23/12/2022
Extraña reformulación de permiso, la frutilla de fin de año

La que se aprobó no transfiere autorizaciones de captura, sino que resuelve como si fuera parte de un mismo tema las dimensiones de un barco que no se corresponden con el proyecto aprobado. Otra vez primó la discrecionalidad sobre la norma.

Revista Puerto - Mar del Plata - BP Jose Luciano - 02
Por Karina Fernández

Muy extraña fue la reformulación aprobada la semana pasada en el Consejo Federal Pesquero. No transfirieron cupos ni autorizaciones de captura, al menos no figura en el texto del acta una cifra ni especies concretas, pero se utilizó este mecanismo para aprobar las dimensiones del barco José Luciano que no cumple con las aprobadas originalmente por este mismo Consejo. Una vez más la violación de la legislación vigente deja la puerta abierta para que cualquiera se considere con derecho a actuar por fuera de las normas y se siguen generando situaciones de gran injusticia entre unos administrados y otros, dependiendo de la simpatía que gocen o no de la autoridad.

La construcción del buque José Luciano se aprobó en el Acta 17 de 2019 y se establecieron las dimensiones del entonces Prototipo AC 29 de similares características de su barco cedente Franca: máximo de 179 metros cúbicos de bodega y 501 kilovatios de potencia de motor. Bajo esas condiciones se aprobó la reformulación que incluyó la autorización de captura de 2.263 toneladas anuales de todas las especies con exclusión de las especies sometidas al Régimen de CITC y de langostino, y 427 toneladas anuales de todas las especies con exclusión de las especies sometidas al Régimen de CITC.

En el Acta 14 de 2021 se autorizó el reemplazo del Prototipo AC 29 por el Prototipo AC 26 que “no implica un aumento del esfuerzo pesquero como tampoco una modificación de las características esenciales aprobadas oportunamente por el CFP en el Acta 17/2019 (máximo de 179 metros cúbicos de bodega y 501 kilovatios de potencia de motor)”, se indica en el acta.

Pero en la última acta del Consejo, se tomó conocimiento de que el Prototipo AC26 que se transformó en el José Luciano no cumple con las dimensiones aprobadas originalmente, dado que tiene, según consta en actas, una capacidad de bodega de 240 metros cúbicos y una potencia instalada de motor de 675 kilovatios.

Intentando subsanar esta situación irregular la empresa Pelágicos presentó una reformulación de permiso en la que buscó transferirle de manera definitiva al José Luciano el permiso de pesca con todos sus derechos inherentes del buque Cristo Rey, una lancha con 10 metros cúbicos de bodega y 134 kilovatios de potencia de motor. Dice en el acta que la reformulación, también, persigue la autorización de características técnicas del buque José Luciano, que como dijimos no se condicen con las aprobadas en el proyecto original.

A los miembros del Consejo el planteo les resultó razonable y decidieron por unanimidad hacer lugar a lo peticionado: “atento a que las diferencias técnicas, entre la unidad entrante y la oportunamente aprobada, no implican una modificación relevante de las características esenciales consideradas en el Acta CFP N° 17/2019, en tanto las capacidades de pesca y el estrato de flota resultan equivalentes”, indicaron sin informe técnico que lo avale.

Como excusa para la reducción del esfuerzo indicaron que la lancha Cristo Rey iría a desguace y que “la autorización de captura a emitir se limitará con un cupo anual de captura, lo que resulta un elemento determinante”.

Que existen diferencias entre el potencial de pesca del Franca y el del José Luciano es imaginable, solo por la eficiencia que tienen los barcos nuevos respecto de los viejos, pero eso ocurre con todos los barcos que se renuevan y de hecho el INIDEP está viendo la forma de incorporar este indicador en las evaluaciones.

También es cierto que las mayores dimensiones de bodega y potencia de motor contribuyen a una mayor seguridad en la navegación y habitabilidad además de la mayor capacidad de acopio, pero lo relevante de este caso es la constante vulneración de las normas que comete el Consejo Federal Pesquero. Porque este accionar deja la puerta abierta una vez más para que se sigan construyendo barcos que no respetan los proyectos aprobados. Salvando las distancias este es un caso similar al del José Américo (ver José Américo, el buque de Moscuzza que se achicó en el agua).

A la firma Moscuzza se le aprobó un barco de 40 metros de eslora total y una potencia de motor de 1480 HP, pero construyó el José Américo de 47 metros de eslora total y 2200 HP de potencia de motor, en flagrante violación a la legislación vigente e incumpliendo con el proyecto aprobado. El barco está pescando desde el año 2018, siendo además, todos los años, el que más toneladas de langostino pesca o a lo sumo el segundo (ver José Américo: análisis legal sobre un claro delito de guante blanco).

No preocupa tanto lo resuelto en este acto por el Consejo por lo que implica en sí la diferencia entre un barco y otro, sino por esta costumbre de manejarse por fuera de la ley que siempre deriva en situaciones injustas, porque cumplir las normas es una regla que no se aplica para todos. No hay igualdad ante la ley.