18/11/2022
SOIP acuerda con la conserva y logra otro 110% en diez meses

La Cámara Argentina de Industriales del Pescado y el SOIP acordaron el reajuste para los efectivos y temporarios del Convenio Colectivo 171/75. El mismo 60% que había acordado con CaIPA pero se paga en tres cuotas consecutivas del 20% en octubre, noviembre y diciembre. Todo como sumas no remunerativas.

Revista Puerto - Mar del Plata - SOIP - Conserva - 02

El Sindicato Obrero de la Industria del Pescado (SOIP) terminó de cerrar la paritaria que faltaba en este 2022. Luego de acordar con la rama del pescado fresco la semana pasada, ahora concluyó la negociación en la rama de la conserva y el salado.

El gremio acordó con la Cámara Argentina de Industriales del Pescado replicar el acta firmada con CaIPA días atrás: 60% de reajuste como suma no remunerativa aunque, a diferencia del fresco, acá no hay retroactivo a septiembre sino que se abonan tres cuotas consecutivas del 20% en octubre, noviembre y diciembre.

Las partes arrastraban un 50% de actualización en la primera parte del año que se abonó de manera desdoblada, también como suma no remunerativa. Con este reajuste adicional las empresas conserveras pagarán un 110% en menos de un año para todas las categorías del convenio colectivo 161/75 que agrupa a efectivos y temporarios.

A diferencia del año pasado en que las capturas de las principales especies pelágicas que reprocesa la industria, como magrú y anchoíta, habían sido escasas, esta temporada la abundancia mejoró y las fábricas dispusieron de materia prima durante toda la zafra, lo que permitió no solo incrementar la producción sino también congelar, sobre todo caballa, para la baja temporada.

Hasta el 15 de noviembre los desembarques de anchoíta del stock al norte del 39° S alcanzaron las 7736 toneladas. En todo el año pasado se declararon descargas por 5572 toneladas. También evidencia un aumento significativo los desembarques de caballa. De las 4324 toneladas que aportó la flota del año pasado, este año alcanzaron las 13.387 toneladas.

El otro dato diferencial con la rama del fresco es que toda la producción de la industria conservera se comercializa en el mercado interno y pueden trasladar parte del incremento de los costos laborales al precio del producto final.

Desde ambos sectores, gremial y patronal, destacaron el alcance del acuerdo logrado que permitirá mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores en tiempos en que la creciente inflación genera una merma continua en el poder adquisitivo.

Finalizada la temporada de magrú en la flota fresquera de altura, las fábricas comienzan a disponer de materia prima fresca con el aporte que realizan las lanchas de la banquina chica. Desde Coomarpes aseguran que las conserveras están comprando a razón de 130 pesos el kilo.