15/11/2022
Exploración offshore en la Cuenca Malvinas

Avanzan en la elaboración del estudio de impacto ambiental y en ese contexto se realizó ayer un taller interactivo. Se confirmó que comenzarían en octubre de 2023. En función de la pesca se basan en información secundaria y no hay análisis completos de impactos acumulativos y sinérgicos.

Revista Puerto - Exploracion offshore - Cuenca Malvinas - 02

Cuando la justicia mantiene frenada la exploración offshore en la Cuenca Norte, avanza la realización del estudio de impacto ambiental para la cuenca Malvinas Sur, ubicada a 168 kilómetros de la costa de Río Grande y a 47 kilómetros de Tierra del Fuego, donde se busca prospectar 14.770 kilómetros cuadrados. La actividad sísmica en el área tendrá una duración de seis a ocho meses, comenzando en octubre de 2023 y finalizando en junio de 2024. Las petroleras que han ganado la licitación en 2019 para las áreas a prospectar son Total Austral en la parcela MLO 123 y la parcela MLO se divide entre ENVI; MITSUI y TECPETROL.

En el día de ayer se realizó un taller interactivo en el que la empresa NOPEC, contratada por las petroleras para la realización de la exploración sísmica en las áreas MLO 123 y MLO 124, hizo una presentación de sus antecedentes, realizó una descripción muy positiva de las actividades que llevarán a cabo y contestó preguntas de los participantes convocados.

Los representantes de la firma dedicada a la adquisición y procesamiento de datos para la industria energética sostuvieron que tienen el más alto compromiso no solo con la normativa local sino con las normas internacionales. En cuanto al efecto de las prospecciones sísmicas, señaló Francisco Colina que no es una actividad “invasiva” y que el volumen de sonido que proyectan puede compararse con el de “una lavadora a presión”.

Informaron que el estudio de impacto ambiental que están llevando a cabo comenzó hace más de un año y que busca proporcionar una “base independiente, objetiva y técnica sobre los impactos” que incluya líneas de base ambiental y socio-económica y una evaluación de impactos potenciales en el contexto ambiental, social, de salud y seguridad. También presentaron una serie de medidas de mitigación ligadas exclusivamente a la preservación de aves y mamíferos.

Si bien se hizo referencia a la creación de un programa especial para consultas del sector marítimo y pesquero, las preguntas que hicieron representantes del sector privado de la pesca no obtuvieron una respuesta satisfactoria.

Para empezar, tal como ocurrió con otros proyectos como el de la Cuenca Norte, la información de base que se utilizó para el estudio de impacto ambiental es indirecta, es decir se basa en bibliografía y no en estudios o campañas en el área a prospectar. Esto lo confirmó Mariano Miculicich de NOPEC. “No está previsto para Argentina la utilización de información primaria”, dijo.

Por otra parte, Sofía Wöhler, de la Consultora Resilience, preguntó sobre los impactos acumulativos y sinérgicos de la actividad y en relación puntualmente con el área MLO 122, área contigua sobre la que estaría operando la petrolera británica Tullow en el mismo tiempo que NOPEC. También requirió información sobre las garantías de sustentabilidad del proyecto.

“Respecto de los impactos acumulativos, lo que se viene analizando con el Ministerio de Ambiente es un criterio ambiental y temporal, siguiendo un cronograma para analizar el solapamiento para establecer la separación mínima, ahora los impactos acumulativos relacionados a otras etapas o actividades ya le competen al Ministerio de Ambiente y a las partes interesadas. Es un proceso que se viene realizando hace tiempo, pero lleva mucho análisis e información que no siempre se tiene disponible”, indicó Miculicich.

La directora para Latinoamérica de NOPEC, Monica Drotleff, solicitó la palabra en esta instancia para indicar que ya han pasado por varias instancias ante el Ministerio de Ambiente y que esperan entrar en la etapa final y anticipó que toda la información recolectada será volcada en el documento que próximamente se entregará a las autoridades.

El proceso de elaboración del EsIA para la llamada Cuenca Malvinas Sur parece estar recorriendo el mismo camino que el trazado por las petroleras Equinor e YPF en la Cuenca Norte. Todavía queda pendiente para los próximos meses la audiencia pública y la presentación de dicho informe ante las autoridades del Ministerio de Ambiente, que está prevista para noviembre de este año. Si la presentación se realiza en los mismos términos, todo hace prever que también este proyecto terminará judicializado.