14/11/2022
Obreros del pescado: no hubo acuerdo y tampoco habrá paro del SOIP

El viernes fracasaron todos los intentos por llegar a un acuerdo en el reajuste del segundo tramo de la paritaria. CaIPA se mantuvo firme en otorgar lo mismo que a los marineros y el gremio puede adelantar todo para 2022. Hoy habría asambleas permanentes pero la patronal prometió nueva oferta.

Revista Puerto - Mar del Plata - Asamblea en el SOIP - 02

Apostando a que este lunes las negociaciones arriben a buen puerto y haya acuerdo con CaIPA, en el Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP) desactivaron la medida de fuerza prevista para ese día a la espera de una nueva oferta que llegaría en horas de la mañana.

Es lo que se pudo saber de una negociación silenciosa. Hasta el viernes las partes no se habían podido poner de acuerdo. Contrario a lo que sucedió entre la Cámara de Armadores, el SiMaPe y el SOMU que lograron sellar un acuerdo, aceptando los términos de la oferta, aunque planteando objeciones que no implican una medida de fuerza (ver nota aparte).

Rubricado el 60% en cuatro cuotas, con un 20% retroactivo a septiembre, dos cuotas de 15% en octubre y noviembre y un 10% en enero de 2023 para los marineros, en el gremio del pescado pensaron una nueva estrategia, negociar un tramo más corto, septiembre a noviembre, y lograr casi el mismo nivel de recomposición salarial.

Pero se encontraron con la firme negativa de la patronal, que sostuvo la misma oferta presentada para los marineros. En el sector industrial entienden que ese porcentaje, que terminaría redondeando un 110% de actualización, a valores de febrero 2022, supera el nivel inflacionario esperado.

Las horas del viernes fueron pasando sin que hubiese avances mientras en la sede sindical el Cuerpo de Delegado pasaba las horas entre mates y expectativas. El día terminó con la chance de que las empresas analizarían adelantar el último 10% de enero para el mes de diciembre.

La anticipada decisión de Cristina Ledesma, de una medida de fuerza para el lunes si el viernes no firmaba, quedó envuelta en una nebulosa. El sábado los trabajadores esperaban alguna instrucción de cara a lo que sucedería el lunes, pero nunca llegó ni siquiera a través de los Delegados.

Pasado el mediodía del sábado el paro ya había mutado a “asambleas permanentes en los lugares de trabajo”. Eso y hacer nada era casi lo mismo. Entre la presión de las empresas por trabajar el pescado fresco y la necesidad de los operarios de sumar horas de producción para incrementar la quincena, las “asambleas” se desdibujaron.

“Desde la empresa recién nos informaron que la cámara hará una nueva oferta temprano para acordar. Se levanta la asamblea”, confió un obrero registrado bajo convenio ante la consulta de este medio.

El contexto de las negociaciones marca uno de los picos más altos de productividad en el año, con toda la flota fresquera operativa tras el regreso de la zafra de langostino en aguas nacionales, barcos intentando pescar la cuota de merluza que no devolvieron y otros sumando las toneladas que recibieron del Fondo de Reasignación.

“El 10% en enero o diciembre no cambia mucho. Y la verdad que perder uno o dos días por eso no vale la pena porque nos descuentan todo. Perdemos los efectivos; en las otras cooperativas seguro trabajan”, confió una envasadora de una empresa integrada.

Veremos si este lunes hay nueva oferta que permita el acuerdo. La negociación del segundo tramo deja como balance una oferta patronal que ni el SOIP esperaba y la evidencia de una debilidad sindical para cristalizar alguna de las tantas medidas de fuerza que anunció en la última semana.