur Ertza”, “Virgen María”, “Don Cayetano”, “San Jorge Mártir”, “Santa Bárbara”,  “Sirius II”,  “Marisco II”,  “Don Natalio”,  “Cabo Tres Puntas” y en esta última semana el “Promac” con sus 2.700 cajones.

Quienes se vuelcan al mercado interno reconocen que el acceso a la materia prima fue igual o un poco mejor que el año pasado y que se pagó entre 230 y 250 pesos por kilo. “No fue un invierno tan duro como otros; me parece que nos estamos acostumbrando un poquito en el mercado interno, aunque la situación económica afecta las ventas”, dijo Fernando Mellino, de Pesquera 27 de Noviembre.

Los datos oficiales que reflejan las descargas de las principales especies no parecen reflejar todavía este fenómeno. Hasta el 7 de septiembre pasado las descargas de merluza del efectivo al sur del paralelo de 41º Sur contabilizaban un total de 105.641 toneladas en Mar del Plata, un 4% menos que lo registrado el año pasado.

Este movimiento de fichas sí parece reflejarse en los desembarques de merluza en puertos patagónicos. Comodoro hasta el 7 de septiembre sumaba 13.882 toneladas y ya superó las que había recibido en todo el año pasado, que fueron 11.858 toneladas, un incremento del 53%.

En Santa Cruz el puerto que más creció en descargas de merluza fue Deseado; las 8.744 toneladas representan un 90% por encima de las desembarcadas el año pasado. Con mayor volumen, Caleta Paula suma 17 mil toneladas, que representan un 10% más que en 2021.