26/09/2022
Los motivos que llevaron al “Marcala I” para el sur

Acceso más rápido a zona de pesca, compromiso con una planta de Santa Cruz, pero también problemas para encontrar amarre en muelle del puerto marplatense y demoras en la provisión de cajones, según contó Lucas La Bella, armador del fresquero de 7.200 cajones que operó en Caleta Paula.

Revista Puerto - Santa Cruz - BP Marcala I - 02

Lucas La Bella tiene 28 años y hace poco menos de dos que es el armador del “Marcala I”, el fresquero de 59 metros de eslora y capacidad para almacenar 7.200 cajones por viaje. Pese a su juventud, hace diez años que camina los muelles. Hasta que adquirieron el barco, la familia compraba pescado fresco para alimentar a Planta Mía, donde cortan el pescado.

El “Marcala I” es uno de los tres barcos que migraron al sur para operar desde puertos patagónicos como el “Andrés Jorge” y el “Ponte Coruxo”, este último desde Comodoro Rivadavia y los otros dos desde Caleta Paula, Santa Cruz.

“La primera marea la hicimos en agosto. Allá el pescado estaba más cerca y mi amigo Diego D’Alessio que tiene una planta (Patagonia Fish) no estaba recibiendo mucho pescado. Decidimos ir a darle una mano y la verdad es que se trabaja muy bien”, dice el armador en diálogo con REVISTA PUERTO.

Hay más motivos por los cuales enfilaron para el sur más allá de una zona de pesca a 20 horas de viaje cuando desde Mar del Plata demoraban 3 días en llegar. Las mareas en el sur se completan en cinco días cuando desde el puerto local demoraban entre 8 y 10 días.

“No renegamos tanto como acá (por Mar del Plata)”, dice La Bella. “Siempre había problemas para amarrar por la falta de espacio y para armar los cajones. Coomarpes no es rápido para reponer y perdíamos tiempo en muelle cuando deberíamos estar pescando”, remarcó.

Los tres barcos eran atendidos por la cooperativa en materia de cajones. “Allá no hay problemas, no sé de donde los sacan pero siempre hay disponibilidad y arman más rápido”, revela el armador. “El precio del pescado es menor al que se paga en Mar del Plata, pero sirve porque demoramos menos en completar marea”, reconoció.

Desde la cooperativa rechazaron esos argumentos.  “Para nada tuvimos ese problema. Si estamos con 60% de la flota en el sur pescando langostino. Cajones teníamos de sobra”, marcó Rubén Burkhard, el gerente de Coomarpes.

La falta de muelle para el “Marcala I” generó que tras una vuelta de pescar le den giro hacia la Escollera Norte. “Ahí es un problema tras otro porque es incómodo para descargar, la estiba tiene que correr los guinches para que no toquen los cables, transitar por la Escollera, el tránsito hasta las fábricas…”

El “Andrés Jorge” también entrega pescado para D’Alessio y para Franco Massari, quien habilitó un frigorífico en San Antonio Oeste. “Nosotros enviamos 1.200 cajones de cada marea a Mar del Plata para que trabaje “Mía”. Nunca les faltó pescado en este tiempo que operamos desde Caleta”; subraya La Bella.

Ahora el barco está en dique seco para renovar certificados y no tiene fecha exacta en que recuperará operatividad. “No sé si volveremos al sur porque en noviembre el pescado se da más al norte, pero es una posibilidad que no descartamos a futuro”, consideró el armador.