22/11/2022
Se aprobó reformulación para la construcción de cuatro barcos

En la última reunión del Consejo Federal Pesquero se dio de baja el permiso de seis barcos para la incorporación de otros cuatro a construir, tres similares al Espartano y uno de iguales características que el Niño Jesús de Praga, modernas embarcaciones botadas en los últimos dos años.

Revista Puerto - BP Espartano - 02

De rojo o amarillo, el Espartano muestra su competitividad y eficiencia en variadas condiciones de operación.

Por Karina Fernández Fotos de archivo

Muchas idas y vueltas tuvo la reformulación que diera vida a estos cuatro buques que se incorporarán a la matrícula una vez que sean construidos en el Astillero Contessi. La resistencia, que residía en la capacidad de bodega que debían tener tres de ellos, no contó con fundamentos legales pero se terminó imponiendo y los barcos sufrieron una reducción en el cubicaje de bodega. Se trata de una situación nunca vista en las actas del Consejo Federal Pesquero que no tuvo su correspondiente explicación. De los seis buques que dieron vida a los cuatro a construir solo dos deberán ser desguazados indefectiblemente por añosos, mientras que tres de ellos, construidos en los últimos nueve años, contarán con un tiempo para conseguir un nuevo permiso y otro sufrió un cambio en la autorización de captura.

Las firmas Cabo Vírgenes, Pesca Ecoprom y Es Posible solicitaron la reformulación de los proyectos pesqueros de los buques Santa Ángela; Don Giuliano; El Malo I, Perla Negra, Natale y Enrique F con el objeto de transformarlos en cuatro buques a construir en astilleros nacionales, que se incorporarán a la matrícula nacional.

Para dar vida a estos nuevos buques, tres de ellos (Prototipo AC 20) de iguales características que al Espartano, un fresquero de 20 metros botado en 2020 en Astillero Contessi y uno de similares características al barco Niño Jesús de Praga (Prototipo AC42) de 27 metros de eslora y 244 metros cúbicos de bodega, se darán de baja los permisos de los costeros de Rawson Don Giuliano, Malo I y el Perla Negra de entre 15 y 17 metros; el fresquero Enrique F de 17 metros; los fresqueros Natale de 19,54 metros y Santa Ángela de 57,3 metros.

En conjunto, este grupo de barcos reúne autorizaciones de captura por 2.784 toneladas para todas las especies no sometidas a cuotificación; 893 toneladas de langostino y 532 toneladas para todas las especies con exclusión de langostino y no cuotificadas.

El Consejo, luego de analizar la información, otorgó para uno de los prototipos AC 20 una autorización de captura de 1.100 toneladas; para los otros dos 950 toneladas de especies no cuotificadas y para uno de ellos se sumaron 240 toneladas de no cuotificadas con exclusión de langostino; para el prototipo 42 AC se le otorgó un permiso de langostino de 893 toneladas.

El proyecto pesquero presentado también incluía la solicitud por parte de las empresas de modificar el permiso del Don Giuliano, que habiendo puesto a disposición las 1.100 toneladas recibidas en diferentes reformulaciones, había quedado sin posibilidades de capturar especies no cuotificadas. Las empresas solicitaron 300 toneladas, pero se entendió que le correspondían 292 toneladas para especies no cuotificadas con excepción del langostino.

La reformulación no genera una reducción del esfuerzo pesquero en volumen de captura, siendo equiparable lo que se dio de baja con lo que se habilitó, pero además el hecho de que se decidiera construir cuatro buques en Argentina fue determinante para lograr la autorización del Consejo. Claro que cambiará el poder de pesca de unos barcos y otros, como ha ocurrido en cada reformulación, situación que el INIDEP comienza a analizar para incluir en sus informes.

“Evaluada la petición de las interesadas y analizado el informe de la Autoridad de Aplicación, teniendo en cuenta además que todos los buques a incorporar a la matrícula nacional serán construidos en astilleros nacionales, el CFP considera que la misma puede prosperar”, señalaron los consejeros en el Acta 33.

Lo curioso de esta reformulación es que se ha incluido una limitante en los metros cúbicos de bodega para los prototipos AC 20, estableciéndose que deberá tener un volumen máximo de 115 metros cúbicos, esto es 15 metros cúbicos menos de los previstos en el proyecto original, copia del buque Espartano. Más extraño aún es el hecho de que no media ninguna explicación por parte de las autoridades sobre el motivo por el cual se incorporó esta limitación (ver Espartano, un pequeño gran barco, la botadura 133 en Contessi).

Por último, se atendió la solicitud de modificación de la eslora en poco más de un metro y bodega en 33 metros cúbicos para el buque Sofía B que habían realizado las empresas y se aprobó sin objeciones.

No todos los barcos que cedieron su permiso tendrán como destino el desguace, dado que se ha otorgado la posibilidad de que dentro de 180 días los barcos El Malo I, construido en 2003, al igual que el Enrique F y el Perla Negra, construidos en 2009, obtengan una nueva autorización de captura. En cambio, el Santa Ángela, de 1956, deberá ir a desguace y lo mismo ocurrirá con el Natale, construido en 1976; pero en este caso una vez que se materialice la nueva autorización de captura para el Don Giuliano.